García Albiol provoca una crisis entre Illa y sus socios por el desalojo de unos indigentes
La mayoría de los desalojados son inmigrantes sin papeles de origen subsahariano. Los principales socios de los socialistas, ERC y los Comunes, piden al president que tome cartas en el asunto
El alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, ha desatado una crisis política entre la Generalitat y sus socios por el desalojo de unos indigentes, 400 okupas instalados en un instituto abandonado de la ciudad. El Ayuntamiento llevaba meses pidiendo el desahucio, pero ahora, una vez ejecutado y aunque se ha hecho con todas las garantías legales, ha puesto en evidencia a unas instituciones que no han dado respuesta a los centenares de afectados, muchos de ellos en situación de precariedad extrema y sin techo a las puertas de la Navidad.
Los Comunes y ERC han puesto el grito en el cielo y son los principales socios con los que cuenta el PSC. El president, Salvador Illa, pretende cerrar en enero los Presupuestos de la Generalitat para 2026, los primeros que pactaría, si finalmente las negociaciones llegan a buen puerto, desde que ocupa la Plaça Sant Jaume.
Xavier García Albiol ha contado con el apoyo de la mayoría de los vecinos. Los más cercanos al instituto B9, el inmueble ocupado, estaban hartos de los problemas de convivencia que se generaban en el viejo edificio, de titularidad pública. Pero el conflicto ha escalado más allá de Badalona y afecta ahora a la gobernabilidad de Cataluña.
El portavoz de ERC, Isaac Albert, ha exigido a la Generalitat que busque una solución para los desalojados. Albert ha advertido este lunes en rueda de prensa que se trata de "una crisis humanitaria evidente". Desde que se ejecutó el desalojo, muchas voces del tercer sector han pedido que la administración catalana acoja a los inmigrantes.
El portavoz republicano ha reprochado a la Generalitat y al Ayuntamiento de Badalona que se enreden en discusiones para dirimir de quién es la responsabilidad y ha señalado que la cuestión no va de competencias, sino de políticas. Para justificar su pasividad, la Generalitat se ha excusado en que no puede invadir competencias municipales.
Los Comunes han sido incluso más beligerantes. La formación ha reclamado a la Generalitat que actúe de manera valiente para realojar a los antiguos ocupantes del B9. Lo han hecho en una rueda de prensa esta mañana en Barcelona, donde han pedido que se habiliten espacios públicos por estas personas. Denuncian la incapacidad de las administraciones y acusan a García Albiol de generar odio y criminalizar la pobreza.
Aïda Llauradó, concejal de los Comunes en el Ayuntamiento de Badalona, ha defendido que es necesario abrir uno o varios equipamientos públicos para acogerlos, al menos para dar una respuesta de urgencia. Asimismo, Llauradó ha acusado a García Albiol de agravar el problema de las personas sin techo y trasladar el conflicto a los diferentes barrios de la ciudad.
Con la vista puesta en Illa
En cualquier caso, los socios de Illa miran al president, al que piden soluciones. Consideran que el socialista, en el plano de la opinión pública, tiene el debate perdido en Badalona. El PSC, por su parte, ha cerrado filas con la Generalitat.
La portavoz del PSC, Lluïsa Moret, ha defendido la acción del Govern en Badalona. Según Moret, la Generalitat “está velando por los derechos fundamentales” y 'trabaja para garantizar la convivencia y la cohesión social en la ciudad". En la rueda de prensa de los lunes en la sede del partido en la calle Pallars, Moret ha admitido que la situación actual es compleja, pero ha remarcado que el ejecutivo catalán trabaja para solventar el conflicto.
La portavoz socialista ha cargado contra las formaciones que, según ha denunciado, "quieren sacar rédito político y mediático de la confrontación". Pero ha evitado aludir a los socios, precisamente han sido ERC y los Comunes los que con mayor dureza han criticado el proceder del Govern.
Mientras, en Badalona, el problema de los desalojados, que llevan varias noches durmiendo al raso, se va enquistando. Este fin de semana, unos vecinos impidieron que fueran realojados en una Iglesia. Ni siquiera la mediación de Xavier García Albiol sirvió para que pudiesen dormir allí. Por otro lado, una parte de los indigentes ha ocupado el antiguo albergue municipal que el propio Ayuntamiento había cerrado. Una ocupación ha acabado derivando en otra.
El alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, ha desatado una crisis política entre la Generalitat y sus socios por el desalojo de unos indigentes, 400 okupas instalados en un instituto abandonado de la ciudad. El Ayuntamiento llevaba meses pidiendo el desahucio, pero ahora, una vez ejecutado y aunque se ha hecho con todas las garantías legales, ha puesto en evidencia a unas instituciones que no han dado respuesta a los centenares de afectados, muchos de ellos en situación de precariedad extrema y sin techo a las puertas de la Navidad.