Junts pide unidad al independentismo, pero sabotea todas las iniciativas de ERC
El partido de los de Puigdemont intenta arrastrar a los republicanos a un escenario en el que puedan arrancar nuevas concesiones Sánchez. Pero sigue de espaldas a los planes de ERC
El vicepresidente de Junts y portavoz, Josep Rius. (Europa Press/David Oller)
Junts sigue demandando a ERC la unidad del independentismo en Madrid, pero, al mismo tiempo, está saboteando todas las iniciativas de los republicanos, como la ronda de contactos que ha propuesto Oriol Junqueras a Pedro Sánchez para intentar mantener en pie la legislatura. El portavoz y vicepresidente de Junts, Josep Rius, ya ha advertido que su partido no participará en estas reuniones con Sánchez para intentar buscar una viabilidad a lo que queda de legislatura. Pero no se trata de un caso aislado, es una constante.
En las últimas 48 horas, El Confidencial ha desvelado que Junts votará en contra de la condonación del FLA, una de las medidas estrella que pactó Junqueras para esta legislatura. También, por ejemplo, que se opone a la negociación de un nuevo sistema de financiación autonómico, como el que están negociando el Ministerio de Hacienda con la Generalitat desde hace meses, a menos que no se abandone todo lo acordado hasta ahora y se abogue por el concierto económico, un cupo catalán a la vasca.
En ERC son conscientes de ello, según fuentes de los republicanos, que califican la oferta de supuesta unidad de pura escenificación. Y consideran que no se trata de una agenda compartida de país sino de una escenificación estratégica que sólo busca ventaja partidista. De hecho, la oferta de Junts se sigue haciendo a través de los medios de comunicación. No hay contactos fluidos, ni entre Oriol Junqueras y Carles Puigdemont; ni entre Míriam Nogueras y Gabriel Rufián. Así es imposible acordar nada.
Eso sí, Junts ha empezado a desgranar cuáles han de ser las nuevas exigencias para aprovechar la debilidad del Ejecutivo de Pedro Sánchez. "No vamos a apuntalar la democracia española, sino a demostrar que hay una oportunidad para Cataluña y romper con este régimen del 78 y conseguir más reconocimiento nacional" ha propuesto este lunes Josep Rius.
Rius también ha planteado que “una estrategia catalana conjunta en Madrid es más necesaria que nunca en un momento en que el Govern de Illa ha renunciado a defender los intereses de Cataluña en Madrid, porque es un gobierno supeditado al PSOE". Pero con este punto de partida resultará difícil que ERC se sume a la propuesta de unidad de Junts.
Cambio radical
En menos de dos meses, Junts ha dado dos giros radicales. El primero fue cuando Puigdemont anunció desde Perpiñán que rompía con Sánchez. Pero la semana pasada Junts volvió a cambiar y armó un nuevo discurso: el gabinete de Sánchez se encontraba en tal estado de debilidad que había que arrancarle nuevas concesiones, eso sí, estas de máximo y de la mano de ERC.
En menos de dos meses, Junts ha cambiado dos veces de opinión respecto a Sánchez
Junts pivota entre la ruptura total con Sánchez y la defensa a ultranza del 1 de octubre de 2017 y volver a comportarse como CiU: operar como un mecanismo político para conseguir concesiones de Madrid a favor de determinados sectores económicos de Cataluña. Esta ambivalencia está siendo la característica definitoria de la formación en esta nueva etapa.
Contradicción
La principal contradicción radica en que todos estos giros no pueden llevarse a cabo si no se mantienen relaciones con el PSOE. Junts niega cualquier contacto. Pero eso es imposible. Si se le quiere plantear al Gobierno una exigencia de máximos -reconocimiento nacional de Cataluña, aceptación del resultado del 1-O o una nueva consulta de autodeterminación- hace falta mantener contactos con los socialistas. Algunas fuentes aseguran que el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero sigue ejerciendo de interlocutor privilegiado. Junts lo niega y, mientras, sigue haciendo sus propuestas a través de los medios de comunicación.
Junts sigue demandando a ERC la unidad del independentismo en Madrid, pero, al mismo tiempo, está saboteando todas las iniciativas de los republicanos, como la ronda de contactos que ha propuesto Oriol Junqueras a Pedro Sánchez para intentar mantener en pie la legislatura. El portavoz y vicepresidente de Junts, Josep Rius, ya ha advertido que su partido no participará en estas reuniones con Sánchez para intentar buscar una viabilidad a lo que queda de legislatura. Pero no se trata de un caso aislado, es una constante.