Junts se inclina por tumbar la quita del FLA: las CCAA asumirán 17.500 M de intereses
Los de Carles Puigdemont afrontarán en febrero su votación más trascendente: apoyar o derribar la condonación de un 20% de la deuda del Fondo de Liquidez Autonómico. Y todo apunta que votarán que no
La portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras. (EFE/Fernando Sánchez)
La cúpula de Junts se inclina por votar en contra de la condonación del 20% de la deuda que las comunidades autónomas mantienen con el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), según explican fuentes de la formación, si bien sus portavoces y dirigentes siguen esquivando esta cuestión y evitan pronunciarse al respecto. Si se mantienen así de firmes, las comunidades autónomas tendrán que hacer frente al pago de 17.500 millones de intereses que de otra manera se hubiesen ahorrado.
La quita del FLA se basa en pasar al Gobierno central más de 83.000 millones de deuda que ahora son titularidad de las autonomías. El Consejo de Ministros aprobó el anteproyecto de Ley Orgánica este martes, pero para convertirse en ley ha de votarse en febrero en el Congreso, y Junts apuesta por tumbar esta norma.
En este momento, Carles Puigdemont y su núcleo duro –Jordi Turull, Míriam Nogueras, Albert Batet y Antoni Castellà– consideran que podrán justificar su voto negativo. Primero, por la apuesta de Junts por un cupo catalán que saque a Cataluña del régimen común y no de una reforma de la financiación autonómica. Segundo, por su anuncio de ruptura con el Gobierno de Pedro Sánchez. Y tercero, por tratarse de un acuerdo de ERC y Oriol Junqueras con el PSOE para investir a Sánchez, reventando así el globo de los republicanos.
Nogueras, además, ha ofrecido a ERC sumarse a su estrategia de acoso y derribo a Pedro Sánchez para forzarle a aceptar el derecho de autodeterminación de Cataluña. Con esta última maniobra, Junts además piensa arrebatar a Junqueras su gran éxito político, que podía exhibir como contrapartida por haber dado la presidencia a Pedro Sánchez. En la práctica, es el abrazo del oso.
Puigdemont y los suyos concluyen que con la legislatura, desmoronándose por la corrupción, les sale más a cuenta mostrar firmeza y hacer evidentes que sus declaraciones de ruptura eran algo más que pura retórica. Sin duda será la decisión más trascendente que tenga que tomar en Junts en los próximos meses.
Además, con un poco de suerte, Sánchez convocará elecciones antes del año que viene y ni siquiera tendrán que pasar por el trágala de votar en contra. Solo lo anunciarán, pero la agónica legislatura puede que se acabe antes. De nuevo, Puigdemont con la calculadora.
El principal problema que ha tenido Junts en los últimos meses ha sido su ambigüedad respecto a la ruptura con Sánchez. Ni la Moncloa les ha tomado en serio. Mucha firmeza verbal, pero luego fueron rescatando al Gobierno en votaciones clave porque necesitaban mantener sus vínculos con la patronal Foment del Treball y probar a las clases medias y empresariales catalanas que todavía pueden ser útiles. Eso, al final, les colocaba en una zona ambigua que hacía que muchos votantes no pudiesen entender lo que estaban haciendo.
Fin de la tregua
De hecho, algunos analistas políticos están hablando de tregua entre Junts y el PSOE hasta que pase el parón parlamentario de Navidad, que acaba a principios de febrero. La negativa de la formación independentista a sumarse a una moción de censura con el PP y Vox e incluso a pedir elecciones confirmaría esta hipótesis, que intenta explicar la situación poco clara que había creado los de Puigdemont con su ambivalencia.
La votación sobre la quita del FLA será la más trascendente para Junts
Pero con la decisión de Junts de tumbar la condonación del FLA, se puede decir de manera formal que la tregua ha terminado. La esperanza de Junts es que la fragilidad política de la legislatura evite la votación. Pero si esta se produce y Junts mantiene su negativa, los efectos serán devastadores para todos los protagonistas y con consecuencias inimaginables.
Consecuencias en Cataluña
Para empezar, en Cataluña, Junts arrebatará a Oriol Junqueras su principal éxito político esta legislatura. ERC la pactó con el ministro de Justicia, Félix Bolaños, como parte del acuerdo para investir a Sánchez. Hace dos años. En el caso de Cataluña, gracias la quita del FLA, la Generalitat se ahorraría en intereses 457 millones en 2026, 578 millones en 2027, 671 millones en 2028, 744 millones en 2029 y 776 millones en 2030, según la AIReF. Es mucha capacidad de gasto añadida para las arcas catalanas que se perderá por culpa de la negativa de los de Puigdemont.
Eso colocará a todos los altavoces mediáticos de la Generalitat, del Gobierno y el Ministerio de Hacienda y de ERC responsabilizando a Junts de la pérdida. Eso, más la animosidad del resto de España contra Cataluña, aunque en teoría el PP ha dicho que iba a renunciar a la medida, aunque con el tacticismo de recuperarla más tarde. Una bomba de relojería y más con la perspectiva de un adelanto electoral para las generales.
La cúpula de Junts se inclina por votar en contra de la condonación del 20% de la deuda que las comunidades autónomas mantienen con el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), según explican fuentes de la formación, si bien sus portavoces y dirigentes siguen esquivando esta cuestión y evitan pronunciarse al respecto. Si se mantienen así de firmes, las comunidades autónomas tendrán que hacer frente al pago de 17.500 millones de intereses que de otra manera se hubiesen ahorrado.