Sánchez promete a Puigdemont que podrá volver en abril para tener PGE, pero Junts no se fía
El partido del 'expresident' desconfía de la Moncloa, pero prefiere abrir la puerta a retomar las conversaciones con el PSOE a quedarse sin margen de actuación en el Congreso
El presidente de JxCAT, Carles Puigdemont, hace un mes cuando anunció su ruptura con el PSOE. (EFE/David Borrat)
Pedro Sánchez ha prometido a Carles Puigdemont que podrá regresar a Cataluña sobre el mes de abril, cuando ya el Tribunal de Justicia de la Unión Europea y el Tribunal Constitucional hayan despejado las últimas cuestiones pendientes sobre su situación legal, según explican fuentes conocedoras de los contactos entre Junts y el PSOE. Por ahora, Junts sigue sin fiarse, pero todo apunta a que hoy abrirá la puerta a retomar el diálogo. Sánchez busca aprobar los Presupuestos Generales del Estado como golpe de efecto para agotar la legislatura, pero los de Puigdemont todavía se encuentran lejos de algo de tanto calado.
Puigdemont reunió ayer en Bruselas a la Permanente de su partido. Lo hizo sin publicidad. En el encuentro, se dio el regreso de Puigdemont como un hecho, según explican miembros de este órgano, una versión reducida de la Ejecutiva. Y se planteó la manera en que el partido se rearmaría cara a las municipales y pasaría a la contraofensiva frente a Aliança Catalana.
Las vías de comunicación entre el PSOE y Junts son muy frágiles. Pero existen. El artículo de Puigdemont en El Paísel pasado 21 de noviembre pedía a Sánchez que se moviera. En la noche del lunes, Moncloa hizo llegar a Puigdemont que Sánchez, en efecto, iba a moverse y que habría entrevistas ayer en las que el propio presidente del Gobierno explicaría la iniciativa. El problema: Sánchez quiere el premio gordo: los Presupuestos Generales del Estado para 2026. Y para eso, las posiciones de ambos partidos todavía se encuentran muy alejadas.
De hecho, todavía no hay ni una vía informal para relacionarse. Pero el presidente español ha cumplido en su entrevista en 2CAT, el nuevo canal de RTVE en catalán, con lo que le ha concedido a Puigdemont: que asume su responsabilidad en el fracaso de las conversaciones –los incumplimientos–, y en esencia compra el relato político de Junts, igual que hizo Santos Cerdán con el acuerdo de Bruselas. Según Sánchez, hay un “conflicto histórico”.
Este miércoles está previsto que comparezca en rueda de prensa en Barcelona la portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras. Lo más probable es que Nogueras argumente que la presión de Junts ha empujado a Sánchez a volver a la mesa de negociación, que pida tiempo para ver si esta vez la Moncloa va en serio, exprese la desconfianza del partido hacia sus intenciones y que deje la puerta abierta a alcanzar nuevos pactos.
Junts ha preferido esperar 24 horas para valorar el anuncio de Pedro Sánchez. Ayer, el portavoz de Junts en el Parlament, Salvador Vergés, evitó fijar cualquier tipo de posición. En Junts consideran además que Nogueras expresará la declaración con mayor dureza.
Letra y música
Fuentes de Junts han valorado que la música de la declaración de Sánchez suena bien. Prefieren esperar a ver la letra. Por ahora, Sánchez ya ha escenificado el primer pago en el Consejo de Ministros. Así, se permite que diputaciones y ayuntamientos puedan invertir el superávit acumulado en proyectos que no supongan gasto corriente y se retrasa hasta 2027 la obligación de las empresas, de pymes y de autónomos de remitir las facturas al Ministerio de Hacienda a través del sistema digital Verifactu, como había solicitado la patronal catalana Foment del Treball, que preside Josep Sánchez Llibre, en el último año convertido en el principal valedor público de Puigdemont.
Sánchez ha escenificado en el Consejo de Ministros los primeros pagos a Junts
Junts tendrá que votar a favor de estas dos medidas. También se prevé que se someta a votación la quita del FLA, por la que Cataluña se ahorrará en intereses 457 millones en 2026, 578 millones en 2027, 671 millones en 2028, 744 millones en 2029 y 776 millones en 2030, según AIReF. Demasiado dinero para votar en contra en el Congreso. De hacerlo, Junts le daría munición gratuita a Oriol Junqueras y Gabriel Rufián. Y prefiere evitarlo.
Puigdemont ya no pide ni la foto
Quedan tres plenos la semana que viene. Después, parón parlamentario hasta febrero. En el PSOE cuentan con ese tiempo para seguir presionando al líder de Junts para aprobar las cuentas de 2026. Carles Puigdemont no está nada entusiasmado, según explican personas de su entorno. Pedro Sánchez asegura ahora que se verá con Puigdemont cuando vuelva a España, alimentando la idea de que el regreso es inminente pese a las resistencias del Tribunal Supremo. Pero Junts ya no pide esa foto. No lo hacen desde hace meses. Junts juega porque se ha quedado sin margen de maniobra, y más ahora en que el Congreso, sin José Luis Ábalos, su abstención favorecerá el voto de PP y Vox.
El Centre d’Estudis d’Opinió, el CIS catalán, mostraba que los votantes de Junts prefieren a Sánchez –42%– de presidente antes que a Alberto Núñez Feijóo. Pedro Sánchez tiene más confianza (33%) y es mejor valorado que el líder del PP –5 contra 1,42–. Puigdemont tenía malas cartas y Pedro Sánchez ha visto el hueco. Hace poco más de un mes que el expresident catalán anunció de manera solemne la ruptura con el PSOE. Pero no ha podido mantener su apuesta.
Pedro Sánchez ha prometido a Carles Puigdemont que podrá regresar a Cataluña sobre el mes de abril, cuando ya el Tribunal de Justicia de la Unión Europea y el Tribunal Constitucional hayan despejado las últimas cuestiones pendientes sobre su situación legal, según explican fuentes conocedoras de los contactos entre Junts y el PSOE. Por ahora, Junts sigue sin fiarse, pero todo apunta a que hoy abrirá la puerta a retomar el diálogo. Sánchez busca aprobar los Presupuestos Generales del Estado como golpe de efecto para agotar la legislatura, pero los de Puigdemont todavía se encuentran lejos de algo de tanto calado.