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La nueva corte de Waterloo: Puigdemont implosiona Junts para intentar frenar a Orriols
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La nueva corte de Waterloo: Puigdemont implosiona Junts para intentar frenar a Orriols

El expresidente de la Generalitat fugado está acometiendo cambios en su guardia de corps para acercarse a postulados más cercanos a los de Aliança Catalana y frenar su trasvase de votos

Foto: Carles Puigdemont, con la permanente del partido en Waterloo (EFE/Dani Rovirosa)
Carles Puigdemont, con la permanente del partido en Waterloo (EFE/Dani Rovirosa)
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Waterloo tiene nueva corte. O, lo que es lo mismo, Carles Puigdemont, presidente de Junts per Catalunya (JxCat) ha movido el tablero de sus fieles, ha bajado a los infiernos a algunos y ha encumbrado a los altares a otros. El cese de Albert Batet como presidente del grupo parlamentario de Junts en el Parlament es la última clave de un complicado juego de tronos que el inquilino de Waterloo ha realizado desde el pasado verano.

En esta ocasión, además, hay un factor que no ha de olvidarse: todos los movimientos políticos de Junts vienen provocados por el pánico a una Aliança Catalana (AC) emergente con Sílvia Orriols a la cabeza. De ahí que Puigdemont eligiese como nuevo portavoz parlamentario al diputado por Girona Salvador Vergès. La nueva cara parlamentaria de Junts es un activista escorado hacia la derecha extrema y hacia el nacionalismo más radical. No hace mucho, su perfil en las redes era una foto suya disfrazado con capucha negra, mascarilla formada con una bandera estelada, haciendo la peineta a la cámara y con un estrambótico fusil de agua.

Vergès formó, junto al empresario Joan Canadell, un tándem de personajes fichados por Puigdemont para reforzar el abanico supuestamente plural que quería imprimir a la formación. Canadell, además de presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, le había ayudado a promocionar Junts, regalando entre sus clientes viajes a Waterloo para ver al líder y le había ayudado a hacerse con una casona en Prats de Molló, en el sur de Francia, desde donde Francesc Macià había planeado una hipotética invasión de España hace cien años. La intención era hacer de la casa un lugar de peregrinación, un santuario independentista donde estuviese ubicada la sede del Consell de la República, un negocio espiritual completo que vincularía permanentemente la entidad áulica de Puigdemont con el imaginario independentista catalán.

El tridente

Vergès ha sido incorporado también a la dirección permanente de Junts, junto a la diputada Jeannine Abella, que al mismo tiempo continuará como portavoz adjunta junto a Josep Rius. Todos relativamente jóvenes, para plantar cara a los cuadros eminentemente jóvenes de Aliança Catalana. En otras palabras, se ha tocado la cabeza parlamentaria del partido y se han colocado a dos piezas de la confianza de Puigdemont en la primera línea del grupo: Sales y Vergès.

Este tándem, junto al veterano Antoni Castellà, proveniente de las filas de UDC (que luego creó la formación Demòcrates de Catalunya), conforman el núcleo duro de Puigdemont dentro de Cataluña, un tridente que quiere fagocitar las tesis de AC. Castellà, pese a provenir de Unió, fue tocado con la varita mágica y convertido en vicepresidente de la formación.

Foto: puigdemont-pide-al-tc-que-suspenda-ya-su-orden-de-detencion-para-poder-regresar

En septiembre pasado, la dimisión del exconseller de Economía, Jaume Giró, un exponente de la moderada tradición de Convergència, dejó al sector tradicionalista huérfano y el camino expedito para reforzar una cúpula radical con la que hacer frente al embate de Orriols. Fue una victoria que deja a Junts encaminada hacia posicionamientos ultras y maximalistas. Se acabó la moderación en JxCat, que asalta la calle incluso copiando las estrategias de Orriols.

La nueva corte

Lo cierto es que, durante los últimos meses, varios dirigentes que antes habían estado a la vera de Puigdemont han sido relegados y alejados del círculo de influencia del líder. "Desde este verano, uno de los que ha perdido peso específico es Agustí Colomines", expresa otro dirigente. Colomines había sido el gurú particular de Puigdemont y había tenido una gran influencia no sólo en el nacimiento del PDeCAT, sino luego en la formación de la Crida Nacional (el primer experimento fallido de Puigdemont) y, posteriormente, en la creación de Junts per Catalunya como partido, ya que era precisamente la marca electoral de sus antecesores.

Colomines había tenido un papel relevante en Convergència, donde llegó a ser el director de la Fundación CatDem (desaparecida tras el escándalo de las mordidas a través del Palau de la Música). Luego, fue director de la Escuela de Administración Pública de Cataluña durante el Govern que presidió Puigdemont. Paralelamente, fue uno de los teóricos políticos que guiaron la incipiente carrera del fugado como máximo exponente de la posConvergència.

Las últimas semanas, Colomines apareció como el impulsor de un nuevo partido que pretende coaligarse con Junts de cara a las elecciones y que también apoya Toni Comin, el otrora brazo derecho de Puigdemont en Waterloo. Desde algunos sectores de Junts se considera que la maniobra de apoyar una nueva formación que, en último extremo, debilita a Junts, se debe a la pérdida de peso político de ambos dirigentes frente a Puigdemont. Se trataría de una pequeña venganza por haberlos alejado de su lado.

Foto: comin-mescat-independentistes-esquerra

Ante la bajada a los infiernos de las personas que acompañaron al líder en los tiempos difíciles, cabe destacar el notable peso político adquirido por la portavoz en el Congreso, Míriam Nogueras, persona de máxima confianza del secretario general, Jordi Turull. Ella fue la encargada de llevar el peso de la ruptura de Junts con el PSOE. Es la que dio la cara, en lugar de recaer el protagonismo en Puigdemont.

Este protagonismo había sido reclamado por un grupo de alcaldes que se reunieron con Turull el pasado mes de julio. Querían dar un volantazo para reducir el peso y el control de Waterloo en las decisiones locales de Junts y, de paso, tener margen de maniobra para contrarrestar los mensajes de Sílvia Orriols en sus respectivos territorios. Alguno de los alcaldes está maniobrando incluso entre bambalinas para posicionarse como el contrapeso de Puigdemont dentro del partido.

El expresidente, por su parte, ha sondeado círculos municipalistas de su confianza para conocer qué hay detrás de los movimientos de base de Junts y si eso le puede causar problemas. Nada extraño si tenemos en cuenta que, además de controlar a los descontentos de su formación, debe escuchar a los munícipes para parar los pies a Aliança Catalana.

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"Puigdemont tiene varias fórmulas para contrarrestar el discurso de Orriols. Una de ellas es dar más protagonismo a Vergès, lo que ya se ha materializado con su nombramiento como portavoz. Pero sabe que también es imprescindible que las estructuras locales de Junts se impliquen y remen todos en la misma dirección. En la actualidad, hay un sector crítico escorado hacia posiciones más cercanas a AC y eso desequilibra a Junts. La cuestión está en qué hacer para poder seguir siendo la fuerza de referencia del independentismo y no perder terreno frente al auge de la extrema derecha".

De momento, Puigdemont seguirá contando con su guardia de corps, en la que se encuadran su jefe de Oficina, Josep Lluís Alay, o su asesor Aleix Sarri. Josep Rius, portavoz adjunto y vicepresidente del partido, le sirve también para tener controladas las estructuras de Junts. Rius, además, había sido su jefe de gabinete cuando era president.

En resumen, Puigdemont tendrá una corte más sumisa, más radical y más escorada hacia posturas maximalistas de la extrema derecha. Todo sea por cortarle el paso a Sílvia Orriols.

Waterloo tiene nueva corte. O, lo que es lo mismo, Carles Puigdemont, presidente de Junts per Catalunya (JxCat) ha movido el tablero de sus fieles, ha bajado a los infiernos a algunos y ha encumbrado a los altares a otros. El cese de Albert Batet como presidente del grupo parlamentario de Junts en el Parlament es la última clave de un complicado juego de tronos que el inquilino de Waterloo ha realizado desde el pasado verano.

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