Salvador Illa encarrila los Presupuestos de la Generalitat con el apoyo de ERC y Comunes
Los Comunes se han contentado con que se estudien sus medidas para luchar contra la especulación de la vivienda. Los de Junqueras hacen que todo pase por la nueva financiación
Salvador Illa en el Parlament durante la última sesión de control. (EFE/Marta Pérez)
El presidente de la Generalitat Salvador Illa tiene ya muy encarrilados los Presupuestos de la Generalitat para 2026, según confirman tanto fuentes de la administración catalana, como de los partidos que están apoyando a su gobierno en minoría. Tanto ERC como los Comunes están encaminándose a respaldar las cuentas de 2026, con lo que Illa podría solventar el mayor escollo de su legislatura, que está trabajando con unas cuentas aprobadas en 2022 por Pere Aragonès. Eso sí, hará falta una prórroga técnica porque se acabará el año en curso sin cuentas. Las fuentes políticas consultadas apuestan por que habrá Presupuestos durante el primer trimestre del próximo año.
En el caso de ERC, la clave es la nueva financiación autonómica, el auténtico tema medular tanto para la legislatura catalana como para la estatal. Los de Oriol Junqueras no están participando en la negociación que se lleva de manera directa entre el Ministerio de Hacienda y la Generalitat, pero mantienen un estrecho contacto con el gabinete de Illa, lo cual les permite mantener una tutela indirecta sobre la marcha de las conversaciones.
La celebración del Consejo de Política Fiscal y Financiera de esta semana y la presentación en el mismo de las líneas generales del nuevo modelo de financiación, despejan el apoyo de ERC. También el compromiso público de la consellera de Economía, Alicia Romero, de que el nuevo modelo cumplirá con el principio de ordinalidad: que una vez que se hayan hecho las aportaciones de solidaridad, las comunidades que más aportan no bajen de manera drástica en el ránking de gasto por habitantes, como pasa ahora a Cataluña.
ERC, sin embargo, considera que la negociación está bien encarrilada. Y la voluntad que detecta el PSC, según fuentes de esta formación, es que habrá acuerdo y, por tanto, cuentas. De hecho, que las conversaciones de la nueva financiación autonómica estén sincronizando su ritmo con los contactos para las nuevas cuentas de 2026, es un signo positivo en este sentido.
Illa ya adelantó en la sesión de control esta semana en el Parlament que el nuevo modelo de financiación se hará público “entre enero y febrero”, con lo que encaja con que la Generalitat pueda acordar sus cuentas para el 2026 durante el primer trimestre, si bien por ahora las negociaciones de verdad aún no han comenzado.
Los Comunes, mientras tanto, han relajado sus pretensiones. Ahora ya se conforman con que su nueva medida estrella, el control para que nadie pueda comprar más de una vivienda en su municipio, sea solo estudiada en un grupo de trabajo. Con la rebaja del tono, se despeja el camino para que los Comunes respalden al Ejecutivo de Illa y también está abierta la vía para que pase lo mismo con las cuentas de Jaume Collboni en el Ayuntamiento de Barcelona.
En este sentido se ha notado la marcha de Ada Colau. La líder de los Comunes sigue siendo una referencia fundamental para el partido. Pero ya no está en el día a día y eso se nota en la capacidad para llegar a acuerdos con el resto de formaciones de izquierda.
Mayoría de investidura
Si Illa consigue aprobar las cuentas de la Generalitat para 2026 será un triple éxito político. Logrará aprobar sus primeros presupuestos, tendrá cuentas cuando en Madrid su aliado Pedro Sánchez no lo está consiguiendo y rearma la mayoría de investidura que le hizo president en agosto de 2024. Su gobierno seguirá en minoría, pero con un horizonte de mayor estabilidad.
Si la previsión sale adelante Illa habrá triunfado donde Pedro Sánchez fracasa
En términos económicos tampoco es baladí. Al tener cuentas, Salvador Illa dispondrá de recursos económicos para sus principales políticas económicas, como la ley de Barrios y el plan de 50.000 viviendas. De hecho, el grueso de su legislatura queda legitimada, aprovechando además que todavía podrá contar con un presupuesto expansivo gracias al superávit fiscal del que gozan las administraciones en España. El punto débil es que tal vez sean sus únicos presupuestos. En el PSC temen que ERC empiece a distanciarse de los socialistas en 2026 para intentar posicionarse cara a las municipales.
El presidente de la Generalitat Salvador Illa tiene ya muy encarrilados los Presupuestos de la Generalitat para 2026, según confirman tanto fuentes de la administración catalana, como de los partidos que están apoyando a su gobierno en minoría. Tanto ERC como los Comunes están encaminándose a respaldar las cuentas de 2026, con lo que Illa podría solventar el mayor escollo de su legislatura, que está trabajando con unas cuentas aprobadas en 2022 por Pere Aragonès. Eso sí, hará falta una prórroga técnica porque se acabará el año en curso sin cuentas. Las fuentes políticas consultadas apuestan por que habrá Presupuestos durante el primer trimestre del próximo año.