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Silvia Orriols: "Aliança Catalana no tiene techo, Vox sí. Es un partido retrógrado"
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Entrevista a la líder de Aliança Catalana

Silvia Orriols: "Aliança Catalana no tiene techo, Vox sí. Es un partido retrógrado"

La alcaldesa de Ripoll habla en esta entrevista de su nula relación con Vox. También de que, con ella, la independencia de Cataluña no será ni fácil ni rápida pero que surge como única vía contra la ola migratoria

Foto: La alcaldesa de Ripoll y líder de Aliança Catalana, Silvia Orriols. (Oriol Moles)
La alcaldesa de Ripoll y líder de Aliança Catalana, Silvia Orriols. (Oriol Moles)
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Silvia Orriols, la alcaldesa de Ripoll y presidenta de Aliança Catalana, la formación política revelación en todas las encuestas, recibe a El Confidencial en la sede del consistorio. Se muestra simpática, bromea con el fotógrafo y explica que espera que la entrevista no se alargue porque ha de preparar unos macarrones para sus hijos.

PREGUNTA. Me gustaría empezar de un modo atípico. ¿Ha oído el último disco de Rosalía? ¿Le ha gustado?

RESPUESTA. La música no es que me guste mucho y este estilo en concreto, en principio, tampoco entra dentro de mis parámetros, aunque evidentemente celebro que se hagan todo tipo de géneros, pero no la he oído, la verdad, y no puedo juzgar...

P. Hablando de ese momento dulce en las encuestas, ¿estamos viviendo un 'momento Silvia Orriols', un punto en el que los astros coinciden para favorecer su iniciativa política?

R. No soy demasiado favorable a creer en los resultados de las encuestas, porque pienso que las utilizan para manipular a la opinión pública, para intentar enderezar a la opinión pública ante unos inminentes o futuros comicios. Por tanto, hasta que no sea un hecho, yo no me creo los resultados. Pero sí se evidencia una clara tendencia por lo que estamos percibiendo a pie de calle de los propios ciudadanos. Donde hace cuatro o cinco años nadie nos conocía o incluso se nos insultaba en público con palabras como ‘fascistas’, ‘extrema derecha’, ahora todo el mundo te da la mano. Todo el mundo te da ánimos, todo el mundo te dice que sigas. Por tanto, sí que ha habido un cambio importante en la opinión pública a pie de calle. Y eso pensamos que también debe tener su connotación en las urnas en las próximas elecciones.

P. En este momento ustedes dicen que tienen 2.000 militantes. ¿Habrá algún tipo de acto orgánico para enderezar y estructurar todo ese poder?

R. Ya hicimos un congreso nacional y estamos a la espera de celebrar otro. De momento, lo que hacemos es dividirnos en sectoriales comarcales y cada comarca gestiona los municipios que tiene dentro. A la larga, deberemos hacer otro congreso nacional y revalidar los cargos o el proyecto y dar voz a toda esta militancia. Decir 2.000 militantes para una formación que, como quien dice, acaba de nacer, es muchísimo. Hay otras formaciones tradicionales con un largo recorrido que tienen 6.000 ó 7.000 militantes, No están tan lejos de nosotros.

P. Ahora lleva dos años de alcaldesa. Aunque gobierna en minoría, un alcalde siempre puede hacer muchísimas cosas. Pero no se han dado grandes cambios,

R. Sí, sí los ha habido.

P. Por ejemplo, su formación prometió que cerraría la mezquita. Y la mezquita no se ha cerrado. He visto mujeres ataviadas con chador, pero todo es relativamente normal. Con todo el respeto, parece un pueblo convergente de toda la vida.

R. Sí que se ha dado un giro importante, sobre todo a nivel del padrón, con una fiscalización eficiente del padrón, que ha logrado demostrar que había cerca de un 15% de las solicitudes que eran bastante fraudulentas y que se han podido desestimar. Sí, cerca de un 15%, según informes policiales. Esto ha impedido que se acabe empadronando y teniendo acceso a los servicios públicos un montón de gente que venía aquí a estafar a los contribuyentes ripolleses y catalanes. Otros ayuntamientos de todos los colores políticos han acabado copiando nuestro modelo. Lo que en principio criticaron, que vieron como una maniobra racista o xenófoba, ahora la están aplicando. Además, hemos prohibido el burkini en la piscina municipal, hemos conseguido un convenio para que en el matadero municipal no se hagan sacrificios halal. Otras medidas que hemos intentado aplicar requerían de una mayoría y han quedado tumbadas por una oposición que no ve con buenos ojos nuestra gestión.

"En cualquier otro país la mezquita de Ripoll ya habría sido clausurada. No hemos renunciado a cerrarla más adelante"

Intentamos, por ejemplo, impedir que a los equipamientos municipales se pudiera acceder con velo islámico. La oposición lo tumbó. Por tanto, de alguna manera, esta transformación completa a la que nosotros aspiramos queda frenada porque no disfrutamos de esa mayoría. Por eso hay propuestas que quedan encalladas en esta sala de plenos donde estamos ahora mismo.

En todo lo que tenemos competencia plena y que podemos aprobar por decreto o por junta de gobierno, evidentemente, nuestras propuestas salen adelante. Y en referencia al cierre de la mezquita, no hemos renunciado a cerrarla. Consideramos que no es legítimo que siga abierta. En cualquier otro país esta mezquita habría sido ya clausurada y la asociación islámica que la gestiona habría sido ilegalizada.

P. En el tema migratorio, que para ustedes es medular, ¿qué políticas piensan que debería desarrollar la Generalitat? Porque la expulsión del inmigrante que delinque ya la contempla la ley y si no se aplica más es por las limitaciones que ha puesto el Supremo.

R. Está demostrado que España incumple reiteradamente su propia Ley de Extranjería. Por tanto, dentro del marco español, nunca conseguiremos revertir la situación dramática que estamos viviendo en términos migratorios. Es esencial, imprescindible, restituir nuestro propio estado para ejercer nosotros nuestro propio control fronterizo y evitar estas situaciones absolutamente surrealistas que estamos viviendo, en las cuales delincuentes multirreincidentes de nacionalidad marroquí entran y salen de comisaría, como quien entra y sale del patio de su casa. Y cometen delitos de manera reiterada sin que haya ningún tipo de consecuencias, sin que sean expulsados ​​del país, tal y como prevé la propia ley de Extranjería.

Debemos investirnos de esta legalidad catalana que nos permita que estas situaciones no se produzcan a día de hoy. Que podamos limpiar nuestras calles expulsando a todos aquellos que han venido aquí a delinquir o que no puedan acreditar medios propios para mantenerse. Es decir, a todos aquellos que suponen una carga social. Aquí se puede venir a trabajar y a ganarse la vida. Pero a lo que no se puede venir aquí es ni a ser un parásito ni a ser un delincuente. Y eso sólo lo podremos revertir el día en que los catalanes seamos capaces de restituir nuestro propio Estado y marcar nosotros nuestras propias condiciones a la hora de acceder o de ser expulsado del territorio nacional. Mientras esto no ocurra, la Generalitat tiene cierto margen de maniobra, sobre todo en cuanto a la concesión de ayudas.

Si tú eliminas todas estas líneas de ayudas sociales que ahora mismo se están manteniendo y que permiten subvencionar la inmigración masiva e invasiva, lo que produces es que detienes el efecto llamada. La Generalitat no está teniendo ningún interés en detener este efecto llamada, sino que lo incentiva de manera reiterada. La prueba más contundente son los decretos leyes que se van aprobando sesión tras sesión.

placeholder Entrevista a la presidenta de Aliança Catalana y diputada del parlamento catalán Silvia Orriols. (Oriol Molas)
Entrevista a la presidenta de Aliança Catalana y diputada del parlamento catalán Silvia Orriols. (Oriol Molas)

P. Sobre la independencia, usted habla de volver a hacer una Declaración Unilateral de Independencia (DUI), pero no un referéndum, ni tampoco se refiere al 1 de octubre. En este sentido, entiendo que su formación no es octubrista y considera que el 1 de octubre es una especie de fase superada.

R. Nosotros hemos superado esta pantalla. Nosotros ya hicimos un referéndum. Vencimos sobradamente. Consideramos que si una formación política se presenta a las elecciones y tiene como punto principal o uno de sus puntos principales la independencia del país y obtiene una mayoría democrática, pues estará plenamente legitimada para sacar adelante su programa electoral. Así, creemos que si establecemos claramente esta posición, estamos legitimados si obtenemos mayoría democrática.

P. ¿Su propuesta sería entonces una DUI sin consulta?

R. La legitimación democrática ya la otorgan las propias urnas. Si tú llevas el programa electoral, pues tú tienes unos compromisos con tu electorado. Y si a ti te votan para que cumplas esos compromisos, pues deben salir adelante.

"Nuestra Declaración Unilateral de Independencia no durará ocho segundos y nosotros no saldremos huyendo"

P. Pero la declaración del 27 de octubre de 2017 fue un fracaso. La independencia la declara Carme Forcadell, y Puigdemont se va de fin de semana a Girona.

R. No había voluntad política de sacar aquello adelante. Pienso que acabaron entre la espada y la pared, en el sentido de que no se esperaban que el pueblo reaccionara. Y que, además, lo hiciera con esa contundencia y esa energía durante la votación del primero de octubre. Por tanto, se encontraron en un callejón sin salida, en el que se vieron forzados a proclamar una DUI en la cual realmente ni creían, ni la habían previsto, ni tenían estructuras de Estado. Como se ha demostrado, no hicieron nada de lo que nos habían prometido. Fue una estafa de dimensiones siderales.

P. Entonces, perdone, ¿pero cuál sería la diferencia entre esta DUI y la DUI que haría Aliança Catalana?

R. Que la nuestra no duraría 8 segundos y que nosotros no huiríamos, no saldríamos por piernas; sino que nos quedaríamos a defenderla y la dotaríamos previamente de todo lo que necesitara para tener una oportunidad. Porque es obvio que al día siguiente de la independencia habrá muchos países, incluso en el entorno europeo, que nos aplicarían boicots por culpa de las presiones. Y habría que garantizar que podamos hacer frente a esos posibles boicots y a estas posibles presiones que podamos recibir del exterior. Esto se logra a través de la política internacional con determinados países. Y nos dotaremos con antelación de la soberanía energética, de la soberanía alimentaria. Por tanto, debemos seguir batallando para ser autosuficientes en todos estos ámbitos cara a la proclamación real de independencia.

P. Pero quizás una de las claves del fracaso de la DUI en 2017 fue que se confundió mayoría parlamentaria con mayoría social. Había una mayoría parlamentaria, pero no había una mayoría social que de verdad respaldase el proyecto.

R. Tampoco lo parecía hace unos años. Yo, cuando empecé a ir a las manifestaciones independentistas, éramos cuatro gatos. No existía una mayoría social favorable a la independencia. Y cuatro años después, pues, como quien dice, se había reestructurado todo y todo el mundo era independentista.

La opinión pública es muy cambiante y aquí es donde entra nuestra responsabilidad como políticos. Hay que convencer al conjunto de la ciudadanía de los beneficios que le supondrá la implantación del nuevo Estado catalán. Y cuando estén convencidos de que ellos realmente quieren ese estado, esa gestión, esos beneficios que les estamos proponiendo, comprarán la independencia. Esto está pasando a día de hoy aquí en las calles. A veces me para gente castellanohablante, que es españolista, incluso, y me dice: "Es que si tenemos que ser independientes, pero puedes aplicar todo esto que queréis hacer, pues ya te lo compro, ¿no?". Hay que pensar en las futuras generaciones más que en una bandera o en una lengua. Debemos llegar a esa situación.

Creo que debemos convencer a toda esta parte de la población que es contraria a la independencia, o incluso beligerante contra la independencia, de que la misma acabará siendo un beneficio también para sus descendientes. Entonces, ¿qué priorizarán? ¿La bandera o las futuras generaciones? O sea, si tus hijos y nietos pueden vivir mucho mejor y mucho más seguros encuadrados en un marco occidental, hablar catalán es un precio pequeño a pagar. Y pienso que mucha gente acabará comprando ese marco y este modelo. No encontrarán esa opción de Estado dentro de España, que tiene frontera con África, con países musulmanes.

P. Sobre su relación con Vox. Una de las consecuencias del 'efecto Orriols', que se nota en el Parlament, es que ahora Vox hace muchas más intervenciones en catalán desde la tribuna.

R. Esto es positivo, estamos recatalanizando el país. Yo creo que se han dado cuenta de que realmente Aliança Catalana no tiene techo, ellos sí. Es un partido político bastante más retrógrado en muchos sentidos. Bastante ultraconservador en muchos ámbitos. Y creo que tienen un techo. Ellos han tocado techo. No hay más posibles votantes que compartan o comulguen con la mayoría de sus postulados ideológicos. En Aliança Catalana esto no ocurre. Nosotros no tenemos techo, estamos convenciendo a gente de derechas, de izquierdas, de extrema derecha, de extrema izquierda. Hay personas de la CUP o exvotantes de la CUP que ahora votan y se incorporan a Aliança Catalana. Por tanto, no tenemos de alguna manera techo, ¿no? Nos votan catalanohablantes, castellanohablantes... es indiferente.

"Al vincular el velo islámico con la defensa de la mujer, Vox nos copia la fórmula"

Y pienso que en Vox han sido lo bastante listos como para darse cuenta de que debían reformular cosas internamente, porque les he visto también un cierto viraje en algún tipo de discursos, sobre todo en lo que se refiere a vincular el velo islámico con la defensa de la mujer. Y no tanto como lo hacían antes, solo contra la inmigración musulmana. De alguna manera están copiando la fórmula.

P. Me dicen que nunca has tomado un café con Ignacio Garriga, por ejemplo.

R. No. No, ni con él, ni con nadie de Junts, ni con nadie de otros grupos parlamentarios.

P. ¿Pero la política no es hacer pactos? Algunos críticos de Orriols dicen que le cuesta mucho entender que la política se hace con acuerdos y que todo se lo toma de forma demasiado personal.

R. Totalmente. Yo voy allá a defender lo que creo. No voy para que sea mi trabajo y cumplir mi horario y marcharme a casa. Yo voy porque creo en este proyecto, quiero implantarlo y quiero que en Cataluña salga adelante. Y, por tanto, me lo tomo muy a pecho. Lo llevo al terreno personal porque no sé distinguir a Silvia Orriols persona de la Silvia Orriols política. Soy una sola persona y lo llevo a lo personal. Yo no contemplo la política como lo han hecho ellos durante todas estas décadas, en las que han renunciado a puntos de su programa y, por tanto, a compromisos que habían asumido con los electores a cambio de hacer pactos con el resto de formaciones y conseguir presidencias de comisiones o cargos en no sé qué otro departamento. Yo tengo un compromiso con los representantes y defiendo a muerte lo que he dicho en el programa electoral. Y si esto me impide llegar a consensos con el resto de formaciones, no voy a llegar.

"Si Aliança Catalana se presenta a las elecciones españolas, yo abandono el partido"

P. En su partido hay voces que querrían aprovechar ese ‘momento Orriols’, digamos, para presentarse a las elecciones generales. Pero usted se muestra del todo en contra.

R. Totalmente, frontalmente. De hecho, lo he dicho y afirmado y me reafirmo: si Aliança Catalana se presenta a las elecciones españolas, yo abandono el partido. Porque yo no estoy aquí para defender unos ciclos electorales como tantos otros, sino para defender al país y la independencia de Cataluña. Por eso no tiene ningún sentido ir a mendigar a Madrid, ni a ocupar sillones en Madrid, como se han dedicado a hacer el resto de formaciones que se reivindicaban como independentistas y que, a la hora de la verdad, han ido a poner la mano y a favorecer o a facilitar el gobierno de las Españas. No es nuestro caso.

P. La actual situación mediática, con Netflix, con Youtube, con los entornos digitales en los que vivimos, ¿no hacen que el catalán se encuentre en una situación mucho más delicada ahora que hace diez años?

R. Hay varios factores que atentan directamente contra la pervivencia de la lengua catalana. El más clarísimo de todos es la inmigración. Los catalanohablantes no hemos pasado a menos del 30%...

P. ¿Pero el problema del catalán no es más por Netflix que por la inmigración?

R. Totalmente por la inmigración. No hemos pasado de ser el 100% al 30% de catalanohablantes porque los catalanes hayamos renunciado a nuestra lengua materna. Esto pasa porque ha llegado población que no tenía como lengua materna el catalán y que no ha llegado a adoptarla como lengua materna. En este país, la integración la ha ejercido un porcentaje muy pequeño de la inmigración que hemos acabado recibiendo. Así, la marginalización que sufre el catalán hoy en día en Cataluña es principalmente por culpa de los políticos al fomentar los aludes inmigratorios que hemos soportado. Al no ser un Estado, carecemos de herramientas para integrar la primera generación ni asimilar a las generaciones subsiguientes.

Netflix es un problema. Claro, todas esas plataformas que no incluyen el catalán, o que no ven la necesidad de incluir el catalán... O que lo incluyen de forma muy marginal. Al final, la producción en catalán de audiovisual no puede competir en cantidad con la gran ola en español.

"El problema del catalán es más la inmigración que Netflix. Ya sólo somos un 30%"

Si fuéramos un Estado, esto se revertiría porque hay estados con menor número de hablantes que el catalán donde estas grandes plataformas respetan la lengua nacional. Si consiguiéramos restituir este Estado, seguro que todas estas plataformas de algún modo reformularían su acción hacia el catalán. Habría mucho más contenido en catalán, de eso no me cabe duda. Si no hacemos nada, dentro de cuatro días el catalán no lo hablará nadie. Estamos pidiendo que sea oficial en Europa, que sea oficial en Madrid... Pero es aquí, en Cataluña, donde estamos perdiendo la batalla, es aquí donde es necesario batallarlo. Si no, el catalán al final no lo hablará nadie.

(La entrevistada mira el reloj. Queda claro que le preocupan los macarrones de sus hijos).

-Se me quemará el sofrito.

P. Para acabar, ¿a Sílvia Orriols, que ha dado este paso, le ha salido a cuenta pasar a la política? Aunque he visto el pueblo muy tranquilo. Creía que encontraría un clima mucho más polarizado y he visto una población, digamos, convergente de toda la vida.

R. Ahora somos de Aliança. Hemos dejado de ser convergentes. Pero este esfuerzo... No. Yo creo que he pagado un precio muy alto a todos los niveles, y a nivel personal a mí no me compensa. Me compensa cuando pienso que sí puedo ser capaz de revertir o cambiar, aunque sea un poco, el destino de este pueblo, incluyendo a mis hijos y a las futuras generaciones que puedan venir. Pues ya me habrá merecido la pena. Pero a día de hoy, ni los problemas que he tenido, ni las denuncias, ni las amenazas, ni las agresiones, ni todo eso... Considero que a nivel personal a mí no me compensa. He pagado un precio alto. Como cualquiera que en Europa ataca frontalmente el avance islamista o las políticas de extrema izquierda. Aunque estoy dispuesta a asumirlo. Porque me gusta esta gestión diaria, de poder cambiar lo cotidiano aunque sean cosas pequeñas que favorezcan al ciudadano. A mí me gusta mucho. Lo de la política de altos vuelos y estas puñaladas por la espalda de la alta política, cuesta acostumbrarse, la verdad.

Silvia Orriols, la alcaldesa de Ripoll y presidenta de Aliança Catalana, la formación política revelación en todas las encuestas, recibe a El Confidencial en la sede del consistorio. Se muestra simpática, bromea con el fotógrafo y explica que espera que la entrevista no se alargue porque ha de preparar unos macarrones para sus hijos.

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