Es noticia
¿Adiós al cóctel molotov? El nuevo manual de guerrilla urbana en Cataluña
  1. España
  2. Cataluña
distribuido en barcelona

¿Adiós al cóctel molotov? El nuevo manual de guerrilla urbana en Cataluña

Las manifestaciones de los últimos años y la proliferación de cámaras de vigilancia y youtubers con móviles en ristre provocan un cambio en las costumbres de los violentos

Foto: Ilustración incluida en la 'Guía de seguridad operativa para manifestantes'. (EC)
Ilustración incluida en la 'Guía de seguridad operativa para manifestantes'. (EC)
EC EXCLUSIVO

Los grupos radicales de Barcelona se organizan de cara al futuro y han editado una 'Guía de seguridad operativa para manifestantes'. El documento, que lleva fecha de agosto pasado, trata de ser una modernización de los viejos libretos de guerrilla urbana, en el que introducen las experiencias adquiridas durante los últimos años, especialmente en las escaramuzas callejeras de los independentistas.

El manual, al que ha tenido acceso El Confidencial, introduce novedades importantes respecto a las anteriores estrategias de guerrilla urbana teniendo en cuenta algunos parámetros, como por ejemplo la existencia de multitud de cámaras que vigilan las vías públicas y que pueden identificar manifestantes, así como el endurecimiento de las leyes para con los disturbios.

El manual establece que, para obstaculizar la labor policial, se recurre a diversos métodos: “Barricadas, pancartas reforzadas, escudos, paraguas, extintores de gas lacrimógeno, láseres, fuegos artificiales, mástiles, extintores, cortinas de humo, abrojos y pintura pueden servir para evitar que se produzcan detenciones”.

placeholder Ilustración incluida en la 'Guía de seguridad operativa para manifestantes'. (EC)
Ilustración incluida en la 'Guía de seguridad operativa para manifestantes'. (EC)

Una de las características de la nueva guerrilla urbana es el abandono del histórico cóctel molotov. “El cóctel molotov ha sido glorificado como símbolo de resistencia durante varias décadas. Pero la idealización puede ser peligrosa, ya que oculta medios más seguros y eficaces para lograr los mismos objetivos. A diferencia de una botella de acelerante en su envase original, un cóctel molotov está clasificado legalmente como un ‘artefacto explosivo improvisado’, lo que agrava las pautas de sentencia por su posesión o uso. Cualquiera que esté pensando en fabricar o utilizar uno debe reflexionar detenidamente sobre los riesgos que conlleva, incluida la posibilidad de cumplir una pena de prisión significativa”.

Piedras y martillos

Por el contrario, impulsan el ‘control del territorio’ con otros métodos: “Históricamente, los proyectiles, los fuegos artificiales y las barricadas pueden impedir el avance de la policía (…) Si la gente empieza a utilizar proyectiles, es fundamental insistir a todo el mundo en que sólo se deben lanzar objetos desde la parte delantera de la multitud”. Las armas preferidas ahora son piedras y martillos. “Los martillos pueden ser más seguros de usar en una situación caótica o con mucha gente. Se pueden utilizar una y otra vez, son más fáciles de apuntar y son útiles para las ventanas, que son más propensas a romperse cuando se golpean en las esquinas”.

Una de las medidas que incorpora es evitar demasiadas filmaciones, ya sean del mobiliario público o de youtubers. “Cuando alguien sigue filmando después de que se le haya pedido que no lo haga, es perfectamente razonable establecer un límite. En lugar de entrar en una pelea que distraiga la atención, una opción es simplemente cubrir sus lentes con pintura en aerosol, utilizando una boquilla gruesa diseñada para grafitis, que tiene un largo alcance”.

Foto: polemica-ninos-cocteles-molotov-policia-fiestas-granollers

La modernización de las técnicas de guerrilla urbana llega a año y medio de las elecciones municipales y se produce en Barcelona, dos circunstancias que no han de pasar desapercibidas: primero, porque los grupos radicales se están organizando para batallas callejeras y desgastar a los grandes partidos, especialmente en temas como el de la vivienda y el medio ambiente. Cuentan, por otra parte, con la connivencia, el apoyo de partidos extremistas que tienen incluso representación parlamentaria.

Por otro lado, el ajuste de las técnicas y tácticas se produce en Barcelona, la que fue considerada capital europea de la okupación, jaleada desde círculos de los comunes cuando Ada Colau era la alcaldesa de la ciudad. Aunque en menor proporción, el caldo de cultivo de grupos antisistema y extremistas continúa presente en el tejido social de la capital catalana.

“Algunas manifestaciones tienen una ruta planificada de antemano; en esos casos, puede ser útil recorrerla antes para ver dónde hay buenas zonas para cambiarse de ropa, llevar material y salir. Toma nota de la cobertura de las cámaras, los callejones sin salida, los cuellos de botella y las oportunidades”, dice sobre el modo en que afrontar una protesta callejera.

Para comunicarse, recomiendan usar el "sistema operativo Tails, una variante de Linux que se ejecuta desde una memoria USB y no deja rastro"

Se decanta por que el reparto de material ofensivo contra la policía se lleve a cabo por ciclistas, que son más rápidos y están menos tiempo visibles para la policía. “Esconder materiales a lo largo de la ruta puede funcionar, pero con demasiada frecuencia esto nos ha fallado después de que la manifestación tomara un giro inesperado; hoy en día damos prioridad a otras soluciones”, subraya.

Una de las medidas de contravigilancia es intentar dejar el móvil en casa cuando se acuda a “reuniones o manifestaciones delicadas”, aunque recomiendan los teléfonos GrapheneOS, una variante de Android centrada en la seguridad que evita que los programas policiales puedan desbloquearlo. En cuanto a comunicaciones, recomiendan también utilizar exclusivamente el “sistema operativo Tails, una variante de Linux que se ejecuta desde una memoria USB y no deja rastro en el ordenador”.

Cómo hacer una máscara

Los miembros de los comandos han de ir uniformados e iguales para evitar ser reconocidos. Entre las pautas que se ofrecen figuran “una máscara negra que no muestre las cejas. Una opción es convertir una camiseta de tejido transpirable (como el algodón) en una máscara, ya que se puede atar para ocultar completamente las cejas y la parte superior y la nariz. Los calzoncillos bóxers también pueden servir para ese propósito”. El manual incorpora gráficos para enseñar a convertir una prenda en un antifaz. Las mascarillas N95 son otra posibilidad. Y las gafas de sol negras anónimas a las que se aplica un spray antivaho para evitar que los fotógrafos de la policía capten imágenes de los ojos.

placeholder Un extracto de la 'Guía de seguridad operativa para manifestantes'.
Un extracto de la 'Guía de seguridad operativa para manifestantes'.

Una de las normas sagradas es no tocar nunca “las herramientas que vamos a llevar sin guantes, para asegurarnos de que no quedan huellas dactilares en ellas”. Los guantes han de ser impermeables y no sirven los de algodón, que pueden transpirar ADN, sobre el que se recuerda que “es imposible evitar dejar rastros de ADN en la copa que se ha usado, por lo que nos aseguramos de no dejar ropa atrás”.

Los grupos radicales de Barcelona se organizan de cara al futuro y han editado una 'Guía de seguridad operativa para manifestantes'. El documento, que lleva fecha de agosto pasado, trata de ser una modernización de los viejos libretos de guerrilla urbana, en el que introducen las experiencias adquiridas durante los últimos años, especialmente en las escaramuzas callejeras de los independentistas.

Noticias de Cataluña Antidisturbios Independentismo Barcelona Cataluña
El redactor recomienda