Junts insiste en el victimismo: Cerdán está preso por ser interlocutor del independentismo
Sectores internos de Junts consideran que hay 'lawfare' contra Santos Cerdán, que estaría en prisión no por corrupción sino por haber estado hablando con el partido independentista
Santos Cerdán declara ante el Tribunal Supremo por el 'caso Koldo'. (Europa Press)
Voces en Junts afirma que el antiguo secretario de organización del PSOE Santos Cerdán está en la cárcel no sólo por el “caso Koldo”, sino por haber sido el principal interlocutor del PSOE con la formación en las conversaciones de Ginebra, en 19 encuentros, si bien a los últimos Cerdán ya no pudo acudir al encontrarse en prisión. Tras su caída, su rol fue asumido en solitario por el expresidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
De hecho, Rodríguez Zapatero lo ve de otra manera, pero también como una cadena de transmisión, ya que afirma que la prisión de Cerdán influyó en la decisión de Junts para romper el pacto de investidura. Junts ha suspendido estas conversaciones de manera unilateral. Una ruptura que ha sido la consecuencia más concreta del portazo que ha dado Junts a sus relaciones con el PSOE.
Pero, internamente, se reivindica la figura de Santos Cerdán. El caso más evidente es la corriente izquierdista de Junts, MesCAT, que en uno de sus recientes comunicados señala: “El principal negociador del PSOE está hoy en la cárcel por corrupción. Es fácil relacionarlo con el protagonismo que ha tenido este señor en las reuniones negociadoras en Ginebra porque, si no, no se entiende por qué está encarcelado y los dos principales encausados, no”.
Santos Cerdán fue el firmante junto con el secretario general de Junts, Jordi Turull, del pacto de Bruselas que le dio a Pedro Sánchez la presidencia del Gobierno de España. Turull, Carles Puigdemont y el resto de la cúpula del partido lo calificaron en su día de “acuerdo histórico”. Luego, todo quedó en nada, excepto la idea de que Santos Cerdán es “otra víctima de la represión”.
Curiosamente, Cerdán ha utilizado en su defensa el mismo argumento: en uno de sus escritos ante los tribunales, los abogados de Santos Cerdán argumentan -recordando el clima en enero de 2025- que "se abría una importante crisis en el apoyo parlamentario en al Gobierno y el señor Santos Cerdán era el encargado de renegociar los acuerdos con Junts. La situación no avanza y precisamente el día 4 de febrero Junts registra en el Congreso de los Diputados una propuesta para moción de confianza. Este es el momento en el que se acuerda en esta causa ordenar a la Policía Judicial una investigación contra dos aforados sin autorización por parte de la Cámara Legislativa”.
El propio Cerdán argumentó lo mismo cuando declaró ante la policía. Denunció ser víctima de una “persecución política” por haber estado negociando con Puigdemont en Bruselas.
Eludiendo los detalles
El doce de julio, el propio Turull fue uno de los pocos que salió a reivindicar la presunción de inocencia de Santos Cerdán: “La verdadera defensa de la presunción de inocencia no se hace cuando te afecta a ti sino a un adversario político. Que se investigue todo lo que deba investigarse. A más información, menos rumorología”, declaró al valorar su detención.
Por sorpresa, Junts ha extendido la teoría del 'lawfare' al 'caso Koldo'
El independentismo evita valorar el contexto en que se detuvo a Cerdán, cuyo abogado es el exdiputado de la CUP, Benet Salellas. Se obvian cuestiones clave, como su participación en la constructora navarra Servinabar, el que en estas empresa hubiese contratado un alto cargo de la petrolera venezolana PVDSA o que el exsecretario general del PSOE sólo ingresó en Soto del Real cuando dejó el escaño. José Luis Ábalos sigue fuera de la cárcel porque como diputado sigue aforado.
Voces en Junts afirma que el antiguo secretario de organización del PSOE Santos Cerdán está en la cárcel no sólo por el “caso Koldo”, sino por haber sido el principal interlocutor del PSOE con la formación en las conversaciones de Ginebra, en 19 encuentros, si bien a los últimos Cerdán ya no pudo acudir al encontrarse en prisión. Tras su caída, su rol fue asumido en solitario por el expresidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.