Junts consultará a la militancia la ruptura con el Gobierno de Sánchez
Puigdemont ha convocado a Junts para dar un ultimátum a Sánchez o romper relaciones con el PSOE. La Ejecutiva avalará la decisión de la cúpula en una sesión extraordinaria en Perpiñán el próximo lunes
Carles Puigdemont, en una permanente de Junts en Waterloo el pasado mes de septiembre. (EFE/Dani Rovirosa)
Carles Puigdemont ha convocado una permanente de dirección de Junts este próximo domingo en Bruselas para dar un ultimátum a Pedro Sánchez y plantear la ruptura inminente con el Gobierno y el PSOE, según han confirmado fuentes de la formación independentista. En la reunión se analizarán las alternativas que tiene la formación independentista para escenificar su divorcio del sanchismo. La permanente es una versión reducida de la Ejecutiva que incluye al núcleo duro de la cúpula de partido.
Tras la permanente en Bruselas se ha convocado este jueves a la Ejecutiva de Junts para ratificar las decisiones que se hayan tomado. La reunión será en Perpiñán, en el sur de Francia, al día siguiente, el próximo lunes 27 de octubre. Y en ella se prevé que participe de manera presencial el propio Puigdemont, para darle una mayor dimensión política y relevancia formal y mediática a la decisión.
Según ha podido saber El Confidencial, en caso de que en la reunión del próximo lunes la Ejecutiva decida romper con Pedro Sánchez, el partido llevará a cabouna consulta a la militancia. Todo está por ver, aunque Puigdemont se enfrenta a voces que presionan para que cambie su estrategia ante un Gobierno que no está cumpliendo con los compromisos adquiridos.
Posibles escenarios
La permanente de Junts estudiará diversos escenarios, según explican fuentes conocedoras de los debates en el seno de la cúpula de Junts. El más probable es plantear un ultimátum público a Pedro Sánchez para que la situación actual, en la que Junts no ha conseguido nada de lo que demandó cuando se negoció el pacto de investidura del presidente español, cambie de manera profunda. El ultimátum ha de ser para un período muy corto. Algunas fuentes hablan de una semana.
Si durante ese período no cambiase nada en cuestiones clave como las competencias de inmigración para Cataluña, la oficialidad del catalán o que se ofrezca a Junts entrar en la negociación para la financiación autonómica, en la cual ahora sólo participa ERC; la formación que preside Puigdemont planteará dos medidas para que sus militantes y votantes puedan visibilizar que se ha roto con el PSOE.
La primera de estas represalias será dar por finalizada y fracasada la ronda de contactos en Ginebra, que se ha llevado a cabo bajo la tutela de un mediador internacional y que ha estado reuniendo al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero con Carles Puigdemont y miembros destacados de la cúpula del partido como el secretario general Jordi Turull. Se terminarían así las reuniones mensuales de este foro.
Míriam Nogueras "Es la hora del cambio"
La segunda medida de coacción será pedir de manera pública a Pedro Sánchez que convoque elecciones, para dejar en evidencia su debilidad política. Por ahora se descarta plantear sumarse a una moción de censura junto al PP y Vox para derribar el Gobierno, según fuentes de la formación independentista. En resumen, Junts romperá con Sánchez, pero no derribará al actual gobierno de coalición. En esencia, porque no puede.
La última reunión con Rodríguez Zapatero fue el pasado 21 de octubre en Suiza. En ella Puigdemont y los suyos plantearon a Rodríguez Zapatero su malestar con lo que había ocurrido en el Debate de Política General en el Parlament, sobre todo porque el PSC se negó a votar una propuesta de resolución de Junts que planteaba que celebrar un nuevo referéndum era la salida para solventar el conflicto político en Cataluña. Junts aspiraba al menos a la abstención de los socialistas, pero al final los de Salvador Illa optaron por votar en contra y la iniciativa parlamentaria decayó.
La gota que colma el vaso
La gota que ha colmado el vaso de la paciencia de la dirección de Junts ha sido la cuestión del catalán por Europa. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, se ha volcado con este tema. Pero ha topado con las reticencias de Alemania, las reservas de los países nórdicos y la negativa frontal de los socios europeos bálticos, que cuentan con importantes minorías rusoparlantes, para las que la oficialidad del catalán abriría un precedente que estos gobiernos consideran peligroso. Ahora España ha decidido dejar de presentar la petición por una cuestión de política europea. Pero con ese paso, Junts ha decidido que ya era el momento de dar la legislatura por amortizada.
Ayer en el Congreso, Míriam Nogueras ya amenazó al PSOE y recordó los fracasos en la Ley contra la Multirreincidencia o para luchar contra las ocupaciones ilegales. Se anuncia así, de nuevo, el “pasarán cosas”, que Puigdemont anunció en septiembre.
En Madrid Junts puso el foco con temas como la multirreincidencia o las ocupaciones
En la práctica poco cambia. Es una cuestión de mensaje político. Junts no puede derribar al Gobierno español, pero puede dejar la legislatura vacía de contenido. Leyes importantes como los Presupuestos Generales del Estado o la ley Bolaños ya no verán la luz.
Nombres clave
La dirección permanente de Junts está integrada además de por el ya mencionado Jordi Turull, por el presidente del Parlament,Josep Rull; los vicepresidentes de Junts, Josep Rius y Antoni Castellà; la portavoz del grupo parlamentario en el Parlament, Mònica Sales; el presidente del grupo parlamentario, Albert Batet; la portavoz en el Congreso, Míriam Nogueras y el senador Eduard Pujol, entre otros.
No hay voces discrepantes sobre el planteamiento de Puigdemont y Turull, según explican fuentes del partido independentista. De manera mayoritaria se considera que el acuerdo con el PSOE, el denominado Pacto de Bruselas, que en su día firmaron Puigdemont y el ahora encarcelado Santos Cerdán, ya no da más de sí. Nada se ha cumplido. Otra cosa es la capacidad de Pedro Sánchez para mantener la legislatura en suspensión, sin presupuestos y sin convocar a las urnas, por mucho que Junts se lo exija.
Carles Puigdemont ha convocado una permanente de dirección de Junts este próximo domingo en Bruselas para dar un ultimátum a Pedro Sánchez y plantear la ruptura inminente con el Gobierno y el PSOE, según han confirmado fuentes de la formación independentista. En la reunión se analizarán las alternativas que tiene la formación independentista para escenificar su divorcio del sanchismo. La permanente es una versión reducida de la Ejecutiva que incluye al núcleo duro de la cúpula de partido.