Pablo Iglesias confesó que ERC les pidió tumbar la cesión de la inmigración a Cataluña
Las bambalinas de la votación sobre el proyecto para delegar competencias de inmigración a Cataluña son muy oscuras. En especial sobre el rol que jugó ERC de puertas adentro
El fundador de Podemos, Pablo Iglesias. (EFE/Juan Carlos Hidalgo)
El fundador de Podemos, Pablo Iglesias, aseguró el pasado mes de abril que ERC les pidió tumbar la delegación de las competencias de inmigración a Cataluña. En ese momento parecía muy lejos que Junts llegase a presentar su proposición de ley para someterla a votación. Pero fue así esta semana. ERC votó a favor, aunque con fuertes reproches a Podemos, que tumbó la iniciativa entre acusaciones cruzadas entre Junts, los de Ione Belarra y los republicanos. Sin embargo, la verdad podría ser bastante más retorcida.
Iglesias estaba promocionando entonces su libro Enemigos íntimos. Aunque decía estar apartado de la política, estaba muy al día de lo que ocurría en el Congreso y así explicó al diario Ara lo ocurrido. "Hubo dirigentes de ERC que, en privado, nos decían: por favor, detened eso, no lo podemos decir en público porque son competencias para Cataluña, pero no sabemos cuál es el objetivo de Junts".
El Confidencial se ha puesto en contacto tanto con Pablo Iglesias como con Gabriel Rufián para aclarar este punto, pero no ha habido respuesta por parte de ninguno de los dos. Fuentes cercanas al entorno del exvicepresidente del Gobierno confirman que fueron varias personas del partido republicano las que se pusieron en contacto con él con estas intenciones. ERC nunca desmintió al fundador de Podemos.
Sin embargo, sí que debió hacer gestiones discretas. Días después, Iglesias dio otra entrevista a ElNacional.cat porque estaba de promoción de su libro. El periodista le preguntó por las peticiones de ERC, pero entonces evitó profundizar en el tema y lanzó balones fuera: “Eso fue una conversación privada. No tengo nada más que decir sobre este asunto”. Habían pasado tres semanas.
Podría entenderse que ERC cambió de opinión, lo que defendía Rufián en su tuit del día siguiente al pleno en el Congreso en el que se votó en contra de la propuesta de ley. Pero también puede interpretarse que los republicanos estaban jugando dos partidas. Encima de la mesa estaban apoyando a Junts en clave nacionalista y por debajo de la mesa estaban saboteando la delegación de competencias, fiel a un criterio de estricta militancia en la izquierda.
Nadie cuestiona que Iglesias dijese la verdad el pasado mes de abril y que Rufián y ERC cambiaron de opinión en cinco meses. Porque en el pleno en el que se debatió la proposición de ley, el portavoz de los republicanos aseguró: “A la izquierda encarnada en Podemos le diría que no se tome como una ofensa decir que se equivocaron. ¿Por qué? Porque son competencias para Cataluña, no para Junts. A mí me gusta Junts exactamente lo mismo que a Podemos. Mi modelo de país es exactamente el opuesto al de Junts”.
Agrio debate
Rufián tildó a Podemos de centralista y recordó que las competencias eran para la Generalitat y añadió que "decir que solamente vamos a votar aquellas competencias de las comunidades gobernadas por quienes nos gustan, creo que es terriblemente jacobino. No digo que lo sean, ¿eh? Pero, hombre, a veces sí".
Luego la polémica siguió en redes y aquí el planteamiento Rufián dio la razón a lo que planteaba Iglesias sin dejar de criticar a Podemos: “Sería de agradecer que cierta izquierda (ahora) pura entendiera que se puede no estar de acuerdo SIEMPRE con ellos e incluso CAMBIAR de opinión sin que eso signifique que existe un plan mediático masónico en su contra y sin que monten campañas digitales bully en contra”.
Sin reproches
Cinco meses antes, Pablo Iglesias lo veía justo al contrario: "Nadie pide estas competencias si no es para hacer el mal". Desde entonces, Podemos se ha mantenido firme y la delegación de competencias migratorias quedó condenada. En la red social X, la votación provocó mucha tensión. Joan Tardà también criticó a Podemos por sabotear de este modo “la unidad de las izquierdas”.
Iglesias ha evitado reproches a ERC pese al agrio debate de esta semana
Iglesias le replicó usando el catalán: “Comprar el marco de que los migrantes son un “problema” que se gestiona con policía (sean Mossos, del CNP o de la Guardia Civil) es regalar todo el terreno político a la derecha. Se entiende que Junts compita en racismo con AC, que lo haga ERC, no. ¿Son también españolistas los grupos antirracistas catalanes? ¿Son españolistas los valencianistas de Compromis? En fin”. El debate se quedó en lo ideológico, sin reconvenciones por las posturas del pasado más inmediato. Hubiera sido fácil echarles en cara que por detrás habían estado pidiendo otra cosa. Pero Iglesias evitó el reproche.
El fundador de Podemos, Pablo Iglesias, aseguró el pasado mes de abril que ERC les pidió tumbar la delegación de las competencias de inmigración a Cataluña. En ese momento parecía muy lejos que Junts llegase a presentar su proposición de ley para someterla a votación. Pero fue así esta semana. ERC votó a favor, aunque con fuertes reproches a Podemos, que tumbó la iniciativa entre acusaciones cruzadas entre Junts, los de Ione Belarra y los republicanos. Sin embargo, la verdad podría ser bastante más retorcida.