Woody Allen compra una mansión en el barrio más cosmopolita de Barcelona: "Su carisma ha rejuvenecido mi cine"
Su nueva adquisición inmobiliaria se ubica en uno de los barrios más bohemios de Barcelona, donde florecen hitos modernistas de Gaudí, plazas animadas y una intensa vida cultural
Desde el rodaje de 'Vicky Cristina Barcelona', el director neoyorkino mantiene un idilio duradero con la Ciudad Condal. (Archivo)
Las localizaciones de Vicky Cristina Barcelona (2008) —desde el Parc Güell hasta la Sagrada Familia, pasando por rincones del barrio Gótico y el Tibidabo— fueron el germen de un idilio duradero que Woody Allen mantiene con Barcelona, una ciudad que seduce al director neoyorkino tanto por su paraíso modernista como por el ambiente y magnetismo de los conciertos de jazz que se programan en la ciudad, motivo por el cual vuelve de manera recurrente.
El idilio perpetuo de Woody Allen con Barcelona
En el marco de la promoción de la película protagonizada por Javier Bardem y Penélope Cruz y ganadora de los Globos de Oro y que le dio a la actriz madrileña el Oscar, el BAFTA y el Goya, el cineasta confesó su pasión por Barcelona. "Hay pocas buenas ciudades en el mundo, como Roma, París o Londres, yBarcelona es una de esas buenas ciudades", afirma, recalcando que "su carisma ha rejuvenecido mi cine. Yo sigo teniendo los mismos achaques".
Woody Allen da instrucciones a Penélope Cruz durante el rodaje de 'Vicky Cristina Barcelona'. (EFE)
Barcelona, ciudad de cine
La ciudad se ha convertido en el gran reclamo cinematográfico de directores españoles y extranjeros para la grabación de una amplia variedad de películas. En sus calles se han desarrollado rodajes como Todo sobre mi madre, de Pedro Almodóvar, El perfume, de Tom Tykwer, o The machinist, de Brad Anderson. Su mezcla de arquitectura modernista, espacios históricos y rincones cosmopolitas hacen de Barcelona un plató natural de primer nivel.
Pero, si hay un lugar que enamora a Allen, ese es sin duda el barrio de Grácia. Ubicado en la zona norte de Barcelona, limita con los distritos de Sarrià-Sant Gervasi y Horta-Guinardó y se extiende hacia las faldas de la sierra de Collserola. Es uno de los más famosos de la Ciudad Condal y llama la atención de figuras públicas y turistas de todo el mundo por sus animadas plazas, terrazas y bares. También brilla por su intensa vida cultural con sus fiestas populares y por las joyas modernistas que alberga, desde la Casa Vicens, de Gaudí, hasta la Casa Fuster, obra de Lluís Domènech i Montaner, hoy reconvertida en hotel de lujo.
Antes de decidirse en comprar su nueva residencia privada, Woody Allen ya se había enamorado de la mansión emplazada en la zona exclusiva del Putxet – Bosc de Bertrán, dentro del selecto distrito de Sarrià-Sant Gervasi de Barcelona. Fue durante la grabación de Vicky Cristina Barcelona. Construida en 1917 por el arquitecto Enric Sagniery posteriormente restaurada con sumo cuidado por la familia de Juan Ignacio Peró, sus actuales propietarios, combina elementos modernistas y propias de las masías catalanas con el Art Noveau.
Tras comprar un townhouse en Nueva York, en el Upper East Side, y haber invertido en diferentes viviendas en el pasado, el director ha adquirido una nueva propiedad, esta vez en Barcelona, con una parcela de 1.600 metros cuadrados, siete dormitorios y siete baños. Los rasgos arquitectónicos incluyen suelos de mosaico hidráulico, techos altos (más de cuatro metros), barandillas de forja artesanal, escaleras de roble macizo, y detalles decorativos como cerámica y motivos florales en la fachada.
Las localizaciones de Vicky Cristina Barcelona (2008) —desde el Parc Güell hasta la Sagrada Familia, pasando por rincones del barrio Gótico y el Tibidabo— fueron el germen de un idilio duradero que Woody Allen mantiene con Barcelona, una ciudad que seduce al director neoyorkino tanto por su paraíso modernista como por el ambiente y magnetismo de los conciertos de jazz que se programan en la ciudad, motivo por el cual vuelve de manera recurrente.