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Orriols corta de raíz cualquier opción de confluencia estratégica entre Aliança y Vox
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Renuncia a dar el salto

Orriols corta de raíz cualquier opción de confluencia estratégica entre Aliança y Vox

En la batalla cultural pocas formaciones están más de acuerdo que la extrema derecha independentista y la española. Pero Aliança Catalana evitará presentarse en el Congreso

Foto: La diputada de Aliança Catalana, Silvia Orriols, en el Parlament de Catalunya. (Europa Press/David Zorrakino)
La diputada de Aliança Catalana, Silvia Orriols, en el Parlament de Catalunya. (Europa Press/David Zorrakino)

La líder de Aliança Catalana (AC), Silvia Orriols, ha cortado de raíz cualquier opción de confluencia estratégica con Vox, al renunciar de manera explícita y firme a concurrir en las elecciones generales. Lo ha hecho en un momento en el que algunas voces de su formación son partidarias de tener presencia en el Congreso y cuando el CEO, el equivalente al CIS en Cataluña, le otorga hasta diez escaños en el Parlament, con unos muy buenos augurios demoscópicos.

“Entiendo que haya discrepancias dentro del partido sobre este tema, pero si Aliança Catalana decide presentarse al Congreso yo dejaría el partido. El partido que llevará a Cataluña a la independencia no puede ser comprado por España. Los partidos presuntamente catalanistas van a Madrid a ocupar sillas y a poner la mano. Este no es el compromiso que tenemos con nuestros votantes. No nos representa”, aseguró Orriols este fin de semana en una entrevista en Crónica Global.

Orriols manifestó que nunca votó en unas elecciones generales. "No soy española. No tengo ningún interés en la política española ni en hacer ingobernable a ningún país extranjero. Lo que queremos es expulsar a España y a Francia de Cataluña. No solucionaría nada presentarnos", dijo. Fuentes consultadas explican que el partido de Santiago Abascal esperaba que AC se presentase y que, una vez tuviese representación en el Congreso de los Diputados, tender puentes para reforzar el flanco de la ultraderecha en la Cámara Baja.

Las relaciones de Vox con AC son complejas en el Parlament. Ultraderecha españolista y ultraderecha independentista. AC sólo tiene dos diputados y Vox, un grupo parlamentario con 11 escaños que ya está consolidado. En muchas ocasiones los de Ignacio Garriga votan a favor de mociones e iniciativas que presenta AC. Pero no tanto al contrario. No porque estén en desacuerdo, sino porque Vox presenta sus propuestas al pleno en castellano.

Foto: ultras-alianca-catalana-estructura-territorial

Garriga y Orriols todavía no se han reunido. El número dos de Vox esperaba justo que se produjese esta circunstancia, dada la sensación de que AC está desangrando a Junts por el voto independentista desencantado tras el fracaso de 2017. En muchos aspectos de la batalla cultural, Vox y AC coinciden, como es el caso del control de fronteras o el de políticas de choque contra los inmigrantes de origen musulmán. Aliança hubiera podido servir para reafirmar la presencia de Vox en el Congreso o como mínimo para fijar algunas alianzas puntuales. Ahora eso ya no será posible.

La inmigración en el foco

Vox y Aliança Catalana tienen la inmigración en el foco y ese es el factor a que a los primeros les permite mantener su actual volumen de votos –3 millones en las últimas generales– y a AC esperar el fuerte crecimiento que le auguran las encuestas.

Aliança y Vox coinciden en temas como su preocupación por la "islamización" de España

Pero como se ha visto en el caso del veto a la fiesta del cordero en Jumilla, Vox necesita algún aliado además del PP, porque si no su situación puede quedar limitada a golpes de efecto aislados como Torre Pacheco, pero con escasa trascendencia en cuestiones de calado. Orriols ha dejado claro ahora que ese aliado no será AC.

Hiperliderazgo

Silvia Orriols ejerce un hiperliderazgo en el seno de su formación. Si ella no ve presentarse a las elecciones generales, difícilmente otros sectores del partido le plantarán cara o le harán modificar su posición. Y es muy firme en sus decisiones y convicciones. Por ejemplo, no ha ido a Waterloo a ver a Puigdemont, algo que sí ha hecho Oriol Junqueras. Y le da igual que Junqueras haya estado en la cárcel o que Puigdemont no pueda volver a España. Con ella, la culpa no funciona. No hay sentimiento de culpa en AC y eso marca la diferencia porque ese es el motor sobre el que han estado pivotando las estructuras de poder de los partidos independentistas que participaron en el intento secesionista de 2017, como ERC, Junts o la CUP.

El último barómetro político del Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat, publicado el pasado julio, sitúa a los favorables a la independencia en el 40%, frente al 52% que se muestran en contra. Es una cifra muy baja. El soberanismo está en declive, pero Orriols tiene un plan que a medio plazo pasa por presentar el máximo de candidatos a las municipales y a corto que la Diada del 11 de septiembre tenga una fuerte presencia de Aliança Catalana. También que esta resulte bien visible a la mayor parte de los catalanes.

La líder de Aliança Catalana (AC), Silvia Orriols, ha cortado de raíz cualquier opción de confluencia estratégica con Vox, al renunciar de manera explícita y firme a concurrir en las elecciones generales. Lo ha hecho en un momento en el que algunas voces de su formación son partidarias de tener presencia en el Congreso y cuando el CEO, el equivalente al CIS en Cataluña, le otorga hasta diez escaños en el Parlament, con unos muy buenos augurios demoscópicos.

Sílvia Orriols Aliança Catalana Vox Extrema derecha
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