Nueva pirueta de Puigdemont: reivindica la unilateralidad a la vez que apoya al PSOE
Estar en misa y repicando parece el nuevo objetivo que marca el reelegido presidente a su formación: seguir negociando con la Moncloa mientras se aspira a declarar la independencia
Carles Puigdemont en la pantalla del Congreso de Junts en Calella. (EFE)
Nueva pirueta de Carles Puigdemont, elegido con el 90,1% de los votos de nuevo presidente de Junts en el Congreso del partido en Calella: a la vez que reivindicaba la declaración de independencia de hoy hace siete años preservaba los acuerdos con un PSOE. Ni una mención a la situación agonizante que vive la coalición gubernamental en Madrid. Solo la promesa, según el secretario general Jordi Turull, de que "no nos arrastraremos ante el PSOE". Puigdemont compareció telemáticamente desde Bélgica, pues sigue sin poder volver a España.
El regreso de Puigdemont a cargos orgánicos es para liderar lo que Puigdemont ha calificado "la ofensiva". Sobre la declaración unilateral de hace siete años, todo valoraciones positivas: "En aquella declaración de independencia, sabíamos que tomábamos un camino incierto, difícil, pero irrenunciable si queremos garantizar el futuro de nuestra nación".
Minutos antes, Jordi Turull, que gana mucho poder orgánico tras el Congreso fue mucho más beligerante: "Hoy es el séptimo aniversario de la DUI. Reivindicamos su validez y nuestro compromiso por hacerla efectiva. Sí, defendemos la unilateralidad cuando no hay otra vía. Defendemos su eficacia. Que le quede muy claro a todo el mundo".
Pero al mismo tiempo este ha sido el Congreso que tumbó la enmienda que pretendía vetar los acuerdos con el PSOE. Y en ningún momento ha habido referencias a derribar al Ejecutivo de Pedro Sánchez en un futuro próximo.
Al contrario, Junts se muestra dispuesto a seguir negociando con el PSOE. "Nosotros no nos arrastraremos ante el PSOE. Solo estamos casados de facto con Cataluña. Si el PSOE no cumple con sus acuerdos, nosotros no nos arrugaremos. Mantendremos la posición. No estamos casados con nadie, solo con los catalanes. Ni bloque de derechas ni bloque de izquierdas. Ni resultados seguros ni migas de pan, la independencia", aseguró hoy Turull. Y el acto acaba con la canción No surrender, de Bruce Springsteen, ya convertida en el himno oficial del puigdemontismo.
Pocas alusiones al momento presente. A la crisis política en Madrid, ninguna. A la situación de la amnistía, que impedirá que Puigdemont pueda volver antes un año, tampoco. El expresident catalán sí que cargó contra Salvador Illa, aludiendo a él porque desde el PSC “no reconocieron la legitimidad del gobierno independentista. Y han sacado provecho de la represión”.
Cuadrar el círculo
¿Se puede a la vez reclamar tu posición negociadora en Madrid y reivindicar la declaración unilateral de independencia de Cataluña? Puigdemont sí. Y lo hace a vez que ha enviado a todos los octubristas de Laura Borràs a galeras, desaparecidos de la nueva ejecutiva. La propia Borràs ha sido apartada a la fundación FunDem, que será el nuevo laboratorio del partido. Borràs, quien se reivindicaba como "hija del 1 de octubre", tiene que soportar ahora que sean otros los que exploten su legado ideológico.
Puigdemont, en otra referencia indirecta al socialismo ha asegurado que el 1 de octubre está más vivo que nunca "por más toneladas de cal viva de normalidad que puedan echar. No han podido borrar ese momento".
"Hoy hay que reconocer que tenemos el gobierno catalán más españolista y hostil con un independentismo dividido", ha lamentado Puigdemont.
Símiles futbolísticos
Con la euforia por la victoria del Barça ante el Real Madrid y con la vicepresidenta del FC Barcelona Elena Fort acudiendo a Calella vistiendo la camiseta del club blaugrana, Puigdemont ha invitado a sus militantes a "jugar el partido", lo que ha sonado muy parecido a seguir negociando en Madrid para sacar lo que se pueda.
Eso sí. También ha advertido a la formación de que puede sea necesaria una nueva refundación. Porque ha asegurado que el momento clave de la política catalana fue Junts pel Sí, aquella lista con ERC, que ganó las elecciones en 2015 y acabó declarando la independencia en 2017. "Nunca el independentismo había avanzado tanto", recordó Puigdemont para quien "si entonces tocó Junts pel Sí, ahora toca Junts per Catalunya, pero hay que ampliar el partido y convencer a más gente".
La euforia por el 4-0 en el Bernabeu se trasladó al Congreso de Junts en Calella
"Depende de nosotros que el país no caiga en la resignación. Y depende de nosotros que podamos acabar el trabajo que iniciamos en octubre del 2017. Para que vuelva la Cataluña del 1 de octubre. Que vuelva esa Cataluña, depende de nosotros. Por eso declinamos el recuerdo del 1 de octubre en forma de futuro", advirtió Turull.
Puigdemont, por su parte, anunció que "ahora nos toca salir de los cuarteles de invierno, unos cuarteles donde hemos tenido que resistir unos años donde hemos tenido muchas circunstancias en contra y haciendo frente a todo tipo de ataques".
Nueva pirueta de Carles Puigdemont, elegido con el 90,1% de los votos de nuevo presidente de Junts en el Congreso del partido en Calella: a la vez que reivindicaba la declaración de independencia de hoy hace siete años preservaba los acuerdos con un PSOE. Ni una mención a la situación agonizante que vive la coalición gubernamental en Madrid. Solo la promesa, según el secretario general Jordi Turull, de que "no nos arrastraremos ante el PSOE". Puigdemont compareció telemáticamente desde Bélgica, pues sigue sin poder volver a España.