Los lunes al sol de Aragonès: 110.000 € de sueldo, nuevo hijo y lejos del fango de ERC
La presidencia de Aragonès solo duró tres años. Ahora asume con comodidad el rol de expresident a una edad que no estaba prevista para esta situación y que sólo dura 4 años
El expresident de la Generalitat, Pere Aragonés. (Europa Press/Kike Rincón)
Pere Aragonès es el primer expresident que llega a esta condición a los 41 años. Hasta ahora, a esta condición habían llegado presidentes catalanes en la edad de prejubilación o más allá. La situación de Aragonès es diferente y el republicano ha optado por tomárselo con calma. Aragonès, que ya tiene una hija, vuelve a esperar descendencia y busca cómo dotar de dimensión a su nuevo cargo de expresident, que tiene diversas prerrogativas, la más destacada un salario de 110.000 euros anuales, además de un despacho en el Palau de Pedralbes, coche oficial, escolta y el personal de oficina de expresident.
La nueva vida de Aragonés coincide con la crisis más grave en el seno de su partido, ERC. Aragonès ha optado por una discreta segunda línea. Escaso protagonismo, aunque respalda a la candidatura rovirista de Xavier Godàs. Pero siempre desde una cómoda segunda fila. Mientras que Rovira y otros altos cargos se han lanzado a la yugular contra Oriol Junqueras, Pere Aragonès ha evitado bajar al fango.
Una vez que se jubile, otra de las ventajas que tendrá Aragonès, como el resto de expresidentes de la Generalitat es una pensión vitalicia de cerca de 6.875,34 euros mensuales, lo que equivale a un 60% de su salario mensual como presidente, si cuando llegara a la jubilación el sueldo de presidente o presidenta de la Generalitat se mantuviera en el nivel actual. En todo caso, Aragonès, por su juventud, se encuentra todavía muy lejos de ese momento.
Una vez que se jubile, como el resto de expresidentes de la Generalitat cobrará una pensión vitalicia de cerca de 6.875,34 € mensuales
La realidad es que dentro de cuatro años dejará de percibir su salario y tendrá que reincorporarse a otro puesto de trabajo. Por ahora no hay planes para ello, según el entorno del expresident.
El foco de actividad de Aragonès en este paréntesis que se abre ahora se centrará en dos áreas. Por un lado, en intentar aprovechar en el campo académico el trabajo de su tesis sobre la política económica de la Mancomunitat de Cataluña, el ente que sirvió de germen a principios del siglo XX de lo que luego sería la Generalitat. En todo caso, fuentes cercanas a Aragonés descartan que la tesis doctoral, que lleva diez años aparcada, vaya a reactivarse ahora.
Visión económica
Antes de ser presidente de la Generalitat, Aragonès fue conseller de Economía. Así que el segundo de sus focos de interés como expresidente se va a situar en los planes de reindustrialización en Europa y en su aplicación al caso catalán. Es una cuestión de plena actualidad, después del nuevo plan presentado por Mario Draghi. En todo caso, destaca la dimensión internacional, como el foro World in Progress, que se celebró en la capital catalana y que analizaba los grandes retos del mundo actual y en el que participó Aragonés.
Aragonès se centrará durante su expresidencia a la reindustrialización de Cataluña
Aragonés siempre representó a un moderado que, además, se esforzó en desmarcarse del sectarismo con el que había llevado la presidencia de la Generalitat Quim Torra, quien siempre aseguró que la política autonómica era una traba para lograr la independencia. Aragonès, por el contrario, siempre mantuvo lo contrario, que era independentista, pero dijo gobernar para todos los catalanes, en línea con la ideología que marcaba ERC: ampliar la base para ganar la mayoría social en Cataluña.
Algunas victorias
El principal fracaso de Aragonès es su ruptura con Oriol Junqueras. Y el segundo, haber obtenido solo 20 escaños en las últimas autonómicas. Ahora eso le impide jugar el papel de hombre bueno en la crisis en el seno de ERC. Por el contrario, se ha alineado con los roviristas del aparato, pero sin asumir el protagonismo y el rol de choque con su antiguo mentor que mantienen otros líderes destacados. Su perfil es más discreto, en línea con lo que fue su presidencia.
Y su principal victoria política, que la financiación basada en un cupo catalán que Aragonès propuso en su día en solitario hace un año, hoy es la piedra angular del pacto entre el PSC y ERC que permitió a Salvador Illa llegar a la presidencia y que también se ha convertido en el eje para acordar los Presupuestos de la Generalitat para el 2025. De alguna manera, su presidencia se prolonga más allá de lo que fue estrictamente su mandato.
Pere Aragonès es el primer expresident que llega a esta condición a los 41 años. Hasta ahora, a esta condición habían llegado presidentes catalanes en la edad de prejubilación o más allá. La situación de Aragonès es diferente y el republicano ha optado por tomárselo con calma. Aragonès, que ya tiene una hija, vuelve a esperar descendencia y busca cómo dotar de dimensión a su nuevo cargo de expresident, que tiene diversas prerrogativas, la más destacada un salario de 110.000 euros anuales, además de un despacho en el Palau de Pedralbes, coche oficial, escolta y el personal de oficina de expresident.