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Calvario vecinal en el Camp Nou: camiones, obras de madrugada y miedo a un Bernabéu 2.0
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Calvario vecinal en el Camp Nou: camiones, obras de madrugada y miedo a un Bernabéu 2.0

Los vecinos claman contra el polvo, el ruido, los camiones y, según denuncian, incumplimientos de los acuerdos: "No vamos a permitir que se diga que si la obra no se acaba es nuestra culpa"

Foto: Las obras del Camp Nou encienden a los vecinos. (EFE/Alejandro García)
Las obras del Camp Nou encienden a los vecinos. (EFE/Alejandro García)
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"Contra el Barça no se puede luchar, solo intentar que las cosas se hagan bien". Los vecinos de Les Corts hace tiempo que no viven tranquilos. Por lo menos desde que el FC Barcelona se mudó a su barrio en septiembre de 1957. Turistas, calles cortadas, ruido… y ahora, con el campo cerrado, tampoco se libran.

Desde que el Barça se trasladó a Montjuïc para jugar mientras construyen su nuevo estadio, los vecinos han tenido que vivir otro calvario, muy diferente al que estaban acostumbrados, pero también muy molesto. "Los vecinos de la zona estamos acostumbrados a vivir incómodos", explica Mario L., que relata que con el campo abierto siempre hay que estar pendiente del calendario de partidos para organizarse la vida. Incluso para una actividad tan simple como ir al parque o a comprar.

Durante los meses de obras, los vecinos han alzado la voz ante lo que ellos consideran grandes injusticias. Polvo, ruido, camiones que vienen y van, y, lo que consideran peor, incumplimientos de los acuerdos por parte del club. "No vamos a permitir que se diga que si la obra no se acaba es culpa de los vecinos", expone la presidenta de la Asociación de Vecinos del Camp Nou, Anna Ramon, y añade: "Hemos puesto mucho de nuestra parte, mucho más que ellos (el FC Barcelona), que son los que han infringido los horarios y han incumplido los acuerdos".

Hace unas semanas, el club consiguió un pacto con el ayuntamiento para poder trabajar en las obras las 24 horas del día. Noches incluidas. Eso sí, con una serie de condicionantes que, los vecinos alertan, seguirán muy de cerca para que se cumplan. El gobierno socialista de Jaume Collboni ha permitido ampliar el horario de trabajos del Camp Nou para que se pueda cumplir con el calendario previsto y reducir el tiempo de las obras el máximo posible, previsiblemente para evitar más quejas vecinales. Por ello, han decidido permitir que la constructora realice trabajos incluso en plena madrugada, aunque las labores en las horas de descanso de los vecinos deben limitarse a las zonas internas y no producir ningún tipo de ruido, tales como tareas de pintura, cableado o alicatado.

Foto: ayuntamiento-barcelona-multa-barca-obras

Este acuerdo llega después de las quejas de los vecinos de que los trabajadores incumpliesen los horarios durante los meses de verano y, además, dejasen las luces de las grúas encendidas enfocando a las ventanas. Desde la Asociación de Vecinos del Camp Nou avisan que seguirán de cerca la obra y, en caso de que el club no respete el acuerdo, alertarán a la policía. La presidenta de la asociación se muestra firme: "En el momento en que se oiga cualquier ruido, automáticamente se llama a Guardia Urbana, al 112".

Ramon insiste en que más facilidades de las que han dado en pocos sitios se las habrían permitido: "Cuando pidieron trabajar hasta las 12, se lo permitimos; cuando pidieron trabajar el sábado, dijimos que sí, de 10 de la mañana a 8 de la tarde... Más facilidades no hemos podido darles".

Desconfianza con el calendario

En Barcelona hay mucho escepticismo ante el calendario inamovible por parte de la directiva y la constructora turca Limak. El propio presidente del club, Joan Laporta, explicó ante los medios de comunicación que cree que el equipo podrá volver a jugar en su campo a finales de año, aunque dejó claro que no quería fijar fechas. El estadio, que no estará acabado hasta 2026, pretende reabrir sus puertas en tres meses, aunque las fotografías y actualizaciones del estado de la obra generan desconfianza con los plazos.

La apertura parcial del campo se haría únicamente con la 1ª y 2ª graderías operativas, que estarán aún al descubierto, y que tendrán un aforo limitado a 64.000 espectadores. Un 60% de la capacidad total prevista para el final de las obras. Además de esos 64.000 asientos, también quieren tener listas 2.500 butacas VIP, que esperan ayuden a acelerar el retorno de la inversión multimillonaria que han hecho en el estadio.

Foto: roig-arena-no-quiere-ser-como-bernabeu-vecinos-confllictos

"Si ves cómo está el campo ahora, piensas: es imposible. Ojalá acabasen mañana, pero queda muy poco tiempo para todo lo que les queda por hacer", señala Anna Ramon. "Quizás el equipo puede jugar, pero ¿y los aficionados? ¿Tendrán que entrar con casco y chaleco?", apunta Mario L., que desde el balcón de su casa ve cómo avanzan los trabajos. Entre los aficionados y los vecinos del club existe un gran desconcierto sobre cómo pretenden el Barça y el Ayuntamiento hacer entrar y salir a más de 60.000 personas entre escombros y maquinaria pesada. "El calendario de partidos cada vez es más apretado, no sé cómo van a encajar las obras entre partidos de Liga, Copa y Champions", señala Carles Hernández, un aficionado del equipo catalán.

Pero el murmullo entre socios y vecinos se hace evidente. Pocos confían en que el proyecto esté terminado para la fecha prevista por el presidente. Algunos sectores incluso miran al mes de febrero de 2025 como una fecha más probable. "La directiva no se puede permitir que no se cumplan los plazos", señala un socio del F.C. Barcelona, que añade: "Se va a jugar para salvar su imagen, pero quizás no debería ser así y habría que tomárselo con más calma".

Miedo a conciertos en el futuro

La idea es que el Barça pueda volver a jugar en su estadio cuanto antes, dada su delicada situación económica. En el Estadio Olímpico de Montjuic, el Lluís Companys, la capacidad máxima es de alrededor de 55.000 personas, y el nuevo Spotify Camp Nou, a medio hacer, ya les otorgaría una capacidad superior. Además, una vez vuelvan a su estadio, el club podrá dejar de pagar el alquiler de casi 20 millones al ayuntamiento por usar el Estadio Olímpico para jugar sus partidos como local. No será hasta la temporada 2026-2027 que el Barça podrá jugar con total normalidad en su nuevo estadio, que está previsto que pueda albergar hasta a 104.600 espectadores.

placeholder Panorámica de las obras del Camp Nou. (EFE)
Panorámica de las obras del Camp Nou. (EFE)

Precisamente para ese momento, cuando en principio todas las molestias deberían acabar, los vecinos auguran otra gran preocupación. “Se oyen rumores de que habrá conciertos porque necesitan más dinero”, explica Anna Ramon, que insiste en que las asociaciones de vecinos no permitirán que se celebren porque los terrenos están calificados como zonas deportivas y no tienen permisos para hacer espectáculos.

El vecindario prevé una posible reproducción de lo que ocurre ahora en la capital con el estadio del Real Madrid. "Hay temor a futuros conciertos", explica un vecino de Travessera de les Corts: "Si el Bernabéu tiene todos estos problemas, imagínate el Barça, que ha ido a la baja… la calidad constructiva será peor seguro".

"Contra el Barça no se puede luchar, solo intentar que las cosas se hagan bien". Los vecinos de Les Corts hace tiempo que no viven tranquilos. Por lo menos desde que el FC Barcelona se mudó a su barrio en septiembre de 1957. Turistas, calles cortadas, ruido… y ahora, con el campo cerrado, tampoco se libran.

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