Es noticia
Los conductores atrapados por la fuga de Puigdemont: "Estoy con un cabreo monumental"
  1. España
  2. Cataluña
caravanas de coches en la ciudad condal

Los conductores atrapados por la fuga de Puigdemont: "Estoy con un cabreo monumental"

Los Mossos d'Esquadra buscan a contrarreloj al expresident Carles Puigdemont. Para ello, están registrando los maleteros de quienes circulan por la ciudad. ¿El resultado? Conductores cabreados y fuertes retenciones

Foto: Atascados en la carretera. (Cedida)
Atascados en la carretera. (Cedida)

Carles, un vecino de Barcelona de 78 años, salió de su vivienda por la mañana con la intención de ir a recoger a su hermana hasta las afueras de la ciudad y poner rumbo a Camprodon (Girona). Lo que no esperaba el conductor es que, a la salida de la diagonal, los Mossos d’Escuadra fueran a parar su vehículo para registrarle el maletero. ¿La intención? Asegurarse de que el hombre no tenía escondido a Puigdemont. La intervención policial fue muy rápida: bajaron del vehículo, comprobaron el interior de la bodega y les dejaron marchar. El problema, y según relata un familiar de Carles, es que este modus operandi se estaba realizando con todos los que circulaban por la B-23. Esto desembocó en fuertes retenciones en torno a las 11:30 de la mañana. "Íbamos a pasar el día a Camprodon y hemos estado parados una hora. Ha sido tremendo. Hemos tardado cuatro horas en llegar cuando normalmente, tres veces más de lo normal", relata.

El caos en las inmediaciones de la ciudad Condal se produce por la fuga inesperada del expresident de la Generalitat, Carles Puigdemont. El catalán regresó este jueves a España tras siete años en Waterloo y, como si de una película de ficción se tratase, las autoridades policiales le perdieron la pista entre la masa. ¿Dónde está Puigdemont? Los Mossos d’Escuadra empezaron entonces la conocida ahora como Operación Jaula para dar con su paradero. Esta afecta especialmente a las entradas y salidas de la ciudad, aunque también están trabajando en la frontera con Francia.

Por el momento, a las 15:20, ninguna de las actuaciones policiales ha conseguido localizarle. Puigdemont se personó en el Arco del Triunfo de Barcelona e incluso un discurso a sus fieles. No le detuvieron. Minutos después, su presencia se diluyó entre ciudadanos anónimos. Ahora, los agentes están registrando el máximo número de vehículos que pueden para dar con él.

La B-23 es uno de los puntos neurálgicos de las retenciones. Por el momento, se registra un kilómetro de atascos en Esplugues de Llobregat y de cuatro kilómetros entre Molins de Rei y Papiol, en sentido Martorell. Por otro lado, la A-2 está registrando largas caravanas de vehículos en ambas direcciones. "Las retenciones han sido una ofensa para la mayoría de los conductores, nos hemos pasado unas 3 horas parados, con el sol dando de pleno, gastando gasolina y arruinándonos todos nuestros planes", explica otro afectado a este diario, "luego vi que era para evitar la fuga de Puigdemont. O sea, ¿un tío que ha llegado a una zona muy turística se les ha escapado [Puigdemont]?¿En serio? Es una vergüenza".

"Estoy con un cabreo monumental", relata Sonia a este diario. La mujer y su familia llevan más de media hora retenidos en la Ronda de Dalt. Por el momento, el atasco registrado en esa zona es de aproximadamente 1 kilómetro en el tramo entre Esplugues y Sant Gervasi en dirección a Llobregat. Según su testimonio, todavía no han llegado a la ubicación donde esperan los agentes, pero su hartazgo es evidente. "Es una vergüenza que la policía haga esto", continúa. Sonia quiere dejar claro, también, que apoya al expresident Puigdemont porque “les está dando en toda la cara”. Por su parte, Albert relata como salió del Hospital Quirón de la Plaza de Alfonso Comín a las 10:45. Avanzaron unos metros hasta que apareció el cuerpo de seguridad y paralizó el tráfico. Todo esto, "a más de 30 grados en agosto".

La Operación Jaula se paralizó durante una hora y media, desde las 14:00 hasta las 15:30. Todo a punta a que a lo largo de la tarde continúen con el registro.

Carles, un vecino de Barcelona de 78 años, salió de su vivienda por la mañana con la intención de ir a recoger a su hermana hasta las afueras de la ciudad y poner rumbo a Camprodon (Girona). Lo que no esperaba el conductor es que, a la salida de la diagonal, los Mossos d’Escuadra fueran a parar su vehículo para registrarle el maletero. ¿La intención? Asegurarse de que el hombre no tenía escondido a Puigdemont. La intervención policial fue muy rápida: bajaron del vehículo, comprobaron el interior de la bodega y les dejaron marchar. El problema, y según relata un familiar de Carles, es que este modus operandi se estaba realizando con todos los que circulaban por la B-23. Esto desembocó en fuertes retenciones en torno a las 11:30 de la mañana. "Íbamos a pasar el día a Camprodon y hemos estado parados una hora. Ha sido tremendo. Hemos tardado cuatro horas en llegar cuando normalmente, tres veces más de lo normal", relata.

Noticias de Cataluña