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ERC y JxCAT negocian un pacto para dar a Borràs una salida "digna" del Parlament
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Tras la apertura de juicio oral

ERC y JxCAT negocian un pacto para dar a Borràs una salida "digna" del Parlament

Todos los partidos, incluidos los republicanos y la CUP, votarán a favor de su cese como presidenta de la Cámara catalana en la reunión extraordinaria que celebrará la Mesa mañana

Foto: La presidenta del Parlament, Laura Borràs. (EFE/Andreu Dalmau)
La presidenta del Parlament, Laura Borràs. (EFE/Andreu Dalmau)

ERC y Junts per Catalunya (JxCAT) negocian una salida “digna” para la presidenta del Parlament, Laura Borràs, después de que este martes el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) abriera juicio oral contra ella, acusada de desviar más de 330.000 euros en 18 contratos hacia las cuentas de un amigo personal. El final de Borràs está ya escrito, al margen del posible pacto en el independentismo: todos los partidos, incluidos los propios republicanos y la CUP, pedirán su salida mañana jueves. El plan de Esquerra pasa por brindar todas las alternativas posibles para cerrar un acuerdo con sus socios y que la situación no salpique al Govern.

Borràs ha mantenido en todo momento que no piensa dimitir y tratará de agarrarse al sillón. Una de las alternativas que se barajan para alargar la agonía es pedir que solo debería cesar después de que la Comisión del Estatuto de los Diputados emita un dictamen específico sobre su caso. Pero no tiene visos de prosperar. “Eso es intentar alargar su proceso, pero es absurdo. Lo único que puede hacer es alargar la situación un mes más. Borràs lo ha de dejar ya para no dañar a la institución”, señala a El Confidencial un diputado de la oposición.

ERC pide a Borràs que se aparte o que el Parlamento la suspenda

El mayor varapalo, sin embargo, le vino de parte de sus socios. “Por responsabilidad, por preservar la Cámara catalana, por preservar las instituciones y para seguir luchando con este compromiso firme contra cualquier caso de corrupción, consideramos desde ERC que se debería de producir la suspensión de la presidenta Borràs”, afirmó este martes Marta Vilalta, portavoz de ERC. Todo obedece a una cuestión muy clara: tanto ERC como la CUP, que teóricamente serían sus tradicionales aliados, piensan que no hay dudas sobre la naturaleza de los hechos de que se la acusa.

El auto del TSJC deja a Borràs contra las cuerdas definitivamente. Toda la oposición, desde Vox al PSC, pidió inmediatamente la dimisión de la presidenta del Parlament, tal y como prevé el artículo 25.4 del reglamento de la Cámara. Mañana, todos darán el paso definitivo y se posicionarán a favor de su cese en la reunión extraordinaria de la Mesa del Parlament. Ante este escenario insólito, la eejecutiva de Junts se reunió con carácter urgente a última hora de la tarde de este martes para estudiar la situación y encontrar una salida. Sus opciones de una salida "digna" pasan por cerrar un pacto con ERC.

La salida óptima

Antes de llegar al extremo de echarla por la fuerza (de los votos), ERC lleva presionando varias semanas ofreciéndole otra salida: que se acoja al artículo 25.2 del reglamento. Es decir, que se vaya por su cuenta. La propia Vilalta admitió esa posibilidad tras conocer el auto. “Ese sería un ejercicio de responsabilidad, de poner por delante las instituciones sobre cualquier situación personal”. En ese caso, como publicó El Confidencial, seguiría también manteniendo el acta de diputada, aunque tendría derechos y deberes suspendidos temporalmente. “Creemos que la mejor manera de solucionar esto es la aplicación del artículo 25.2, porque eso demostraría la responsabilidad de la propia presidenta del Parlament y la voluntad de preservar la situación ante su causa y su situación personal", añadió.

Foto: -La presidenta del Parlament, Laura Borras, en el centro. (EFE/Marta Pérez)

Pero ¿qué pasa si no quiere dar el paso? “El reglamento es muy claro: se deberá aplicar el 25.4, que en este caso da la potestad a la Mesa para tomar la decisión”, asevera Vilalta. Y ahí, a Borràs le espera la guillotina política.

Vilalta ya lanzó una advertencia a la presidenta del Parlament, señalando que “lo más razonable para su defensa y para preservar el prestigio de la institución es que ella misma valore apartarse, dar un paso al lado para poder afrontar su defensa en la mejor de las condiciones. Por responsabilidad, por respeto a las instituciones, que están por encima de cualquier personalismo, y por el firme compromiso también contra la corrupción”. Y añadió que si continúa empeñada en no dimitir, el tema puede afectar a que la Cámara “quede vinculada a un escándalo de corrupción”.

Los temores de ERC

Los republicanos tienen dos problemas con esta situación embarazosa. Por un lado, Borràs es presidenta del Parlament porque ERC la votó, sabiendo que tarde o temprano tendría que comparecer ante la Justicia. Por ello, ahora está en la obligación de acordar una sustituta con JxCAT, que fue con quien cerró el pacto de investidura de Borràs.

Foto: La presidenta del Parlament, Laura Borràs. (EFE/Marta Pérez)

Pero sus socios se resisten a una salida que les dejaría en evidencia, puesto que retirar por las buenas a Borràs sería tanto como admitir que conocían sus problemas con la corrupción. Antes de tomar una decisión, debería ofrecer una imagen distinta, buscando una sólida excusa para apartarla de la presidencia. ERC ha intentado dar todas las facilidades para un relevo sin tensiones: ha prometido su apoyo incondicional a cualquier otro candidato de JxCAT a cambio de no dañar más el prestigio del Parlament, de los partidos y del independentismo en general.

En segundo lugar, el temor de Esquerra es que la decisión de votar a favor de su cese provoque una crisis en el Govern. “La mayor parte de la estructura de JxCAT no está por la labor de dejar caer el Govern. Ahí Borràs no tiene nada que hacer. Lo que hace es un pulso personal, pero que no se traducirá en una acción que ponga en peligro la estabilidad del Govern. La continuidad está garantizada, por mucho que ella grite y gesticule. El partido ya le ha dado respaldo, pero ahora ha de dejar paso a otros y esperar a ver cómo se resuelve lo suyo. No puede poner en peligro un proyecto colectivo por un posicionamiento personal”, explica una fuente de Junts crítica con la postura maximalista de Borràs que ya vivió situaciones similares en Convergència.

Foto: La nueva presidenta de JxCAT, Laura Borràs, y el nuevo secretario general, Jordi Turul. (EFE/Alejandro García)

En Junts, algunos sectores rechazan el enroque de Borràs en la presidencia. Su vinculación a un caso de corrupción provoca la aparición de tensiones en el interior de la formación posconvergente. El ‘síndrome Pujol’ sobrevuela el nuevo partido y preocupa a los antiguos cuadros de la formación, ahora recolocados con otros collares en la política catalana. Les hace temer una vuelta al descrédito que provocó la desaparición de Convergència, vinculada a varios escándalos.

La oposición, unánime

Fuera del ámbito independentista, el clamor para que se aparte de la primera línea política es apabullante. Laura Borràs recibió incluso una llamada personal de Salvador Illa, líder del PSC, trasladándole el respeto hacia su persona y a la presunción de inocencia, pero pidiéndole sentido de la responsabilidad y que se aparte de la presidencia. “Debe apartarse de la presidencia para normalizar esta institución, para que esta institución pueda elegir otro presidente o presidenta”, subrayó Alicia Romero, portavoz de los socialistas, que pedirán la aplicación del artículo 25.4. "Votaremos favorablemente la suspensión y lo que añadimos es que, pese a la suspensión, no pierde su escaño. Lo que pedimos es que renuncie a la presidencia del Parlament. Por el bien de la institución, sería bueno que se aparte”, añadió.

Romero apeló a ERC y a JxCAT para que propongan una solución, ya que fueron ellos quienes votaron a Borràs como presidenta. “Como nosotros no la votamos, lo que pedimos es que los partidos que la votaron, ERC y JxCAT, propongan otro nombre, aunque quien tiene mayor responsabilidad es ella, que debería dar un paso al lado, tomando una decisión política y renunciando a su cargo”.

Foto: La presidenta del Parlament, Laura Borràs. (EFE/Marta Pérez)

Laia Estrada, portavoz de la CUP, fue contundente: “Es necesario que se aparte de su cargo hasta que esta cuestión no quede resuelta y volvemos a reclamar a ERC y a JxCAT que se pongan de acuerdo para sustituirla mientras dure el proceso”. Y de la misma opinión es David Cid, portavoz de En Comú Podem (ECP): “Se debería apartar o dimitir de la presidencia del Parlament hasta que haya sentencia”.

Vox y Ciudadanos, por su parte, registraron sendas peticiones a la Mesa del Parlament este martes, tras conocerse el auto del TSJC, para pedir que se suspenda a la presidenta en virtud de la aplicación el artículo 25.4. Borràs lo tiene todo en contra, salvo a un puñado de incondicionales que la siguen arropando dentro y fuera del Parlament.

ERC y Junts per Catalunya (JxCAT) negocian una salida “digna” para la presidenta del Parlament, Laura Borràs, después de que este martes el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) abriera juicio oral contra ella, acusada de desviar más de 330.000 euros en 18 contratos hacia las cuentas de un amigo personal. El final de Borràs está ya escrito, al margen del posible pacto en el independentismo: todos los partidos, incluidos los propios republicanos y la CUP, pedirán su salida mañana jueves. El plan de Esquerra pasa por brindar todas las alternativas posibles para cerrar un acuerdo con sus socios y que la situación no salpique al Govern.

Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) Junts per Catalunya Laura Borràs
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