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Los herederos de los CDR vuelven a escena con sabotajes en Mercadona y líneas del AVE
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Intento de tensionar la calle

Los herederos de los CDR vuelven a escena con sabotajes en Mercadona y líneas del AVE

Acció per la Independència (AxI) coge el testigo de los CDR, en horas bajas y sin capacidad de movilización. En marzo quemaron cuadros eléctricos en supermercados y en mayo interrumpieron el tren entre Barcelona y Figueres

Foto: Ayuntamiento de Bàscara. (Cedida)
Ayuntamiento de Bàscara. (Cedida)
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Algunas plataformas independentistas están inmersas, desde hace varias semanas, en la estrategia de la tensión, para la que es imprescindible mantener un determinado grado de actividad en las calles. La principal herramienta utilizada en esta escalada es Acció per la Independència (AxI), utilizada como sustituta de los antiguos comités de defensa de la república (CDR), ahora casi desarticulados y la mayoría de ellos sin actividad. Las primeras actuaciones son a pequeña escala, pero ya han saboteado algunos supermercados de la cadena Mercadona y algunas líneas del AVE.

Los comandos de AxI fueron probados el año pasado para derribar emblemas o monumentos relacionados con el bando franquista. Sus activistas llegaron a profanar la cripta que los requetés carlistas tienen en la montaña de Montserrat. A partir de ahí, comenzaron a romper placas conmemorativas en toda Cataluña. Pero la experiencia no cayó en saco roto. En febrero de este año, AxI dio un salto cualitativo y envió a determinados colectivos extremistas un comunicado que adjuntaba las imágenes de un cartel que desde entonces ha ido apareciendo en multitud de acciones de protesta por toda Cataluña.

Foto: Tamara Carrasco, integrante de los CDR. (EFE)

"Muy pronto, miles de adhesivos como estos que os mostramos llenarán calles, plazas y espacios públicos". Comenzaba la campaña 'Alliberem el territori!!' ('Liberemos el territorio'). Avisaba el grupo que "no es un mensaje vacío ni ingenuo (…) Ahora más que nunca, podemos decir sin equivocarnos que solo la desobediencia activa nos hará libres. Acatar las leyes españolas solo conduce al expolio, a la aniquilación de nuestra lengua y nuestra cultura y al empobrecimiento como sociedad (…) Es obvio que con pancartas, carteles y pegatinas no alcanzaremos ningún objetivo (…) quede claro que no nos quedaremos con las proclamas y que haremos patente nuestro compromiso con la lucha por la independencia. ¡Pasamos a la acción!".

En el mes de marzo, esa arenga se vio plasmada en una campaña que tuvo como objetivo la cadena de supermercados Mercadona. La acción se tradujo en pintadas en las fachadas de algunos establecimientos y en el sabotaje de esas instalaciones, hasta el punto de que llegaron a quemar los cuadros de alimentación de un supermercado. El fuego, afirmaron fuentes de AxI, "ha afectado a conexiones eléctricas e informáticas". El motivo era, oficialmente, que Mercadona no pagaba a sus proveedores lo que debía pagarles, establecía un dominio del mercado a través de sus superficies, vendía productos "camuflados", y estaba conectado "de manera directa o indirecta a través de sus directivos, a algunos de los intereses más oscuros del país", extendiendo sus intereses a la "gestión de residuos, inmobiliarias y distribución y otros negocios".

"Les hemos dejado un aviso"

Otro de los motivos, apuntado por AxI en una comunicación, era que "Mercadona, a través de Juan Roig, su propietario y máximo responsable, participa de la FAES, la fábrica de ideas del PP más radical (…) es el capitalismo salvaje tan próximo al fascismo". Y echaban mano de una canción de Llach: "Hartos de estar hartos, cansados de tanta especulación y explotación, pero también empoderados y como acto de protesta contra el poder económico", pusieron a la conocida cadena en la diana de sus atentados. "Les hemos dejado un aviso. No pararemos. Luchemos contra el poder económico que nos oprime", subrayaban.

Foto: Varios Mossos d'Esquadra durante el transcurso de una redada. (EFE)

Este mes de mayo, otra vuelta de tuerca puso la diana en el transporte y se realizaron tres sabotajes contra la línea del AVE, una de las más emblemáticas y más espectaculares. El servicio se vio paralizado entre Barcelona y Figueres por tres cortes como "acto de sabotaje en protesta por el mal servicio de las empresas operadoras". Los activistas, en una breve comunicación, afirmaron que "en ningún caso se puso en peligro a las personas. Es un acto de lucha no violenta". Además, presumía de que "la acción estuvo coordinada. Es nuestro trabajo".

También afirmaba que los sabotajes se dirigían "contra España por el desprecio, la violencia y la persecución que ejerce sobre Cataluña. Seguimos en lucha". Por último, Acció per la Independència señalaba que "la acción de protesta se dirige también al Govern de la Generalitat, a los partidos políticos y a las entidades. No acatamos la rendición". Se prepara ahora para la cuarta generación de campañas, que suba un peldaño la efectividad y espectacularidad de sus acciones.

placeholder Una falsa aduana en Bascàra. (Cedida)
Una falsa aduana en Bascàra. (Cedida)

"Es un entrenamiento"

Otra plataforma, Desobedència Civil, lleva a cabo también la campaña 'Liberemos el territorio', que el año pasado promovió AxI. Esta asociación fue la que intermedió para que el pueblo de Bàscara firmase un convenio con el Consell per la República el pasado 7 de mayo con el fin de declarar durante 48 horas ese municipio miembro de la República Catalana. Según Desobediència civil, "el fin de semana de liberación estaba convocado como una jornada independentista donde solo la gente de confianza conocía verdaderamente el objetivo de las jornadas. Resulta que vivimos en un Estado autoritario que persigue a la disidencia ilegalmente y viola los derechos civiles y políticos. Por esta razón, no podemos ejercer la autodeterminación como otros países del mundo", decía una comunicación de Desobediència Civil.

Esta plataforma ha realizado un llamamiento para que el ejemplo de Bàscara "sea solo la chispa de lo que vendrá". Su estrategia se basa en que "somos el pueblo, tenemos el poder". Y, a partir de ahí, se trata de traspasar las lindes que marcan las leyes para provocar conflictos territoriales. Un comunicado del pasado 13 de mayo de esta plataforma afirmaba que las jornadas que se quieren impulsar, similares a las de Bàscara, "son una herramienta de empoderamiento popular para recuperar la ilusión y el músculo necesarios para retejer las redes independentistas y la iniciativa. Se han de considerar también como un entrenamiento del control efectivo del territorio que será preciso realizar más adelante. Nos hace falta práctica, formación y experiencia".

Foto: Miquel Montero de Quadras. (YouTube)

Obvian que, en realidad, lo de Bàscara fue poco menos que una jornada festiva pintoresca, en la que se instalaron 'puestos fronterizos' y 'checkpoints', así como una pancarta en el balcón municipal en la que se leía 'Ayuntamiento liberado'. Se pintó un mural y se difundió un bando proclamando al pueblo "Ayuntamiento republicano provisional", prohibiendo la circulación de las "fuerzas de ocupación", declarando el catalán única lengua oficial, expulsando a "los intereses españoles", apelando al "derecho inalienable de la tierra" y poniendo al consistorio bajo la "República Catalana".

Fuentes bien informadas apuntan a El Confidencial que desde algunas entidades cívicas a nivel catalán se han dado órdenes de aumentar la tensión en las calles para revitalizar un moribundo movimiento independentista radical, que ya no acude a las llamadas incendiarias de los líderes radicales. Los 'imanes' soberanistas se han quedado con poco público, aunque muy radicalizado. Ante la desmovilización, la consigna es que hay que subir la tensión "como sea". La meta es crear las condiciones de cabreo colectivo similares a las que había en el momento en que se celebró el referéndum del 1 de octubre de 2017. Evidentemente, para "volver a hacerlo".

Algunas plataformas independentistas están inmersas, desde hace varias semanas, en la estrategia de la tensión, para la que es imprescindible mantener un determinado grado de actividad en las calles. La principal herramienta utilizada en esta escalada es Acció per la Independència (AxI), utilizada como sustituta de los antiguos comités de defensa de la república (CDR), ahora casi desarticulados y la mayoría de ellos sin actividad. Las primeras actuaciones son a pequeña escala, pero ya han saboteado algunos supermercados de la cadena Mercadona y algunas líneas del AVE.

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