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Seis estudiantes a urgencias tras un ataque independentista en la Pompeu Fabra
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Acto de S'ha Acabat

Seis estudiantes a urgencias tras un ataque independentista en la Pompeu Fabra

Un centenar de radicales llegados de todos los puntos de Barcelona obligan a retirar una mesa informativa constitucionalista en la universidad.

Foto: Mossos d'Esquadra en una concentración. (EFE/Toni Albir)
Mossos d'Esquadra en una concentración. (EFE/Toni Albir)

Grupos de universitarios independentistas han vuelto a ser los protagonistas de agresiones en el campus de una universidad catalana. En este caso, sin embargo, ha sido la Universidad Pompeu Fabra (UPF) la que se ha llevado la desagradable sorpresa de que extremistas soberanistas acosaron y agredieron a los representantes de una asociación constitucionalista. La conclusión fueron seis estudiantes a urgencias, con diferentes contusiones y ataques de ansiedad. Hace unos días, grupos extremistas llamaban a impedir por la fuerza que se instalasen carpas para informar de la ‘sentencia del 25%’, la que obliga a las escuelas a impartir clases en castellano.

En el campus de la UPF se celebraba la Muestra de Asociaciones de Estudiantes, en la que pueden participar todas las organizaciones juveniles que estén inscritas en la universidad. Pero los radicales estaban dispuestos a que allí sólo existiese un pensamiento: el independentista. Por eso, rodearon, increparon y agredieron a los diez estudiantes que custodiaban la asociación S’ha Acabat, de cariz constitucionalista, hasta echarlos. El campus nunca en su historia había vivido una situación como ésta.

Foto: El 'conseller' de Educación y Formación Profesional, Martí March. (EFE/Chema Moya)

“Se trataba de una muestra en la que cada asociación expone su ideario y capta militantes. Pero no nos dieron opción. Los diez compañeros que estábamos allí fuimos brutalmente expulsados, con agresiones físicas incluidas. Seis de ellos acabaron en urgencias, algunos con ataques de ansiedad y otros con golpes en la espalda y los hombros”, relata a El Confidencial Julia Calvet, presidenta de S’ha Acabat y estudiante en la UPF.

Un centenar de encapuchados, vestidos con ropa oscura, bengalas y botes de humo, “perfectamente organizados”, se dirigieron al estand de la entidad constitucionalista y comenzaron a insultar a los estudiantes que lo custodiaban. Durante dos horas, agredieron y empujaron a alumnos, profesores y miembros de S’ha Acabat. Destrozaron todo el material que había en el estand y expulsaron de malos modos a los miembros de la asociación. El rectorado no permitió la entrada de los Mossos d’Esquadra porque “podría producir episodios de violencia”.

La situación provocó que se tuviesen que cancelar las clases que se estaban impartiendo en las aulas que daban al patio donde se produjeron lso hechos. S’ha Acabat presentará “una queja formal al rectorado de la UPF exigiendo responsabilidades, así como la expulsión de estas asociaciones que promueven la violencia como arma política y solicitará la identificación y posteriores sanciones académicas contra los estudiantes que hayan participado en las coacciones”. También presentará una denuncia ante la Policía.

La defensa del vicerrector

Pablo Pareja, vicerrector de Profesorado y Relaciones con la Comunidad, vivió en primera persona los acontecimientos. “El día antes, hablé con el Consejo de Estudiantes y me aseguraron que ‘todo está pactado’ y que no habría problemas”. Pero por experiencia, decidió estar presente en la muestra. “Comenzaron a llegar muchos encapuchados, todos jóvenes, algunos de la UPF y otros que no conocía y que debían ser de otras universidades. Y comenzaron a gritar alrededor de la mesa de S’ha Acabat. Sacaron incluso dos bengalas. Era una situación tensa y muy incómoda, porque nos iban cercando cada vez más”.

El vicerrector explica que “yo soy partidario de que cada uno puede gritar o interpelar a otro, pero también la gente tiene derecho a expresarse libremente, y hay que garantizar ese derecho a una asociación que además está inscrita en nuestra Universidad”. En esos momentos, su prioridad era garantizar la seguridad de los estudiantes. “Les dije que si querían irse, les garantizaba la salida y si querían quedarse, yo me quedaría con ellos”, explica Pareja. Pero los independentistas, cuando los tenían cercados y ‘comprimidos’, fueron sacando al vicerrector y a los miembros de S’ha Acabat del recinto hasta dejarlos en la calle. “Nos fueron desplazando, empujándonos hasta la calle. Y ahí se acabó el episodio. Evidentemente, no es un plato de buen gusto. Son situaciones nada deseables, con las que perdemos todos como sociedad”.

El vicerrector reivindica que todos puedan expresar libremente sus ideas, ha emplazado al secretario general del Consejo de Estudiantes a una próxima reunión y ha hablado, asimismo, con la cúpula de S’ha Acabat para hablar del tema. El episodio fue comentado en la tarde de este miércoles por el equipo de gobierno de la UPF y esperarán unas horas para emitir, “con la cabeza fría”, algún tipo de comunicación sobre la situación vivida. “No queremos alimentar el fuego que existe en las redes, pero como universidad no celebraremos nunca una situación como ésta”.

“No queremos alimentar el fuego que existe en las redes”

El colectivo Universitaris por la Convivència, por su parte, envió una carta al rector de la UPF, Oriol Amat, elegido el año pasado en su cargo. En la misiva le recuerdan que los alumnos de S’ha Acabat “han sido acosados, insultados y hasta golpeados. En una palabra, se les ha impedido de manera violenta el ejercicio de su libertad de expresión. Como bien sabrá, no es la primera vez que esta asociación sufre la siras de quienes no piensan como ellos. La violencia estudiantil es un fenómeno en alza en las universidades catalanas y no cabe ignorar que son siempre los mismos quienes recurren a ella y los mismos quienes la sufren (…) Cuando un solo estudiante de la UPF no es libre de expresar sus ideas, tampoco lo son los demás”.

La entidad pide a Amat que su equipo de gobierno condene “de manera rápida, expresa y sin paliativos esta nueva muestra de intolerancia que sólo busca intimidar, acallar y someter al que piensa diferente. Esperamos también que tome las medidas necesarias para que episodios tan lamentables y tan contrarios al espíritu universitario no se vuelvan a repetir”.

Foto: El  expresidente de la Generalitat, Quim Torra. (EFE)

La agresión, no obstante, tiene nombre y apellidos: el Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans (SEPC) fue una de las organizaciones que participaron en la tangana. “Hoy el movimiento estudiantil estamos (sic) en la UPF para plantar cara a S’ha Acabat, una organización con vínculos con la extrema derecha. ¡Os echaremos!”, lanzó por las redes esta asociación. Ello confirma que los agresores iban a tiro fijo y que, además, no sólo eran de la UPF, sino que habían acudido desde fuera a los llamamientos realizados a través de las redes sociales. En la acción, llevada a cabo por un centenar de estudiantes, estaban presentes también otros colectivos, como la Federació Nacional d’Estudiants de Catalunya (FNEC, una organización que había estado bajo el control de Convergència), la Asociación de Estudiantes Progresistas o Arran, que no son otra cosa que las juventudes de la CUP.

Desde S’ha Acabat u otras organizaciones constitucionalistas se quejan de que los rectorados universitarios aplican un “silencio cómplice” que permite la actuación de grupos de violentos extremistas, que de esta manera realizan ‘razzias’ a sus anchas por los campus universitarios. De hecho, “en la fachada de la UPF, durante toda la mañana estuvo colgada una pancarta con el lema ‘Fuera fascistas de la Universidad’, “sin que nadie de la propia Universidad la retirara”, acusan desde S’ha Acabat.

Grupos de universitarios independentistas han vuelto a ser los protagonistas de agresiones en el campus de una universidad catalana. En este caso, sin embargo, ha sido la Universidad Pompeu Fabra (UPF) la que se ha llevado la desagradable sorpresa de que extremistas soberanistas acosaron y agredieron a los representantes de una asociación constitucionalista. La conclusión fueron seis estudiantes a urgencias, con diferentes contusiones y ataques de ansiedad. Hace unos días, grupos extremistas llamaban a impedir por la fuerza que se instalasen carpas para informar de la ‘sentencia del 25%’, la que obliga a las escuelas a impartir clases en castellano.

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