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El Govern de Aragonès prepara cambios en los Mossos: Trapero tiene los días contados
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TAMBIÉN HABRÁ NOVEDADES EN LA ESTRUCTURA

El Govern de Aragonès prepara cambios en los Mossos: Trapero tiene los días contados

La comisaria Cristina Manresa suena como sustituta del ‘major’, que se iría a trabajar a una multinacional española. La Consejería de Interior tendrá que cumplir con las exigencias de la CUP

Foto: El mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero. (EFE/Andreu Dalmau)
El mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero. (EFE/Andreu Dalmau)
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El Govern perfila movimientos en la cúpula de los Mossos d’Esquadra. Serán los primeros cambios en profundidad tras la llegada al poder del republicano Pere Aragonès y el nombramiento del exsocialista Joan Ignasi Elena como consejero de Interior. Durante los últimos meses, el ‘major’ Josep Lluís Trapero ha seguido ostentando la jefatura de la Policía de Cataluña tras su absolución por los tribunales por su actuación en el ‘procés’ y en los acontecimientos del 1 de octubre durante el referéndum ilegal (estaba acusado de sedición y desobediencia). Ahora, con la legislatura encarada, un pacto de Gobierno encarrilado y los presupuestos de 2022 prácticamente aprobados, llega la hora de impulsar dichos cambios, máxime cuando Trapero podría ya tener cerrado su próximo destino fuera del cuerpo. Podría sustituirle una mujer: la comisaria Cristina Manresa.

Las novedades tendrán una doble vertiente: habrá cambios de caras y de estructuras para contentar a la CUP y poder cumplir los compromisos que ERC adquirió con ellos. Los anticapitalistas habían exigido la desaparición de los antidisturbios (y que dejen de actuar en los desahucios), la prohibición de las balas de foam y la creación de un mecanismo exterior a la consejería que, “de oficio”, controle a los agentes autonómicos, lo que podría interpretarse como una especie de comisariado político.

Foto: Fotografía de archivo de Josep Lluís Trapero. (EFE)

El principal movimiento, no obstante, tendría lugar en la cúpula del cuerpo, donde Trapero podría abandonar el cargo de jefe para fichar por una multinacional energética española. Varias fuentes señalan a El Confidencial que “en los circuitos internos de la consejería se habla de que los cambios deberían estar aplicados para el 31 de diciembre próximo, según el calendario previsto”. Ello implicaría un terremoto interno en el cuerpo. Además, el nombre de Eduard Sallent como el sustituto natural del ‘major’ (este ya fue jefe de los Mossos entre junio de 2019 y hasta noviembre de 2020, cuando Trapero se reincorporó) ha perdido fuerza.

El humanismo en el cuerpo

Sallent es un comisario respetado entre los mandos y agentes, un hombre dialogante y cercano a ERC. “Es un profesional que dejó un buen recuerdo entre la plantilla”, explican fuentes internas de los Mossos a este diario. Los republicanos, en cambio, barajan otras opciones y la próxima persona en alcanzar la cúspide podría ser una mujer. Sería una decisión histórica, con lo que Esquerra se pondría la medalla de dar paso a una figura femenina como máxima ejecutiva por primera vez en los 300 años de los Mossos d’Esquadra. El nombre que suena para el cargo es el de Cristina Manresa, una respetada comisaria que proviene de la izquierda catalana, muy cercana al PSUC hace años (de hecho, su carrera se vio impulsada cuando dirigía la consejería el ecosocialista Joan Saura).

Foto: Trapero, en su etapa como jefe de los Mossos. (EFE)

Manresa “es una persona con una gran humanidad. En este sentido, es muy parecida a Sallent. Si con Trapero ha sido ‘todo por la patria’, con Manresa o con Sallent, el cuerpo se ha impregnado del lado humano de los mandos, que es importante”, relata otra fuente. La comisaria, casada con un escritor, tiene fama de mujer culta y amante de la literatura, además de buena técnica. Por si fuera poco, es diplomada en Criminología y licenciada en Historia del Arte, además de tener diversos másteres y cursos de especialización. En junio de 2019, Sallent la escogió para ser la número 2 del Cuerpo. Ahora, el tándem podría volver a funcionar, aunque al revés.

En ese caso, el tridente que rodea al jefe de los Mossos (son tres cargos que le asisten en su labor como dirección operativa de la Policía Autonómica) se vería modificado: Sallent entraría de nuevo a formar parte de ese sanedrín policial, junto a David Boneta (cuyo nombre también ha sonado como posible recambio de Trapero, junto al de Carles Anfruns). “Sallent sería el hombre con más experiencia y Manresa podría depositar en él muchas responsabilidades. Sallent es un profesional que se mueve también muy bien en círculos políticos, además de ser del agrado de ERC. También es respetado en el cuerpo, por lo que sería un tándem perfecto”, explica otra fuente.

Foto: Josep Lluís Trapero. (EFE)

La llegada de Manresa sería un golpe de timón, con la reincorporación de Trapero, fue enviada como responsable de la Región Central (es decir, a Manresa, valga la redundancia, cerca del Pirineo y lejos de Barcelona, lo que se interpretó como un castigo). En el caso de que se confirmen los rumores internos de la Consejería de Interior, la comisaria volvería con todos los honores a la cúspide de la Policía y se resarciría la ‘venganza’ de Trapero, que pasó de héroe a villano, pero que, al final, fue repescado (cuando aún era consejero de Interior Miquel Sàmper) como un activo sólido de los Mossos d’Esquadra.

Bajo el control de la CUP

Los cambios, además, se concentran en las propias estructuras policiales. Para contentar a la CUP y que los anticapitalistas no se opongan sistemáticamente a la gestión del Govern, ERC debe ceder en algunas áreas. Una de ellas, muy delicada, es la que hace referencia a la exigencia de que desaparezcan los antidisturbios. “Habrá modificación del orden público para contentar a la CUP. El plan de esta es acabar con la Brimo y que se diluya, pero, como mucho, acabará diluyéndose en otra estructura y cambiando de nombre”, vaticina una de las fuentes consultadas.

Foto: Disturbios en Barcelona por la detención de Hasél. (EFE)

Las dos unidades que actualmente se ocupan de los temas de orden público son la Brigada Móvil (Brimo) y los ARRO (Área Regional de Recursos Operativos) y podrían fusionarse en una sola. Los mandos de la Consejería de Interior son conscientes de que no pueden prescindir de los antidisturbios, por lo que la unidad que surja de esa integración adoptará otro nombre y, posiblemente, unos protocolos muy estrictos pactados con la CUP, relegando a los agentes a poco más que meros espectadores de las algaradas callejeras.

Paralelamente, se prepara la construcción de 10 nuevas comisarías de los Mossos d’Esquadra dispersadas por el territorio. Con ellas, se absorberían los 4.000 nuevos efectivos que se piensan incorporar durante los próximos años (hasta llegar a 20.600 agentes) y se establecería lo que se denomina policía de barrio o de proximidad, esto es, poner a parejas de policías patrullando a pie por las ciudades de Cataluña. “Esto es una copia del Plan España 2000 que ya puso en marcha hace 20 años el Cuerpo Nacional de Policía, pero que al final no dio los frutos apetecidos por falta de recursos tanto materiales como humanos. Ya veremos si con los Mossos es efectivo el plan, porque el deseo es una cosa y la realidad operativa es otra”, destaca una fuente.

El Govern perfila movimientos en la cúpula de los Mossos d’Esquadra. Serán los primeros cambios en profundidad tras la llegada al poder del republicano Pere Aragonès y el nombramiento del exsocialista Joan Ignasi Elena como consejero de Interior. Durante los últimos meses, el ‘major’ Josep Lluís Trapero ha seguido ostentando la jefatura de la Policía de Cataluña tras su absolución por los tribunales por su actuación en el ‘procés’ y en los acontecimientos del 1 de octubre durante el referéndum ilegal (estaba acusado de sedición y desobediencia). Ahora, con la legislatura encarada, un pacto de Gobierno encarrilado y los presupuestos de 2022 prácticamente aprobados, llega la hora de impulsar dichos cambios, máxime cuando Trapero podría ya tener cerrado su próximo destino fuera del cuerpo. Podría sustituirle una mujer: la comisaria Cristina Manresa.

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