ERC se jacta de asestar un golpe a la comisaría de Via Laietana (pero no es así)
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LA NEGOCIACIÓN DE LOS PGE

ERC se jacta de asestar un golpe a la comisaría de Via Laietana (pero no es así)

Los trabajos ya se están ejecutando. Los republicanos quieren la sede de Interior para instaurar un centro de ‘memoria histórica’ que excluya las torturas de la Generalitat

Foto: Una mujer tiende un ramo de claveles a un agente de policía en la sede de la Jefatura Superior de Policía de Barcelona. (EFE/Alejandro García)
Una mujer tiende un ramo de claveles a un agente de policía en la sede de la Jefatura Superior de Policía de Barcelona. (EFE/Alejandro García)

ERC quiere sacar provecho de los presupuestos. Y puesto que un sector del independentismo radical ya se le ha echado encima por apoyar las cuentas del Estado 'opresor’, ha dado a conocer algunos de los beneficios que el movimiento va a suponer para la región. El más llamativo, la retirada de una partida de 9 millones de euros (plurianual) para reformar las dependencias de la Jefatura Superior de Policía de Cataluña, ubicada en Via Laietana, punto en el que ‘morían’ algunas de las manifestaciones del independentismo más violento. Los secesionistas han hecho bandera del traspaso del edificio, aunque desde Madrid no están por la labor.

El partido independentista afirma que, con su voto, se garantiza el blindaje del catalán en el sector audiovisual, asegurándose un porcentaje obligatorio de doblaje. Se trata de que “un 20% de las producciones serán en catalán, euskera o gallego”. O, dicho de otra manera, “una de cada 5 obras europeas disponibles", "lo que representa un 6% de la oferta mundial del catálogo”. También se garantiza que un mínimo del 15% de la producción de la televisión lineal pública sea en alguna de las lenguas cooficiales y destinar a la producción en estas un 10% del fondo que recaude el ICAA a través del impuesto del 5% que la ley fija para las plataformas privadas y del 6% de las públicas.

Pero, aparte de ello, ERC presume de un “acuerdo histórico en pensiones” para dotar con un complemento a los que, habiendo cotizado más de 40 años, se hayan visto forzados a avanzar su jubilación y cobren menos de 900 euros. En materia de seguridad, arrancó al PSOE que los Mossos d’Esquadra y los agentes rurales se equiparen a otros cuerpos de seguridad, como la Ertzaintza, y se puedan jubilar anticipadamente a los 60 años. Aparte de algunas partidas para carreteras, el traspaso de Cercanías, un fondo de 10 millones para vivienda social que ha de gestionar la Generalitat y otros 10,5 millones para incentivar contenidos audiovisuales en catalán o 7,55 millones para cuatro proyectos de investigación, los republicanos sacan pecho porque “en memoria democrática se consigue suprimir la partida consignada para las reformas de las instalaciones de la Jefatura de Via Laietana”.

Casi 9 millones para arreglar el edificio

Aunque desde el partido republicano no cuantifican esta partida, en realidad son 8.797.800 euros entre 2021 y 2025 para adecentar las instalaciones, a un gasto medio de casi 2 millones por año. El edificio es de hace más de 100 años, con ventanas de madera, una estructura difícil y, aunque ya fue remodelado a finales del siglo pasado, necesita todavía más reformas. Tal y como ERC aborda la cuestión, parece que el Jefe Superior de Policía de Cataluña tiene los días contados en esas dependencias. Pero nada más lejos de la realidad.

“Quieren dar a entender que si no se destina esa partida al mantenimiento es que se va a ceder, pero no hay nada de eso. El ministro Fernando Grande-Marlaska y el secretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez, han garantizado que la Policía no se mueve de ese lugar bajo ningún concepto”, señala a este diario un mando del Ministerio del Interior.

Foto: El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián. (EFE)

Los independentistas reclaman la cesión del edificio para hacer de él un “espacio de memoria histórica” y un enclave de “interpretación de la tortura”, pero sólo de la época del franquismo. Su última reivindicación es que se cedan también todos los archivos policiales entre 1939 y 1977 abiertos por la VI Brigada Regional de Información Social, estén donde estén esos documentos: en las propias dependencias de Jefatura, en el Archivo Histórico de la Policía o en el Archivo Histórico Nacional.

“Los independentistas han de saber que la Policía española no tortura. Hace más de 40 años que somos una policía democrática. Pero, desgraciadamente, siempre somos la diana contra la que vierten toda su rabia y continuamente nos machacan y nos calumnian con acusaciones terribles del todo infundadas”, se queja un mando policial, que comenta la larga campaña contra los agentes que realizan los independentistas y los comunes. Porque estos últimos también son tan combativos como los primeros. Los socialistas, por su parte, han sondeado a asociaciones memorialísticas que, en su mayoría, no verían mal que el Ministerio del Interior pudiese seguir teniendo una parte del edificio como sede propia y otra que fuese un espacio dedicado a la memoria histórica. Pero ni independentistas ni comunes están dispuestos a oír hablar de esa solución.

Hay obras ya empezadas

La jugada de ERC es equívoca. El tiro le puede salir por la culata. Pese a lo que dice Rufián, en la Jefatura se están ejecutando en estos momentos obras por valor de casi 2 millones de euros. Se trata de arreglar suelos y techos, realizar cableados y poner calefacción, al mismo tiempo que se han de impermeabilizar las ventanas. Las obras comenzaron hace varios meses y no acabarán en esta primera fase hasta la primavera de 2022. Se han ido ejecutando por plantas, enviando a los trabajadores de esas dependencias a otros edificios policiales, como la central de La Verneda, en la rambla Guipúscoa, mientras duran los trabajos. “Aquí están jugando mucho con la demagogia”, explica a El Confidencial una fuente cercana al Gobierno central. En los próximos años se irán acometiendo otros trabajos, como la mejora de la accesibilidad, y las reformas de las angostas escaleras o de los ascensores, según ha podido saber este diario de fuentes gubernamentales.

Foto: El portavoz de ERC Gabriel Rufián con su compañera de partido Montserrat Bassa (i). (EFE)

Lo cierto es que en el edificio que los independentistas quieren ‘incautar’ no hay grupos operativos. Sí se encuentran allí los despachos del jefe superior de Cataluña, el jefe regional de operaciones, el jefe provincial y el centro de inteligencia CIMAC, que centraliza el 091, actualmente ya todo automatizado. En dos de las plantas se distribuyen también los funcionarios de la secretaría general, que tienen bajo su responsabilidad todos los aspectos relacionados con el personal, las nóminas, las infraestructuras o la gestión administrativa. En la segunda planta, se ubican también las dependencias de la Unidad de Coordinación Operativa Territorial (Ucor) y en la última planta tiene sus oficinas el gabinete de prensa.

El Gobierno central ha insistido en varias ocasiones en que no hay intención de ceder el edificio. Ante las afirmaciones de que en el Congreso de los Diputados ya hubo acuerdo para ello, las fuentes consultadas se remiten a los hechos, desmintiendo ese extremo: en junio de 2017, el republicano Joan Tardà presentó una proposición no de ley sobre el tema, en la que se decía que en un futuro “se podría contemplar la reconversión del edificio en un museo-memorial, documental y archivístico de la represión franquista”. Una fuente cercana al Ejecutivo subraya a El Confidencial que “la propuesta fue tan inocua que hasta Ciudadanos votó a favor”. Pero enfatizan que fue en la Comisión de Interior, no en el pleno del Congreso. Y, además, eso no suponía ningún compromiso, sino “solamente una predisposición a estudiar el tema si el Gobierno lo considerase en el futuro”.

Una memoria parcial

Pero la memoria histórica es una apisonadora que puede dejar en evidencia a los independentistas. Si se trata de rememorar la historia del edificio, la administración catalana puede salir tan malparada como Francisco Franco: durante la Segunda República, en ese edificio se instaló la Dirección de Seguridad Pública de la Generalitat, cuyo jefe era el siniestro Miquel Badia, un personaje filonazi dedicado en cuerpo y alma a perseguir y torturar a anarquistas hasta que un comando de la FAI lo abatió a tiros a la salida de su casa en 1936. Los testimonios sobre las torturas y malos tratos en sus calabozos no tienen nada que envidiar a las actuaciones más escabrosas de la antigua Brigada Social durante el franquismo. El jefe de Badia, el consejero de Gobernación, Josep Dencàs (líder de Estat Català), fue el único miembro del Gobierno de Lluís Companys que no fue detenido, al huir por las alcantarillas. Luego, se refugió en Roma, donde se dejó ver junto al Duce Benito Mussolini. Esta parte de la historia, según las previsiones independentistas, no formará parte del ‘museo de las torturas’, aunque sin ella el edificio podría acabar siendo un espacio de homenaje a la memoria selectiva.

Foto: El 'president' de la Generalitat, Pere Aragonès. (EFE/Andreu Dalmau)

En los sótanos de la Jefatura, se conservan todavía las antiguas celdas, que los independentistas quieren convertir en museo. La actual delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera, se interesó por saber qué escondían las dependencias y los mandos policiales la acompañaron a los sótanos: allí se alineaban las celdas con puertas metálicas, una pilastra de hormigón sobre la que se colocaba un colchón de 15 centímetros ignífugo para los presos y nada más. “¡Pero si es una construcción normal!”, exclamó al ver los habitáculos. En la actualidad, esas dependencias no cumplen con la reglamentación, ya que no tienen interfonos o videovigilancia, entre otras cosas. Y en ellas se acumulan archivos y material que a la Policía no le cabe en las dependencias superiores.

Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) Presupuestos Generales del Estado
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