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La CUP avisa a Aragonès de que apoyar a Sánchez amenaza los presupuestos de la Generalitat
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Tensión por el cierre de las cuentas

La CUP avisa a Aragonès de que apoyar a Sánchez amenaza los presupuestos de la Generalitat

Los anticapitalistas han mostrado así sus diferencias con el Ejecutivo catalán a una semana de que las cuentas se lleven al Consell Executiu. Así que todo puede depender del PSC

Foto: La diputada de la CUP Dolors Sabater. (EFE)
La diputada de la CUP Dolors Sabater. (EFE)

La CUP ha avisado a Pere Aragonès de que el respaldo que ERC ha prestado a los presupuestos generales del Estado de Pedro Sánchez para 2022 le puede costar quedarse sin su apoyo para las cuentas de la Generalitat, que el 'conseller' de Economía, Jaume Giró, llevará este próximo martes al Consell Executiu. Aragonès sigue insistiendo en que los anticapitalistas son los socios prioritarios, pero ayer estos marcaron distancias con el Ejecutivo catalán, de manera que los presupuestos de la Administración catalana para el próximo año están en el aire. O dependerán del apoyo del PSC, la salida que no quiere Aragonès.

"¿No le parece una auténtica tomadura de pelo negociar con el PSOE los presupuestos para 2022 a partir de los incumplimientos de los acuerdos del presupuesto de 2021?", espetó a Pere Aragonès Dolors Sabater en el control parlamentario de los miércoles.

Foto: El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès. (EFE)

Sabater ha ido más allá: "La negociación del presupuesto del Estado tiene repercusiones en Cataluña, como ocurre con inversiones y transferencias. No tenemos gestión del ingreso mínimo vital, ni traspaso de Cercanías ni de los fondos europeos. Ni gestionamos el Consorcio de la Zona Franca. Nada se ha cumplido, y no podemos hablar de autodeterminación en la mesa de diálogo cuando en 2020 se decía que se podría hablar de todo. ¿No cree que merecemos que el peso político en el Congreso se juegue a favor de la vida y no con engaños?".

La CUP ha mostrado así sus diferencias con el Ejecutivo catalán a una semana de que las cuentas se lleven al Consell Executiu y después al Parlament. Si la CUP se retira, Aragonès y su Gobierno de coalición quedarán en manos de que el PSC decida abstenerse por responsabilidad, la opción que hoy por hoy tiene más posibilidades entre las filas socialistas.

Foto: El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès. (EFE)

Las bases de la CUP está debatiendo en este momento si votan a favor de los presupuestos de la Generalitat, lo que no es un buen augurio. Las relaciones con el Ejecutivo de Aragonès se encuentran muy deterioradas, entre otras cosas por el fin de la moratoria de las renovables o la negativa de Giró a incrementar algunos impuestos, como estaba exigiendo la extrema izquierda catalana.

El coste para la CUP de decir no a los presupuestos será muy alto. En la práctica, desaparecería su influencia para el resto de la legislatura. Si no dan el visto bueno a sus cuentas, Pere Aragonès puede entender que la moción de confianza que los anticapitalistas habían pactado con él ahora carece de sentido, ya que de hecho la confianza se la habrían retirado ya.

El giro de JxCAT

Aragonès replicó: “Esperamos su apoyo”. Pero no explicó en qué se basaban sus esperanzas. A partir de ahí, todo quedó en el aire. Pero apenas quedan cinco días.

Foto: Aragonès recibe a Salvador Illa. (EFE)

Como acostumbra a pasar, fueron los comunes los que marcaron el camino del medio. Jèssica Albiach propuso un pacto global para "comprometernos a tener presupuestos en Cataluña, en el Estado y en todos los municipios". Pere Aragonès evitó cualquier compromiso, fiel a la postura de ERC de que su partido mantendrá mayor fuerza negociadora si evita respaldos de la izquierda española en la Cámara catalana.

JxCAT ha llegado a pedir a la Generalitat que el PSC respalde las cuentas de Aragonès

La situación se ha convertido en tan caótica que JxCAT está abogando por pactar con el PSC y conseguir así salvar las cuentas. La 'sociovergencia' por delante de los intereses de Aragonès. No ha quedado claro si JxCAT está intentando salvar el Ejecutivo catalán o han detectado que un pacto con los socialistas es la mejor manera de desgastar al presidente catalán. Ni en eso los socios de la coalición están de acuerdo.

Eje Madrid-Barcelona

Si al final el PSC confirma su apoyo —o su abstención—, se configuraría un nuevo eje de poder. Si en el pasado el eje que determinaba las relaciones políticas en Cataluña era Barcelona-Waterloo, ahora sería Barcelona-Madrid, en un pacto de apoyo mutuo entre el Gobierno de Sánchez y el de Aragonès, porque la alternativa, un Pablo Casado gobernando con el apoyo de Vox, sería mucho peor para todas las partes.

La CUP ha avisado a Pere Aragonès de que el respaldo que ERC ha prestado a los presupuestos generales del Estado de Pedro Sánchez para 2022 le puede costar quedarse sin su apoyo para las cuentas de la Generalitat, que el 'conseller' de Economía, Jaume Giró, llevará este próximo martes al Consell Executiu. Aragonès sigue insistiendo en que los anticapitalistas son los socios prioritarios, pero ayer estos marcaron distancias con el Ejecutivo catalán, de manera que los presupuestos de la Administración catalana para el próximo año están en el aire. O dependerán del apoyo del PSC, la salida que no quiere Aragonès.

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