Razia en la sanidad catalana tras varias compras millonarias y en plena quinta ola
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"Esto es un caos"

Razia en la sanidad catalana tras varias compras millonarias y en plena quinta ola

El consejero de Sanidad, de Junts, cesa al jefe de emergencias médicas, de ERC, tras la firma de varios contratos suculentos por la vía de urgencia y cuando vuelve la alerta de contagios

Foto: El 'conseller' de Salud, Josep María Argimon. (EFE)
El 'conseller' de Salud, Josep María Argimon. (EFE)

Cataluña vive un momento crítico como consecuencia de la quinta ola de la pandemia. Esta comunidad ha batido el récord histórico de 60.000 llamadas a los servicios de emergencia en una nueva embestida del coronavirus que tiene a menos gente en las camas de los hospitales y en las UCI, pero que revienta las centralitas telefónicas del Sistema de Emergencias Médicas (SEM). La situación coincide con el cese del gerente de este organismo, Antoni Encinas, un ex alto cargo de ERC, responsable de la firma de varios contratos multimillonarios y que ha sido despedido esta semana por el nuevo consejero de Salud, Josep Maria Argimon, nombrado a instancias de JxCat.

Encinas comunicó al comité de dirección que le habían dicho que iba a ser cesado y desde entonces no volvió a aparecer por su despacho. El enfrentamiento larvado entre el actual consejero y el ya exgerente del SEM ha estallado en toda su plenitud. La relación entre Argimon y Encinas no era muy buena. El primero había pertenecido al consejo de administración del SEM, del que “se le invitó a salir” bajo la batuta del segundo. Junto a él, también abandonó el consejo Jaume Estany, actual gerente del Consorcio Sanitario de Barcelona, y el nombre que suena para sustituir, aunque sea temporalmente, al cesado. Ambos se habían negado incluso a firmar algunas de las resoluciones del consejo de administración cuando formaban parte de él.

Guerra en la cúpula

El descontento del consejero con la gestión de los servicios de emergencia era un secreto a voces. Muchas de las decisiones tomadas por Encinas no han sido bien vistas por otros altos cargos del departamento. La gestión del gerente fue puesta en entredicho durante la pandemia, tras descubrir El Confidencial que el SEM había concedido un contrato de 18 millones de euros a Ferrovial para realizar el rastreo de los infectados por covid. Además, el polémico alto cargo amplió luego el contrato en vez de anularlo, como se comprometió el Govern en el Parlament y otorgó otros cinco millones a la misma compañía para la ampliación de la plantilla del 061 durante poco más de un mes. Solo se llegaron a contratar a un puñado de trabajadores y con salarios mileuristas.

En estos momentos, los rastreos han perdido fuerza. “Ya no se hacen más allá de los que puedan pilotarse desde los centros de atención primaria. Y con casi 8.000 casos diarios diagnosticados, es imposible realizarlos por parte de la Administración”, señalan fuentes conocedoras de la situación. El contrato con Ferrovial para hacer el seguimiento de los casos expiró el 31 de enero pasado. La anterior consejera de Salud, la republicana Alba Vergès, así como el 'expresident' Quim Torra o el actual, Pere Aragonès, aseguraron hasta en cinco ocasiones públicamente que el convenio de los 18 millones se iba a anular, pero lo cierto es que habían pactado con Ferrovial que se extinguiría cuando hubiese una vacuna. “Nos mintieron y engañaron”, sintetiza un diputado de la oposición su descontento a este diario.

Otro contrato a Ferrovial

Lejos de ello, el pasado 21 de abril de 2021, Encinas volvió a contratar a Ferrovial por 4.650.305,98 euros por procedimiento de urgencia, esta vez para el “servicio de atención y gestión de la demanda asignado al Centro Coordinador Sanitario del SEM”. Y el pasado 16 de junio hizo una ampliación de lo firmado por otros 1,3 millones, según la documentación en poder de El Confidencial. Casi seis millones de euros para hacer frente al alto uso de los servicios telefónicos. Fuentes internas del organismo señalan a este diario que la utilización de la figura del contrato de emergencia se debe a la falta de previsión con la que ha trabajado en los últimos meses. “Se dieron cuenta de que había que sacar a concurso el servicio del 061 y no lo tenían preparado, por lo que tuvieron que hacer un parche y adjudicarlo a dedo por un plazo temporal. Lo malo es que esa improvisación comienza a ser la tónica normal de la Administración”, explican las fuentes.

Al cabo de pocos días, Argimon comunicó a Encinas que le iba a cesar. “Los contratos de Ferrovial no son mis contratos. Que quede claro que yo no concedí ningún contrato a esa empresa”, confesó el 'conseller' la pasada semana a varios diputados en el Parlament. Esa críptica frase evidencia un desacuerdo total entre los dos pesos pesados de la sanidad catalana.

Foto: Sitges. (EFE)

Además, Encinas compró hospitales de campaña que después no se utilizaron —la primera vez que montaron uno, en la tercera ola, no pudieron meter a ningún enfermo dentro por el intenso calor del interior en el cubículo de plástico— y adquirió una flota de coches que nadie sabe para qué se utilizaron. El exresponsable del SEM, además, aunque nacido en Sant Feliu de Llobregat, localidad cercana a la capital catalana, viajaba cada día de Lleida, donde reside, a Barcelona, pero para ello necesitaba un chófer, ya que no tiene permiso de conducir.

Y, para rematar, recientemente, el gerente volvió a realizar otra extraña compra de emergencia: 573.371 euros por el “suministro, mediante arrendamiento sin opción de compra, del vestuario profesional del SEM”. Se trata de los uniformes del servicio por los que cada mes, desde enero hasta mayo pasado, se han estado pagando de fondos públicos 143.343 euros. Encinas hizo aprobar la medida en la comisión ejecutiva del organismo del pasado 10 de marzo (el contrato ya lleva en vigor mes y medio) y en la reunión de mayo se realizó una rectificación por una variación de tan solo un céntimo en el precio del contrato. Tanto en algunos sectores de la 'conselleria' como en círculos políticos no se entiende que el vestuario profesional del servicio de emergencias se realice alquilando las prendas y, mucho menos, que se haga mediante un procedimiento de urgencia, “amparándose en el Decreto Ley 26/2020 de 23 de junio de medidas extraordinarias en materia sanitaria y administrativa”.

Caos

La destitución del máximo responsable de emergencias llega en un momento crucial. “Esto es ahora como un barco sin capitán, a la deriva —resume la situación una fuente del SEM a El Confidencial—. Tenemos activada la fase 4 del plan de contingencia, que es la más crítica, y hace falta tomar decisiones. Las centralitas están desbordadas, estamos rechazando miles de llamadas porque no podemos asumir todas y esto es un caos”.

Un ejemplo de ese desbordamiento es el hecho de haber rebasado los 60.000 telefonazos diarios, cuando los picos más altos se situaban entre 40.000 y 45.000. “Desde el punto de vista de los ingresos en hospitales o en la UCI, no es la ola más grande, pero, en lo relativo a las llamadas recibidas por el SEM, esta quinta ola supera con mucho a las anteriores, tanto que estamos casi en colapso. Muchas llamadas se quedan sin responder, aunque luego procuramos devolverlas. En muchos casos, no obstante, el usuario ya ha tomado sus decisiones y llegamos tarde”. Otra fuente subraya que, “el sábado pasado, se recibieron más de 57.000, de ellas, 40.000 estaban relacionadas con el covid, pero entre 7.000 y 8.000 no se pudieron gestionar”.

Foto: El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès. (EFE) Opinión

El problema que tiene Cataluña es que en esta comunidad no se han discriminado las llamadas por covid de las que son por otros motivos. Todas van a las mismas centralitas, por lo que “no podemos saber de antemano cuáles pueden esperar y cuáles no. Eso representa una sobrecarga adicional al volumen de trabajo, que ya de por sí es muy elevado”, explican las fuentes.

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