Violencia en Cataluña: una agresión diaria y 9 de cada 10, por parte de independentistas
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INFORME DE VIOLENCIA POLÍtica

Violencia en Cataluña: una agresión diaria y 9 de cada 10, por parte de independentistas

El informe apunta a la CUP como alentadora “directa o indirecta” de los actos de violencia de sus juventudes de Arran y de “la gran mayoría de campañas de acoso y odio”

placeholder Foto: Una concentración convocada por los CDR en Barcelona. (EFE)
Una concentración convocada por los CDR en Barcelona. (EFE)

Algo más de un incidente por día. Ese es el 'ranking' de la violencia política en Cataluña. Durante el año 2020 se contabilizaron 380 actos de violencia en esta comunidad. De ellos, 110 fueron a través de las redes sociales, mientras que el resto fueron incidentes físicos en distintos puntos de Cataluña. Esa es la contabilización del tercer informe del Observatorio Cívico de la Violencia Política en Cataluña, creado por las asociaciones Impulso Ciudadano y Movimiento contra la Intolerancia.

La mayor parte de los actos violentos provienen, según este informe, del bando independentista: en 349 de los casos, el agresor era soberanista o provenía “del ámbito adscrito ideológicamente a secesionismo y al anticonstitucionalismo”. Ello supone un 91,84% del total de casos. Solo 11 casos, un 2,90%, son atribuibles al ámbito antiindependentista y en 20 de los incidentes no fue posible identificar la adscripción del agresor.

Foto: Imagen de los tres maniquíes que han aparecido esta mañana. (@raulmorenom)

La crispación política fue irregular a lo largo del año: el mes con más incidentes fue octubre (63), seguido de septiembre (48) y febrero (44). Abril, el primer mes de confinamiento, fue el mes en que menos incidentes se produjeron: solo 12. El mayor número de agresiones se produjo contra instituciones o la Administración (146), mientras que contra autoridades y profesionales fue de 110 (17 periodistas agredidos). En 49 casos, la víctima fue un particular, mientras que en 39 casos fue un partido y, en 37 más, un militante o simpatizante de un partido. Los partidos más ‘damnificados’ fueron, por orden decreciente, Vox, PSC, Ciudadanos, En Comú Podem y PP.

La crispación política fue irregular a lo largo del año: el mes con más incidentes fue octubre

El informe apunta a la CUP como alentadora “directa o indirecta” de los actos de violencia de sus juventudes de Arran y de “la gran mayoría de campañas de acoso y odio a cualquier disidencia constitucionalista”, pero también a la extrema derecha separatista y sus campañas de “acoso al propio independentismo en su papel de guardianes de las esencias de la nación catalana”. Subraya, por otra parte, que la CUP “es la única formación política abiertamente implicada en la promoción de disturbios callejeros y campañas de acoso a las instituciones y uno de los tres partidos políticos, todos ellos nacionalistas, que no han recibido ningún tipo de acoso o agresión, ya sea a sus miembros o a sus bienes”.

Aumento de la hispanofobia

El informe explica, asimismo, que se ha observado un aumento de la xenofobia y la hispanofobia en las redes sociales. En total, se consignan 122 agresiones hispanófobas. Por el contrario, recalca, “no se ha registrado en redes ninguna declaración de odio o catalanofóbica proveniente de profesionales, responsables políticos o entidades del ámbito constitucionalista. Y cita textualmente que “personajes habituales de los medios de comunicación públicos de Cataluña, como Jair Domínguez, Pilar Carracelas o Pilar Rahola se han convertido en estrellas habituales del odio y de la hispanofobia en redes sociales como Twitter y medios públicos como TV3 o Catalunya Ràdio”. Los mensajes hispanófobos, según el informe, llevan implícitas “connotaciones xenófobas y un discurso implícito de odio”.

placeholder Los Mossos d'Esquadra tratan de controlar una barricada. (EFE)
Los Mossos d'Esquadra tratan de controlar una barricada. (EFE)

Se denuncia también la “consolidación de estereotipos denigrantes y clasistas en torno al castellanohablante en los medios de comunicación”, lo que provoca manifestaciones desde los medios de comunicación “en las que se insulta o directamente se desea la muerte o extermino del diferente, en este caso el estereotipo creado por el propio nacionalismo del ‘español’ invasor y opresor”.

Un hecho destacable es “la importancia creciente de una incipiente extrema derecha supremacista en el ámbito independentista”. En ese sentido, se detectaron cuatro agresiones provenientes de la ultraderecha independentista (Catalunya Catalana) y uno de la ultraderecha españolista (FNI.PNSOE). Este hecho demostraría una creciente fragmentación y radicalización del independentismo (dos de los cuatro actos de esta extrema derecha independentista se produjeron contra ERC) y desmentiría los postulados de la Oficina de Derechos Civiles y Políticos de la Generalitat”. Esta oficina solo registro 43 casos de violencia, tres de ellos fuera de Cataluña, pero “se preocupa casi exclusivamente de los actos relacionados con grupos que califica de extrema derecha, omitiendo casi en su totalidad los incidentes que tienen su origen en la violencia independentista”.

Un hecho destacable es "la importancia creciente de una incipiente extrema derecha supremacista en el ámbito independentista"

El Observatorio afirma que “la fotografía de la violencia política en Cataluña durante 2020 es una imagen siniestra. Un paisaje con una geografía espolvoreada de guillotinas, cabezas de cerdos y figuras ahorcadas o ardiendo. De personas golpeadas o amenazadas, de profesionales zarandeados. Es un paisaje desolador en blanco y negro, el retrato de una sociedad dividida en la que los roles de las víctimas (73,94% de víctimas no secesionistas frente a un 6,84% de víctimas independentistas) y verdugos (un 91,84% de agresores independentistas frente a un 2,90% de agresores no independentistas) se reparten de manera consistente y permanente”.

Foto: Esther García Canet y Queralt Casoliva Rocabruna. (EC)

Denuncia, asimismo, la permisividad de la Generalitat al permitir concentraciones independentistas reiteradas, como los cortes de la avenida Meridiana en Barcelona y la calle Barcelona de Girona, “que han dado lugar a graves enfrentamientos con personas que reivindicaban su libertad de circulación”. Para el Observatorio, los cortes de la Meridiana “son concesiones a la ilegalidad y el desorden público que desbordan, con mucho, el derecho a la protesta”. En ese punto de la capital catalana se contabilizaron 18 incidentes.

El Observatorio Cívico sobre la Violencia Política se puso en marcha hace dos años para contrarrestar la "paulatina intransigencia y odio"

El Observatorio Cívico sobre la Violencia Política se puso en marcha hace dos años para contrarrestar la “paulatina intransigencia y odio” y después de verificar que la Generalitat “no solo no deslegitima la violencia, sino que cuestiona a las propias fuerzas de seguridad dependientes de ella y que, a través de sus medios de comunicación, TV3 y Catalunya Ràdio, lanza, año tras año, y de manera indisimulada, las consignas victimistas”.

Añade el informe que esa connivencia se extiende al arco parlamentario que sustenta al Govern y denuncia que los partidos independentistas no permiten una condena explícita de la violencia en el Parlament y que se niegan a “condenar la violencia de los CDR reclamada por los partidos constitucionalistas”. Les acusa también de defender la legitimidad “de la desobediencia civil e institucional”. Concluye, finalmente, que “nos enfrentamos a una violencia estructural que se ha transmitido de manera consciente a una sociedad intoxicada por un discurso totalitario, letal para un modelo de sociedad que respete los derechos de todos”. Y termina advirtiendo “sobre una realidad enquistada y un futuro incierto y amenazante que es urgente cambiar. Nos enfrentamos a una dinámica de odio que es una realidad palpable para los ciudadanos. Una realidad que, de no ser reconducida desde las instituciones del Estado, acabará destruyendo de manera inevitable nuestro modelo de convivencia”.

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