El 'efecto Illa' se cumplió el 14-F. ¿Lo habrá en la investidura?
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El 'efecto Illa' se cumplió el 14-F. ¿Lo habrá en la investidura?

El exministro de Sanidad, una apuesta clara de Pedro Sánchez, tiene por delante el difícil reto de sacar adelante una investidura para la que, de momento, no tiene apoyos

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Salvador Illa. (El Confidencial Diseño)

El socialista Salvador Illa fue el auténtico protagonista de la noche electoral catalana. No erraron mucho las encuestas y el candidato del PSC cumplió los pronósticos: subió a su partido de los 17 escaños del 2017 a los 33. Además, el PSC fue el partido más votado, desbancando a las dos fuerzas mayoritarias del independentismo. El reparto de escaños es otra cosa: los votos rurales, que tienen un peso mucho mayor que los del área metropolitana de Barcelona, perjudican tradicionalmente al PSC y benefician, mucho, a las formaciones independentistas.

Los socialistas ganaron los comicios, aunque no barrieron. El ‘efecto Illa’ sirvió para volver a poner en el tablero político catalán al PSC, lo que hacía mucho tiempo que no ocurría. Pero la incógnita es si eso servirá de algo, porque desde las filas socialistas existe la sensación de que el independentismo irá a bloquear cualquier solución y a intentar que se repitan las elecciones. El exministro ha dicho que se presentará a la investidura, pero... ¿le servirá para algo?

placeholder Salvador Illa. (EFE)
Salvador Illa. (EFE)

“Cataluña dio una lección de civismo y madurez, votando en circunstancias muy excepcionales. La esperanza es siempre más fuerte que el miedo. La victoria clarísima en votos tiene significado: pasar página y escribir una nueva página. Hemos de volver a escucharnos, a mirarnos y a reencontrarnos. Ha vuelto la Cataluña de siempre, la que nunca marchó”, dijo Salvador Illa cuando el escrutinio estaba prácticamente ultimado.

El ‘efecto Illa’ ha servido para poner en el tablero político catalán al PSC

Y realizó otro anuncio importante: “Me presentaré a la investidura”. El socialista se considera legitimado y vencedor indiscutible de los comicios, ya que le sacó alrededor de 45.000 votos al segundo clasificado, ERC. “El cambio ha llegado a Cataluña para quedarse. La victoria de hoy es un gran paso adelante, el primer gran paso. El cambio es imparable. Hay un sentimiento de reencuentro amplio y mayoritario. Cataluña quiere a España y España quiere a Cataluña. No hay más solución que el reencuentro”, subrayó a continuación.

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Nacho Cardero Opinión

“Hemos conseguido ganar en votos y empatar en escaños. La victoria de Illa subraya el acierto de la orientación política del PSC a lo largo de estos años y valida la apuesta por el diálogo y el reencuentro hecha por el presidente Pedro Sánchez”, dijo Miquel Iceta, ministro de Administraciones Territoriales.

Hablará con todos menos con Vox

Fuentes socialistas explicaron a El Confidencial que el candidato, “a partir de ya", iniciará conversaciones con "todos los partidos, excepto con Vox, para anunciarles la investidura del ganador”. A partir de ahí, todo queda abierto, aunque desde el PSC se teme que el soberanismo hará lo imposible por retener el poder. “Que nos digan que no, pero nosotros intentaremos formar un Govern hasta el final”, subrayan las fuentes.

Foto: Imagen: El Confidencial Diseño

Jessica Albiach, candidata de En Comú Podem (CECP), ya anunció que “este es el Parlament más de izquierdas de la historia de Cataluña”. Aseguró también que este lunes llamaría a los candidatos de PSC, Salvador Illa, y de ERC, Pere Aragonès, “para que dejen de lado vetos estériles” y ponerse manos a la obra en la negociación de un nuevo tripartito. Advirtió también a Illa que “sería bueno que nadie se presente a una investidura sin tener los apoyos necesarios”.

Con los fríos números en la mano, la presidencia no está clara. El presidente de ERC, Oriol Junqueras, anunció que “ERC volverá a tener la presidencia de la Generalitat” y que los republicanos quieren culminar el proceso hacia una república y “construir grandes consensos en torno a la autodeterminación y de la amnistía”. Y Pere Aragonès también se felicitó porque el independentismo superó el 50% de los votos. “Tenemos una fuerza inmensa para obtener la liberación de los presos, el retorno de los exiliados, hacer un referéndum y lograr una república. Le decimos a Pedro Sánchez que es el momento de resolver el conflicto. ‘Sit and talk”. Lo repitió en castellano e inglés.

Con los fríos números en la mano, la presidencia no está clara

Aseguró también que trabajará en un frente partidario de amnistía, autodeterminación y referéndum. Ahí entrarían JxCAT, ERC, CUP y la intención es atraer a los comunes. Se llenó la boca hablando de mayoría progresista, pero mete en ese saco a JxCat, lo que, para algunos de sus posibles socios, pone en cuarentena sus intenciones.

Los independentistas negocian ya el Parlament

Desde el PSC se le contesta con otra comparación: “Por primera vez en una década, la gente ha votado como votaba antes del ‘procés’. Que se lo apunten, porque los ciudadanos ya están hartos de que les engañen con el ‘procesismo”. Además, las fuentes han asegurado que “ya sabemos que Aragonès quiere ser ‘president’ con los votos de JxCAT, pero de momento lo que están negociando es la presidencia del Parlament. De todos modos, no se lo pondremos fácil si quieren reeditar el Govern independentista”.

Además, censuran que Aragonès no reconozca la victoria del PSC. De hecho, el candidato de ERC no llamó al ganador de las elecciones en la misma noche electoral. Para eludir esa molesta realidad, el republicano echa mano de una vieja táctica: desviar el objetivo: “El independentismo dobla en votos y en escaños el resultado del PSC”, asegura, soslayando la comparación entre partidos y contraponiendo al PSC con todo el bloque soberanista.

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Aragonès y Junqueras, en la noche electoral.

En las filas posconvergentes, la lectura es similar a la de Esquerra. “Los del 155 no lo tienen claro para sumar y formar Gobierno”, se jactó Carles Puigdemont minutos después de la comparecencia de Illa.

El ‘expresident’ fugado no comentó el chorro de pérdida de votos (JxCAT pasó de 948.000 sufragios a 563.000), ni se refirió a la pérdida de los escaños (tenía 34 y ahora, 32) y el bajón de segunda a tercera fuerza política, pero sí reclamó el resultado histórico “del independentismo” en número de escaños. “El mensaje que hemos de dar es que, pese a los esfuerzos del Estado español para presentarnos como algo prescindible, es imposible hacer una política en Cataluña que no pase por el independentismo”.

Foto: El candidato de ERC, Pere Aragonès, con el presidente de su partido, Oriol Junqueras, tras las elecciones. (EFE)
Antonio Casado Opinión
ERC se queda con la llave
Antonio Casado

Laura Borràs tampoco aludió a la pérdida de votos. Habló de “gran resultado” de JxCAT y alabó la “fuerza de la gente” para llegar a “una victoria de país, porque nosotros siempre hemos pensado en términos de país. La de hoy es una gran victoria, porque además hemos superado el 50% de los votos y eso ha de tener consecuencias políticas tanto en el Govern como en el Parlament”. Borràs aseguró que ya habló con Aragonès y con la candidata de la CUP, Dolors Sabater, para negociar el futuro, pero el frente soberanista está también en entredicho. Sabater, por su parte, llamó a Jessica Albiach para sondear un apoyo amplio de JxCAT, ERC, ECPC y CUP, aunque los comunes ya dejaron claro que jamás apoyarían un ejecutivo con JxCAT.

Desde las filas socialistas se afirma que la euforia independentista trata de camuflar su tremendo batacazo: de los 2.079.000 sufragios que cosecharon JxCAT, ERC y la CUP el 21 de diciembre del 2017, solo le han quedado 1.350.000 votos. En escaños, sin embargo, la cosa cambia: aun cuando perdió por el camino unos 730.000 votos, el independentismo ganó cuatro escaños, ya que las tres formaciones, que sumaban 70 diputados, tendrán ahora 74 representantes. Cosas del sistema mayoritario aplicado.

Foto: Debate de RTVE.

Ningún partido soberanista se salva: JxCAT pasó de 948.000 a poco más de 500.000 votos. ERC también pasó de 935.000 a 600.000 (335.000 sufragios menos, pero un escaño más). Incluso la CUP, que pasó de cuatro a nueve diputados, sufrió en sus carnes esa realidad: bajó de 195.000 a 187.000 votos en el 2021.

Además, el lindar del 50% del voto que esperaba superar el independentismo se ha quedado en sueño de una noche de verano. En el 2017, JxCAT, ERC y CUP obtuvieron el 47,5% del voto. En el 2021, el porcentaje acaparado por las tres formaciones soberanistas es del 48,09%. Desde los partidos soberanistas, no obstante, hacen trampa para plantear una mayoría de votos soberanistas: contabilizan los votos de todas las pequeñas fuerzas soberanistas que no han conseguido representación, contabilización que jamás se había hecho., De ese modo, añaden al peso parlamentario de JxCat, ERC y CUP los porcentajes de PDeCAT (2,7), PNC (0,16), Primàries (0,21) y FNC (0,18) para asegurar que “hoy es un día histórico para el independentismo”.

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