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JxCAT inicia su proceso de primarias sin que Puigdemont tenga candidato al que apoyar
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Torra apoya a Laura Borràs

JxCAT inicia su proceso de primarias sin que Puigdemont tenga candidato al que apoyar

Pese a que parecía que el 'torrismo' no existía, lo primero que ha hecho Torra es copiar el estilo de Puigdemont para… ir contra Puigdemont desde fuera, sin militar en el partido

Foto: Foto: EFE.
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JxCAT inicia esta semana su proceso de primarias —se prevé que incluso haya un debate entre candidatos— sin que el fundador del partido, Carles Puigdemont, tenga un aspirante que respaldar. Puigdemont creó JxCAT como partido a finales de julio. Cuatro meses después, Puigdemont se ha quedado con unas primarias en las que él no tiene candidato. De manera oficial, el partido asegura que “se mantiene neutral”. En la práctica: no le gusta ninguno. No se fía del exceso de protagonismo de Laura Borràs. Y desconfía de los exconvergentes que arropan a Damià Calvet. En este sentido, se ha demostrado que controlar un partido con un secretario general en la cárcel, Jordi Sànchez, y un presidente en Bruselas es muy complicado. Aunque el partido acabe de nacer.

Así que hay primarias, pero no las que el presidente y fundador de JxCAT quería, según confirman fuentes de la formación y de su entorno más fiel en Bruselas. Elsa Artadi, su principal apoyo y persona más fiel, no se presenta. Jordi Puigneró, acosado por el escándalo de la web de ayudas a los autónomos, ha optado por no presentarse. Puigdemont, además, se ha distanciado del 'conseller' de Empresa, Ramon Tremosa, que ha pasado de optar, ni siquiera con un reglamento especial que permitía a los 'simpatizantes' ser escogidos.

Foto: Laura Borrás (c), en una imagen de 2019 durante un acto de JxCAT. (EFE)

Así que el residente en Waterloo arranca las primarias solo, enfadado con Jordi Sànchez, porque no le ha otorgado más tiempo, como él quería; con Toni Morral, por no haber construido algo parecido a un aparato del partido, y con Quim Torra, por apoyar a Laura Borràs. Todos los analistas, quien esto suscribe incluido, se han pasado años hablando de que el 'torrismo' no existía. Y lo primero que ha hecho Torra es copiar el estilo de Puigdemont para… ir contra Puigdemont. Torra no se ha afiliado a JxCAT y desde fuera, igual que le hacían a él desde Bruselas, ha logrado imponer a su candidata a las primarias.

Se acaba también el relato de la 'restitución', que hacía tiempo que el coronavirus había dejado obsoleto. El único cargo al que se ha restituido es al 'major' Josep Lluís Trapero, el hombre que fue absuelto tras declarar que tenía un plan para detener a Puigdemont. Eso va a suponer acudir a las elecciones con un programa que hable de otras cosas además de la independencia. Por ejemplo, de la lucha contra el coronavirus.

En el fondo, Puigdemont se sentía cómodo liderando un movimiento. Pero un partido no es lo mismo. Ni siquiera si lo acaba de fundar él en persona. Para colmo, en tiempos de pandemia, todo resulta más difícil. La pretensión de reunir la Asamblea de Cargos Electos el 31 de octubre en el sur de Francia para constituir oficialmente el Consell per la República tuvo que abortarse por culpa del covid-19.

Calvet está vivo

La gran novedad de estas primarias, además de que el 'torrismo' existe, es que Damià Calvet está vivo. Todo el mundo sabía que su candidatura no era del gusto de los dirigentes de JxCAT. Pero ahora podría tener una opción. Sus principales apoyos son Josep Rull y Jordi Turull, ambos en prisión. Pero Rull ha sumado buena parte de sus redes territoriales en el PDeCAT y ambos saben cómo funciona un partido. Son, sobre todo Rull, los hijos políticos de Felip Puig, el último gran secretario general adjunto de CDC y el hombre que le ganaba a Artur Mas los congresos del partido. Rull y Turull se han batido el cobre en más congresos que una Aurora Madaula cualquiera. Habrá que ver si Josep Rull y sus fieles son capaces de engrasar una maquinaria en dos semanas que consiga 1.300 votos. De los 5.000 militantes que aseguran tener en agosto, votaron a Puigdemont solo 2.130. Por tanto, si Calvet consigue esos 1.300 votos, Laura Borràs no tiene nada que hacer. Si la participación es igual de baja, Calvet tiene una oportunidad.

Si la participación en las primarias es similar la votación en que se escogió a Pugidemont, a Damià Calvet le bastan 1.300 votos para ganar

El dilema de las primarias se establece de la siguiente manera: ¿quién será capaz de conseguir una posición mejor? ¿Damià Calvet desde dentro o Quim Torra desde fuera? Borràs, en teoría, solo tiene el apoyo de Meritxell Budó y las masas de Twitter. Ni siquiera se sabe si Míriam Nogueras, su compañera de escaño en Madrid, la apoyaría o preferiría a Calvet como mal menor para castigar a Borràs y los que han osado desafiar al 'president legítim'.

La gestión del día

Damià Calvet como presidente de la Generalitat ofrece una gestión del día a día convergente de toda la vida, estilo Sant Cugat 'old fashion'. Laura Borràs no se sabe. Como su mentor, Torra, lo suyo son los gestos y el postureo ante el Estado español. Además, si se presenta, deberá dejar de ser diputada en el Congreso y su causa judicial volverá a viajar del Tribunal Supremo al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Habrá que ver con qué programa afronta cada uno de ellos cuestiones como el coronavirus o la crisis económica. Pero en este sentido, Laura Borràs es una incógnita.

JxCAT inicia esta semana su proceso de primarias —se prevé que incluso haya un debate entre candidatos— sin que el fundador del partido, Carles Puigdemont, tenga un aspirante que respaldar. Puigdemont creó JxCAT como partido a finales de julio. Cuatro meses después, Puigdemont se ha quedado con unas primarias en las que él no tiene candidato. De manera oficial, el partido asegura que “se mantiene neutral”. En la práctica: no le gusta ninguno. No se fía del exceso de protagonismo de Laura Borràs. Y desconfía de los exconvergentes que arropan a Damià Calvet. En este sentido, se ha demostrado que controlar un partido con un secretario general en la cárcel, Jordi Sànchez, y un presidente en Bruselas es muy complicado. Aunque el partido acabe de nacer.

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