Los comunes empujan a Podemos contra la Corona para marcar distancia con el PSC
  1. España
  2. Cataluña
de cara a las elecciones catalanas

Los comunes empujan a Podemos contra la Corona para marcar distancia con el PSC

La campaña para los comicios, que podrían ser el 14-F, lleva planeando sobre la política nacional durante el último año, pandemia mediante. Ahora, los partidos empiezan a plantear sus cartas

placeholder Foto: Jaume Asens y Pablo Iglesias. (EFE)
Jaume Asens y Pablo Iglesias. (EFE)

El pasado 29 de enero, Cataluña, como el resto del país, aún vivía en la sociedad y la política de la prepandemia. Ese día, Quim Torra anunció en una declaración institucional en el Palau de la Generalitat que convocaría elecciones tras la aprobación de los Presupuestos. La llegada de la crisis sanitaria dinamitó los plazos que ahora se han visto marcados por la inhabilitación del 'president'. Los comicios llegarán, previsiblemente, más de un año después, el próximo 14 de febrero. Los partidos catalanes, que llevan meses a medio caballo entre la campaña electoral y la actualidad del covid, preparan ahora sus cartas de cara a unas elecciones atípicas.

Con la crisis catalana en un segundo plano y con un Gobierno de coalición en Moncloa, los comunes buscan fórmulas con las que puedan distinguirse claramente y trazar líneas divisorias con el PSC que les permitan agudizar su perfil de cara a sus potenciales votantes. Es aquí donde entra en juego la monarquía. Los de Jaume Asens, Ada Colau y compañía ven en su posición respecto a la Corona una de las principales bazas de distinción en el contexto actual.

Los comunes creen que el hecho de compartir el primer Ejecutivo de coalición desde la restauración de la democracia hace que uno de los retos de cara a los comicios sea poner el foco en lo que los distingue del PSC. La presencia de ambos en el Consejo de Ministros —de forma más o menos directa— hace que los esfuerzos por resaltar sus discrepancias sean mayores.

Foto: El secretario primero de la Mesa del Congreso de la confluencia catalana de Unidas Podemos (En Comú Podem), Gerardo Pisarello. (EFE)

Los miembros de la marca catalana que incluye a Podemos han sido especialmente incisivos en los últimos episodios de tensiones y polémicas relacionadas con Felipe VI y el Rey emérito. Fuentes de la formación explican que sin duda es uno de los elementos que los distancian de los socialistas de Miquel Iceta y confirman que es una de las cartas que jugarán para marcar las diferencias de cara a febrero.

Esta misma semana, la visita del Rey a Barcelona con motivo de la New Economy Week el próximo viernes ha sido motivo de nuevas críticas por parte de distintos dirigentes 'comuns'. Primero, la propia alcaldesa de la ciudad, Ada Colau, avanzaba que no acudiría a los actos protocolarios con el monarca, alegando que la Casa Real no ha dado explicaciones ante los "hechos graves" que afectan a Juan Carlos I.

Este mismo martes, el secretario primero de la Mesa del Congreso (de los comunes), Gerardo Pisarello, volvió a acusar al Rey de alinearse con la "derecha judicial y política" y de no cumplir con la "neutralidad" que fija la Constitución. "Celebramos la asistencia del presidente, pero creemos que la presencia del Rey no contribuye a lanzar el mensaje de modernidad y buen hacer que la economía necesita", comentó el diputado por Barcelona en rueda de prensa, en la que también valoró que la monarquía "no es la mejor embajadora", por las "opacidades" en torno a la institución.

Ningún miembro del Gobierno catalán asistirá al acto al que va el Rey

Pero, sin duda, uno de los momentos de mayor crispación de los comunes hacia la Corona se produjo tras conocerse la llamada entre el jefe de Estado y el presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes. El monarca le comentó entonces que le "habría gustado estar en Barcelona" para el tradicional reparto de despachos a los nuevos jueces, donde su asistencia no fue refrendada por el Gobierno. Entonces, el propio Pisarello le acusó de perpetuar "un acto abierto de desobediencia constitucional, inaceptable en una monarquía sometida al principio democrático". Aquel día, 25 de septiembre, otros dirigentes de Unidas Podemos se posicionaron en una línea similar.

Salvaguardar la coalición

Desde los 'comuns', apuntan que, pese a las situaciones que puedan marcar una campaña electoral y los esfuerzos por distinguirse, deberá llevarse a cabo teniendo claro que la prioridad es mantener el Gobierno de coalición a nivel nacional y que tampoco pueden volar los cuchillos.

La última encuesta en Cataluña, realizada por GAD3 y publicada por 'La Vanguardia' el 7 de septiembre, reflejaba una importante subida de los socialistas (de 17 a 26 escaños) y un leve descenso de los comunes (de ocho a siete), con una Esquerra que se dispararía hasta los 42 diputados y un Cs que pasaría de primera fuerza a cuarta (de 36 a 13). Según este sondeo, la participación se desplomaría hasta el 69%, lo que también ha disparado las alarmas entre los comunes y las fuerzas no independentistas, al percibirse una desactivación del votante no secesionista.

Foto: Felipe VI (d) y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i), asisten este martes a la reunión anual del patronato del Instituto Cervantes. (EFE)

Tradicionalmente, tanto comunes como PSC habían afrontado con incomodidad las elecciones planteadas como plebiscitos independentistas, y el hecho de que la situación catalana no esté en primera plana les auguraría mayor confort en el debate. Con la mesa de negociación aún por retomar y los Presupuestos estatales por aprobar, habrá que esperar para ver cómo evolucionan la política catalana y, por ende, la nacional en los próximos meses para adivinar en qué estado de forma llegará a febrero cada una de las formaciones.

Con las listas aún por definir, los comunes llamarán a los catalanes a las urnas con Jéssica Albiach, que ya se postuló como candidata a presidir la Generalitat tras el anuncio de Torra del pasado enero. La presidenta de los 'comuns' en el Parlament será la encargada de achicar agua en un contexto en el que las marcas regionales de Podemos acumulan debacles electorales, especialmente tras las gallegas y vascas de julio. Los resultados de los morados en esas elecciones han propiciado una relajación de la coordinación con el PSOE ante la necesidad de marcar un perfil propio, algo que continuará al menos hasta las catalanas, como ya informó El Confidencial.

PSC Parlamento de Cataluña Generalitat de Cataluña En Comú Podem Unidas Podemos
El redactor recomienda