Desacuerdo en la fecha de las elecciones

Torra y Puigdemont afrontan un final de la legislatura con una relación del todo rota

La distancia entre Torra y Puigdemont es tanta que Torra ha evitado militar en el nuevo partido de Puigdemont. El desacuerdo se centra en cuándo convocar las elecciones catalanas

Foto: Reunión de JxCat en Bruselas en diciembre pasado. Eran otros tiempos (EFE)
Reunión de JxCat en Bruselas en diciembre pasado. Eran otros tiempos (EFE)

Quim Torra y Carles Puigdemont afrontan el final de la legislatura con una relación del todo rota, según explican fuentes cercanas a Palau. Pese a ello, el presidente de la Generalitat se mantiene firme en el principio con el que asumió al cargo: seguirá fiel a los designios del de Waterloo. Pero eso no quiere decir que Torra no se sienta más sólo que nunca y más abandonado pese al fuerte precio que ha tenido que pagar: condenado por la causa de la pancarta, probablemente inhabilitado y enredado en la gestión de la crisis del coronavirus que le ha costado la vida a 12.829 catalanes. Pese a ello, pese a todos los sacrificios, Puigdemont no ha respetado su criterio para las elecciones catalanas.

Torra quería las elecciones el 4 de octubre. Pero para eso tenía que haberlas convocado el pasado lunes. En lugar de eso, se encuentra enzarzado en una pelea, la enésima, con el presidente del Parlament, Roger Torrent, al no haber publicado de manera íntegra las mociones aprobadas en el pleno que había impulsado el propio Torra para censurar a la monarquía española.

Quim Torra está cada vez más aislado. Sólo un pequeño grupo de asesores muy próximos está cerca

Quim Torra está cada vez más aislado. Sólo un pequeño grupo de asesores muy próximos está cerca. Su persona más de confianza, la diputada en el Congreso Laura Borràs, se encuentra enfangada en sus propios problemas legales. Torra quería que fuese la candidata efectiva pero esa alternativa parece hoy del todo descartada. Borràs ha tenido que conformarse con formar parte de la ejecutiva del nuevo partido JxCAT.

La distancia entre Torra y Puigdemont es tanta que Torra ha evitado militar en el nuevo partido de Puigdemont. JxCAT no cuenta con el presidente de la Generalitat. Ni tampoco con Artur Mas, quien también se ha negado a sumarse a la nueva formación que lidera Puigdemont. De hecho, los pocos más de 3.700 miembros que se han apuntado son muchos menos que los más de 16.000 socios de La Crida, el partido anterior creado por el eurodiputado residente en Bélgica.

Mientras Puigdemont anda enfrascado en la estructura del nuevo partido, Torra está lidiando con un mundo mucho más incómodo, con la gestión real y con unos socios, los 'consellers' de ERC, que no le merecen ninguna confianza.

El momento de Torra

Quim Torra empezó la legislatura asegurando que había que buscar el “momentum”. Ahora, en medio de la pandemia, ya está claro que ese “momentum” para llegar a la independencia no va a llegar. Ahora se trata de pasar del “momentum” a “su momento”. Y ese iba a ser la convocatoria de las elecciones. Quim Torra ya advirtió hace casi un año que la legislatura estaba muerta. Quería convocar tras los Presupuestos y ahora Pere Aragonès está preparando las nuevas cuentas. Torra siente que Puigdemont le está arrebatando “su momento”. Y que todo el mundo le está eclipsando. Este mes de julio han tenido entrevista en TV3 Oriol Junqueras y el propio Puigdemont, que desplazó al que en principio iba a ser el entrevistado: Jordi Turull. Pero no Torra.

Quim Torra quiere pasar del "momentum" a "su momento", pero su problema radica que sus deseos quedan siempre relegados a los de su valedor


Tras el fracaso de los comicios para el 4 de octubre, Torra quiere convocar para el 15 de noviembre. Para ello ha cambiado la fecha del debate de Política General, que iba a ser el 22 y 23 de septiembre, según avanzó 'El País'. Ahora pretende que sea el 16 de septiembre, coincidiendo con su declaración ante el Tribunal Supremo. Eso apuntaría a convocar elecciones para el 15 de noviembre. Y también a que Torra sigue buscando “su momento”, ese que Puigdemont le niega una y otra vez desde Bélgica.

El aviso de Artadi

En una entrevista con Europa Press, Elsa Artadi, nueva vicepresidenta de JxCAT y portavoz del nuevo partido de Puigdemont, ha empezado a fijar el nuevo terreno de juego. “La legislatura no acaba hasta dentro de poco más de un año, y todos los escenarios los mantenemos abiertos, siempre; entre otras cosas, porque las situaciones cambian muy rápido”, advirtió ayer Artadi, siempre con los pies en el suelo pero la cabeza en Waterloo. Es decir, Elsa Artadi estaba abriendo el melón de un nuevo acuerdo con ERC para no dar por muerta la legislatura y no convocar elecciones. Eso supone pactar con los republicanos un nuevo presidente de la Generalitat. Justo lo contrario de lo que desea Quim Torra. De nuevo, el presidente de la Generalitat es la pieza a sacrificar en el tablero catalán. Algo que nunca había pasado antes.

Torra siente que ha sido fiel a Puigdemont y que no ha logrado nada de ello. El 'president' está solo. Y los planes de su principal aliado ya no pasan por él.

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