Nuevo foco de tensión en la Generalitat

ERC pide elecciones catalanas en julio, pero JxCAT desea acabar la legislatura

ERC no quiere que el calendario electoral lo marque la Justicia. Pero en JxCAT prefieren jugar al límite. Y la señal será cuando el Supremo admita a trámite la inhabilitación de Torra

Foto: El presidente de la Generalitat, Quim Torra. (EFE)
El presidente de la Generalitat, Quim Torra. (EFE)

Nuevo foco de tensión en la Generalitat, esta vez a cuenta de las elecciones catalanas, esas que Quim Torra dijo que iba a convocar y que ahora el 'president' desea aplazar lo máximo posible. Torra, respaldado por JxCAT, asegura que ahora la prioridad es gestionar tanto la crisis sanitaria del coronavirus como los efectos económicos, que serán devastadores y de los que, por ejemplo, la crisis de Nissan sería solo un primer sorbo. Eso quiere decir esperar a que el Tribunal Supremo inhabilite a Quim Torra y entonces mover ficha. En cambio, ERC aboga por que la crisis del covid-19 es algo tan grave que la ha de afrontar un Gobierno fuerte, y sus correspondientes presupuestos, y que por lo tanto se han de convocar elecciones lo antes posible y que los votantes sepan con qué programa va a afrontar cada uno la caída de la economía.

Desde Oriol Junqueras hasta el último militante de ERC, todo el partido está pidiendo elecciones. Lo tienen todo listo. El partido, los alcaldes y el candidato, el actual vicepresidente, Pere Aragonès. En cambio, JxCAT no tiene nada. Debía de estar negociando su fusión con el PDeCAT y la Crida, pero todo eso está parado. No hay más candidato que Carles Puigdemont, que no puede ejercer. Ni se ha reconstruido el espacio, ni se ha reordenado la candidatura ni se ha clarificado la marca electoral. Solo hay una cosa segura: Torra no volverá a presentarse. Por lo tanto, no hay ninguna intención de llamar a los catalanes a las urnas.

"Ahora no es el momento de abocar el país y las instituciones a un proceso electoral que disolvería el Parlament y su capacidad legislativa"

"Ahora no es el momento de abocar el país, las instituciones y los partidos a un proceso electoral que disolvería el Parlament y su capacidad legislativa", argumenta Torra en un artículo en 'La Vanguardia' coincidiendo con que hace dos años que es 'president'. En ese mismo texto defiende que "si no convocamos unas elecciones para aprobar un presupuesto tampoco lo haremos ahora en medio de la emergencia sanitaria, económica y social mayor de los últimos años". Portazo a las pretensiones republicanas. En el diario Ara, Junquers rebajaba el tono y pedía "pactar escenarios" para no dejar el calendario electoral en manos del Tribunal Supremo. La 'consellera' de Presidència, Meritxell Budó, también descartó esta posibilidad en una entrevista en TV3.

Tras este debate sobre la fecha de las elecciones catalanas hay un problema de prioridades de fondo. Para ERC, lo básico es afrontar el problema del coronavirus y su derivada de crisis económica. Y ese será su cartel electoral. Para JxCAT, sigue siendo la independencia, Torra insiste en ello en su artículo, y para eso necesitan volver a su dinámica de movilizaciones masivas en la calle, ahora imposibles por la pandemia. Una de las cuestiones curiosas es que Torra evita hablar de presupuestos en su artículo de aniversario, como si planease prorrogar los actuales, que ya han nacido obsoletos por los devastadores efectos del virus.

En estos meses, según fuentes de JxCAT, se ha ido armando un plan alternativo al extemporáneo anuncio de elecciones que hizo Torra el pasado mes de enero. Se esperará a que el Tribunal Supremo admita a trámite el caso de la inhabilitación de Quim Torra, algo que no ha ocurrido todavía, y entonces se maniobrará a toda velocidad para nombrar otro 'president'.

La fórmula sería que Torra dimitiese en el plazo más rápido posible y que el Parlament nombrase otro 'president' entre los diputados

La fórmula sería que Torra dimitiese en el plazo más rápido posible y que el Parlament nombrase otro 'president' entre los diputados, en la línea de la operación Madrenas, el plan para convertir a la alcaldesa de Girona, Marta Madrenas, en presidenta de Cataluña. La ley les da dos meses para hacerlo. Madrenas lo tiene todo: es diputada y una persona muy cercana a Puigdemont.

Sin embargo, como advierten fuentes de ERC, no está claro que los republicanos fuesen a apoyar esta iniciativa y califican esta jugada de “nuevo chantaje convergente”, tal y como lo califican cuadros del partido de Junqueras. También avisan de que hay serias dudas de que la CUP respaldase un nuevo candidato de JxCAT. Y sin la CUP, no hay votos suficientes.

Calendario judicial

Con un escenario en el que ERC no diese su voto a favor, el Parlament no podría escoger otro 'president' y entonces correrían los plazos de 54 días que marca la ley. El calendario dependería del presidente del Tribunal Supremo, Manuel Marchena. Algunas fuentes judiciales apuntan que el Supremo podría acabar pronunciándose en noviembre. Otras, sin embargo, señalan que el ritmo de recuperación del Supremo tras el parón marcará la fecha de la admisión y determinará que esta se produzca antes o después del verano. O que se active la vía del contencioso administrativo y la Junta Electoral Central y que fuera inhabilitado antes de lo previsto.

Al final, que el calendario lo marque Marchena desde Madrid puede ser bueno para los de Puigdemont: aires de 155 y de su última remontada

ERC no quiere que el calendario electoral lo marque la Justicia. Pero en JxCAT prefieren jugar al límite. Si todo sale bien, tendrán a ERC entre la espada y la pared en un pleno de la investidura en que tendrán que escoger entre Madrenas o una alternativa similar (Marc Solsona, alcalde de Mollerusa y también diputado). Si no aceptan, traidores. Y con unas elecciones convocadas por Marchena, ecos de 155, victimismo y apuesta legitimista. Puigdemont, set y partido.

Planes con fallos

Pero el de JxCAT no es el único plan con fallos. Elecciones en julio también resultan algo complicado por el coronavirus. Y tal vez poco realista. Es lo que quiere hacer el PNV, el nuevo espejo en el que se mira ERC, según reconocen fuentes de los republicanos. Harán falta medidas sanitarias y no se sabe en qué fase estará toda Cataluña en julio, aunque sea a finales.

Eso podría repercutir en una baja participación. Menos gente mayor votando, por ejemplo. Y la tercera edad es la más comprometida con la independencia, como ya se vio en el acto de Perpiñán. Y nadie sabe cómo podría repercutir esto en unos posibles resultados electorales. Lo que parece claro es que en Cataluña el politiqueo se ha desconfinado antes que la gente.

Cataluña

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
6 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios