VUELCO ESTRATÉGICO EN LA CIUDAD

Albiol vuelve a la alcaldía de Badalona al naufragar un frente de izquierdas

Guanyem ha rechazado el acuerdo que propuso el PSC para turnarse la alcaldía de Badalona, lo que ha llevado al político del PP a hacerse finalmente con el consistorio de la ciudad

Foto: Xavier García Albiol. (EFE)
Xavier García Albiol. (EFE)

El popular Xavier García Albiol será el próximo alcalde de Badalona, la cuarta ciudad de Cataluña, después de que independentistas y socialistas no se pusiesen de acuerdo para plantear una candidatura opositora que pudiese obtener la mayoría absoluta en el pleno de esta emblemática ciudad. El anterior alcalde, el socialista Àlex Pastor, dimitió el pasado mes de abril tras ser detenido en supuesto estado de embriaguez y saltándose el confinamiento, por lo que el sillón de primer munícipe quedó vacío. García Albiol ganó las elecciones en el 2019 al obtener 11 concejales de un total de 27, pero un frente común de todos sus opositores lo descabalgó de la alcaldía.

Un año después, personalismos y tacticismos políticos hicieron naufragar una nueva candidatura opositora en la que el resto de los partidos con representación municipal han estado trabajando los últimos días. No hubo consenso entre las fuerzas badalonesas y el candidato del PP, como cabeza de lista más votado, fue elegido alcalde.

Dolors Sabater, representante de Guanyem Badalona en Comú (GBeC), tiene solo cuatro concejales, pero fue la gran rival de García Albiol: presentó su candidatura a alcaldesa bajo la excusa de que el proyecto del PSC (seis concejales) en este año de legislatura había resultado fallido. El resto de los concejales se reparten entre tres de ERC, dos de Badalona en Comú Podem (BeCP) y uno de JxCAT.

El candidato socialista, Rubén Guijarro, le ofreció este lunes a Sabater un acuerdo para gobernar el resto de la legislatura repartiéndose al 50% el sillón (18 meses cada uno), pero Sabater (cuya lista estaba apoyada mayoritariamente por la CUP) lo rechazó, reclamando que ella estaría dos años y él un año. La culpa, pues, fue de seis meses.

En el desencuentro entre GBeC y PSC hay un fuerte componente personal: las pésimas relaciones de Sabater con los socialistas. De hecho, la candidata independentista siempre consideró que el PSC le había arrebatado la alcaldía en 2019, al presentar candidatura tras las elecciones municipales del año pasado.

En esas fechas, ella se vio obligada a votar a favor de Pastor o dejar que García Albiol fuese alcalde. Ahora le ha devuelto la pelota: intentó forzar que fuese el PSC quien se viese obligado a votarla a ella. De hecho, jugó sus cartas con maestría y obtuvo 10 votos en el pleno: todos los grupos excepto PSC y PP.

Reproches en el pleno

Lo cierto es que tanto desde los comunes como desde ERC o JxCAT, las críticas a Sabater fueron agrias. Todos los grupos de la oposición firmaron un documento comprometiéndose a votar a la candidata independentista si se repartía el resto de la legislatura al 50% con el PSC. Fue un documento que Sabater se negó a firmar y que provocó que Guijarro mantuviese su candidatura. Republicanos, comunes y posconvergentes criticaron a Sabater por no firmar el acuerdo. Le reprocharon su actitud y le conminaron a aceptar el pacto. La acusaron de “suicidio político”. Hablaron de decepción… No hubo manera. Pero luego acabaron votándola.

En el pleno, Guijarro le reprochó a su rival que no hubiese intentado llegar a ningún acuerdo tras las propuestas “sinceras, honestas y generosas del PSC para llegar a una unidad de las fuerzas de izquierdas y evitar la llegada de las políticas de derechas”. De hecho, los socialistas ya habían avisado a la independentista que, en última instancia, se iban a votar a ellos mismos. Y así fue.

ERC, que tiene tres concejales (en realidad, se presentó en coalición con Sabater, pero luego partieron peras y montaron grupos municipales por separado), fue también protagonista de esta situación. Su candidato, Àlex Montornès, había llegado a un acuerdo con Guijarro para presentar una candidatura a la alcaldía (entre ambas formaciones suman nueve concejales). Se repartirían el sillón al 50%. Con esa fuerza, más los dos votos de los comunes y uno de JxCAT, sería relativamente fácil convencer a Sabater de volver a apoyar la candidatura de izquierdas. Pero la cúpula republicana vetó ese acuerdo y desautorizó a su líder local.

Este mismo martes, obligó a hacer una votación en la asamblea de ERC de Badalona, en la que se decidió que apoyaría la candidatura de Sabater, dinamitando, de este modo, las expectativas del PSC. Espectadores mudos de esta batalla fueron los dos concejales de BeCP y del único concejal de JxCAT.

Mi candidatura no es solo del PP o de los vecinos que se sienten identificados ideológicamente con el partido, sino de todos

García Albiol, por su parte, aseguró durante el pleno municipal que "esto no va de derechas no de izquierdas". "Mi candidatura no es solo del PP o de los vecinos que se sienten identificados ideológicamente con el partido, sino una candidatura para todos los vecinos de Badalona, más allá de lo que piensen y voten", expresó.

Desde la izquierda, no obstante, se acusa al líder 'popular' de aplicar una política populista que en ocasiones roza la xenofobia. Lo cierto es que las polémicas durante el mandato de Albiol al frente de la alcaldía (de 2011 a 2015) fueron frecuentes. Los mensajes del popular demonizando a grupos de inmigrantes dieron lugar también a denuncias públicas del resto de partidos.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ya por la tarde, ha instado a PSC y Guanyem a "enmendar" los "errores" y presentar una moción de censura contra el recién elegido nuevo regidor, al que acusa de pertenecer a la "derecha racista".

En 2015, el 'popular' fue descabalgado de la alcaldía pese a haber ganado las elecciones y ocupó su sillón Dolors Sabater, aunque solo tenía 7 concejales. El año pasado, García Albiol incrementó sus votos en 7.000 (pasó de 30.500 a 37.500) y subió un concejal, mientras que los socialistas subieron también 7.000 votos (de 12.600 a 19.900) pero se quedaron con los 6 concejales que tenían.

Sabater, en cambio, con la incorporación de ERC llegó en 2019 a 24.000 votos, aunque se le quedó por el camino una candidatura de Podemos que obtuvo más de 8.500 votos. Este bloque estaba dividido en tres candidaturas en 2015: Sabater logró 15.600 sufragios; ERC, 9.800, e ICV, casi 6.000 votos. Por tanto, este bloque perdió en una legislatura casi 9.000 votos.

"Cabeza de turco"

Ya en rueda de prensa, tras la investidura de Albiol, la líder de Guanyem ha lamentado que las formaciones de izquierdas la conviertan en "cabeza de turco" por rechazar la propuesta de los socialistas. "Es más fácil buscar culpables que asumir la responsabilidad", ha expresado, asegurando no "eludir" su "parte de la responsabilidad", aunque entendiendo que se trata de un fracaso de las "fuerzas de izquierdas".

Dolors Sabater también ha explicado que la imposibilidad de llegar a un acuerdo con el PSC se debe a que la propuesta llegó "a 20 horas del pleno" y ha insistido en que no se cumplieron sus propósitos. "El reparto tenía que ser equitativo y el PSC ya ha tenido un año la alcaldía", ha comentado.

Cataluña

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