La Mesa ya no arrancará en febrero

La Generalitat da largas ahora a la mesa de diálogo con el Gobierno español

Torra se había comprometido con la mesa y con febrero. Ahora ya no hay nada y Budó es incapaz de reconocer que el independentismo no es capaz de pactar una postura previa de mínimos

Foto: El presidente catalán, Quim Torra, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (EFE)
El presidente catalán, Quim Torra, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (EFE)

La Generalitat está dando largas al arranque de la mesa de diálogo con el Gobierno español que supuestamente iba a arrancar este mes de febrero tal y como acordaron Quim Torra y Pedro Sánchez en su reunión de Barcelona. Así lo ha explicado la consellera de Presidència y portavoz Meritxell Budó tras la reunión del Consell Executiu hoy. Ahora parece claro que la mesa ya no arrancará en febrero, por mucho que Gabriel Rufián está asegurando que la mesa si cumplirá el calendario previsto.

Según Budó, las formaciones soberanistas están de acuerdo en qué se ha de tratar en la mesa pero ha evitado valorar o explicar cómo fue la reunión entre los partidos y asociaciones que ayer se vieron con Torra precisamente por este tema.

Ahora Budó se desmarca de la fecha de febrero y asegura que “la propuesta de que fuera el mes de febrero la pone el presidente Sánchez y por parte del Govern estamos trabajando para que esta mesa se pueda celebrar con todas las garantías”. Budó ha evitado incluso defender la figura del “mediador” y se ha remitido a lo pactado en el Parlament. Ni siquiera ha dicho que ERC apoye esta postura que ella ha verbalizado en la rueda de prensa.

Ahora parece claro que la Mesa ya no arrancará en febrero, por mucho que Rufián está asegurando que la Mesa si cumplirá el calendario previsto

Sobre el grado de consenso entre las formaciones soberanistas a la hora de afrontar la mesa de negociación, Budó ha asegurado que “hay pleno acuerdo en el ejercicio del derecho de autodeterminación y el fin de la represión con una ley de amnistía, con el retorno libre lo exiliados; además del final de la judicialización de la política con las nuevas causas y esa parte el a que está consensuada. No hay ninguna diferencia”. Pero aunque no hay ninguna diferencia, la mesa no arranca, no está claro quién formará parte, ni la metodología, ni se habrá mediador ni en realidad nada de nada.

Meritxell Budó ha afirmado que “hemos de trabajar contenidos, garantías y condiciones para poder dedicidir el futuro político de Cataluña. No es un cuestión de días ni de prisa sino de voluntad política. Y esa voluntad política existe. Pero hemos decidido apartar el foco mediático de estos trabajos previos. Queremos garantizar que esto sea un éxito y que la parte catalana vaya con el máximo consenso posible”.

En una rueda de prensa llena de contradicciones, Budó ha insistido en que “no es cuestión de unos días arriba unos días abajo” y no ha salido del argumentario de que “se está trabajando con discreción en la preparación de la mesa”. Quim Torra se había comprometido tanto con la mesa como con la fecha de febrero. Ahora ya no hay nada y Budó fue incapaz de reconocer que en el actual clima preelectoral a Cataluña el independentismo no es capaz de pactar una postura previa de mínimos.

Cataluña

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios