Quiere a Jordi Puigneró de número dos

Puigdemont se propone a JxCAT para volver a liderar la candidatura a la Generalitat

El expresident plantea una candidatura de país, la suya, para batir una candidatura de partido, la de ERC. Renunciará a la presidencia pero quiere el control total de las listas

Foto: El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont. (EFE)
El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont. (EFE)

Carles Puigdemont ha mantenido diversas reuniones con el entorno de JxCAT y les ha propuesto liderar las listas de las catalanas cuando Quim Torra convoque las elecciones, presumiblemente este otoño, según han confirmado fuentes de esta formación. Si bien a mediados de enero el expresidente descartaba volver a presentarse, ahora ha cambiado de opinión y se está ofreciendo el mismo para darle la vuelta a unas encuestas que por ahora dan la victoria a ERC. Y JxCAT necesita quedar por delante de los republicanos.

Puigdemont sigue negando que vaya a presentarse pero fuentes de sus colaboradores más cercanos en Waterloo explican que está esperando darse el baño de masas del mitin de Perpiñán, previsto para el 29 de febrero. Tras el acto se sentirá ratificado para dar un paso adelante y proponer su plan que en esencia es el de siempre: dirigir la candidatura, controlar la elaboración de las listas de JxCAT y designar el candidato efectivo que en este momento recaería en el actual conseller de Políticas Digitales, Jordi Puigneró. La única diferencia es que esta vez, Puigdemont asumirá que su liderazgo es simbólico, sin prometer volver a Cataluña ni ser el presidente pero se arrogará el derecho de controlar la Generalitat a distancia, igual que ha estado haciendo con Quim Torra. Puigneró sería el presidente de la Generalitat pero siempre bajo la tutela de Puigdemont, quien seguiría reservándose el derecho a convocar elecciones por delegación.

Tal y como apunta el diario Ara, Puigdemont liderará pero algunas personas de su entorno le recomiendan que no vaya de uno sino de dos para que si al final ERC gana se preserve su liderazgo. Por tanto, una de las posibilidades que se barajan es que Puigneró vaya de uno y que Carles Puigdemont vaya de dos, dejando claro, eso sí, que el primero sólo sería el “president efectivo”, mientras que el “president legítimo” seguiría siendo el residente en Waterloo. De manera que así preservaría la autoridad para seguir mangoneando en la Generalitat desde Bélgica, tal y como ha estado haciendo en esta legislatura que ahora se acaba.

La primera reunión en la que se planteó esta fórmula tuvo lugar en Waterloo, el pasado 1 de febrero, con un grupo de estrechos colaboradores. El fin de semana siguiente, el 8 y 9 de febrero, la propuesta la trasladó el propio Puigdemont a Artur Mas, quien le visitó en Bélgica. Así, la vieja guardia del PDeCAT ya supo de primera mano que tenían que renunciar a su pretensión de intentar colocar a Damià Calvet como favorito entre los posibles candidatos a presidir la Generalitat. Por tanto, el debate no es tanto ahora si Puigdemont se presentará, que lo hará, sino si irá de uno o de dos en las listas.

El expresidente de la Generalitat Artur Mas. (EFE)
El expresidente de la Generalitat Artur Mas. (EFE)

Puigdemont plantea una candidatura "de país", la suya, para batir una candidatura de partido, la de ERC. Para ello va a intentar atraer a muchos independientes, con lo que volverá a relegar a los miembros del PDeCAT a las peores posiciones de la lista. También intentará sumar a los miembros de Primàries, la alternativa de la ANC, que ha asegurado que se presentan al avance de las catalanas pero que carecen de fondos y candidato, ahora que Jordi Graupera se ha retirado. También planea que el partido Demòcrates, la escisión independentista de la antigua Unió, que ahora lidera Toni Castellà deje de alinearse con ERC, como hasta ahora y se coaliguen con JxCAT. Lo dicho, todo para dar la imagen de una candidatura de país, encabezada por él, el “president legítim”, el hombre que está internacionalizando la causa catalana desde el Parlamento Europeo.

Manos libres

Pero para todo eso Puigdemont quiere que le dejen manos libres. Igual que hicieron en las europeas, cuando se él mismo se proclamó el candidato. O en las últimas generales, cuando colocó a su candidata, Laura Borràs de número uno, a su abogado Jaume-Alonso Cuevillas de congresista y su amigo personal, Josep Maria Matamala, de cabeza de lista por el Senado. Con las reuniones previas plantea la operación. Con el mitin de Perpiñán se ahorra trámites tan engorrosos como tener que hacer unas primarias.

Los principales problemas del plan de Puigdemont ya han aflorado en esta legislatura, como el modo para ejercer un control remoto sobre la Generalitat

El principal problema radica en el control remoto al que quiere someter a la Generalitat y que ya ha estado aplicando esta XII Legislatura. Resulta dudoso desde un punto de vista democrático, implica problemas legales y supone un reto práctico ya que será difícil encontrar un presidente de la Generalitat tan dúctil como Quim Torra y tan alineado con los postulados de Waterloo.

Cambios de opinión

Además, están los cambios de opinión de Puigdemont. Hace un mes no iba a presentarse y así lo había proclamado a los cuatro vientos. Ahora ya dice en privado que volverá a hacerlo. Por tanto, en el PDeCAT se preguntan cuánto tiempo durará Jordi Puigneró como favorito de los vientos de Waterloo y temen que de aquí a que se elaboren las listas, dentro de unos seis meses, se vuelva a alterar el criterio de expresidente catalán.

Pero, a pesar de todo, el mayor problema de fondo es que hay la percepción de que la “operación Torra” ha resultado un fracaso. Se culpa a Torra de ir por detrás de ERC en las encuestas. Y hay diversos sectores del PDeCAT que temen que el dedo de Puigdemont vuelva a errar y acabe perjudicando a la causa.

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