LA CUP LLAMA A LA CONFRONTACIóN INSTitucional

Los CDR rompen con todos los partidos para iniciar una "revuelta popular" en Cataluña

Los CDR constatan que "los partidos ponen sus intereses por encima de los de la ciudadanía, tanto en el eje social como en el eje nacional, y, por tanto, no podemos seguir a remolque de ellos"

Foto: Varios manifestantes arrastran un contenedor durante una manifestación convocada por los CDR. (EFE)
Varios manifestantes arrastran un contenedor durante una manifestación convocada por los CDR. (EFE)

Los comités de defensa de la república (CDR) han lanzado un llamamiento para iniciar una revuelta popular en las calles de Cataluña tras el pacto de ERC con los socialistas para elegir presidente a Pedro Sánchez y ante la inacción de los otros dos partidos independentistas (JxCAT y la CUP) en el Congreso de los Diputados. Así lo expresan en un comunicado difundido tras la elección de Sánchez este martes.

Los comités constatan que “todos los partidos ponen sus intereses por encima de los de la ciudadanía, tanto en el eje social como en el eje nacional y, por tanto, no podemos seguir a remolque de ellos”. Y llaman a “fortalecer la autoorganización popular, a tejer una estrategia entre todos basada en la disidencia y la desobediencia civil, en la afectación a la economía del Ibex, en una verdadera revuelta popular que nos lleve hacia la independencia y que nos proteja de la barbarie españolista”.

La CUP, que hasta ahora había controlado de cerca los comités, ha quedado fuera de juego con esta sacudida. Albert Botran, diputado en el Congreso y miembro de Poble Lliure, el partido mayoritario de los que componen la CUP, escribía este lunes que se abre una fase “aparentemente reformista en el Estado español”, donde las reformas serán “muy tímidas y no afectarán a ningún pilar del orden económico y político del Estado. Nada que moleste demasiado a los intereses oligárquicos del Ibex ni nada que cuestione la monarquía o la unidad territorial”. También afirma que “el independentismo crece por la imposibilidad de cambiar el Estado español”.

El diputado anticapitalista llama a usar el Parlament para tensionar los límites legales (es decir, propugna una confrontación institucional) y llama a enfrentarse al Estado a través de la “desobediencia civil, que es una potente herramienta de cambio”. Asimismo, confía en que fracase esta fase reformista porque de esa manera “saldrá reforzado el independentismo”. Aunque, eso sí, para sacar beneficio de ello “debemos de estar preparados” para reaccionar si no se acaba llevando a cabo un referéndum de independencia o si se celebra una consulta que no tenga nada que ver con los objetivos independentistas.

Una "operación de Estado"

Otro de los dirigentes de Poble Lliure, Carles Castellanos (histórico independentista, fundador del MDT y al que se vinculó hace más de tres décadas con Terra Lliure), publicó en un digital independentista este martes un artículo en el que califica el pacto de ERC y PSOE de “operación clara de Estado que tiene como objetivo principal interrumpir el avance del independentismo catalán para dejar las cosas como antes, dentro de la subordinación más humillante basada en la desmovilización, es decir, en el hecho de haber aceptado la represión y la arbitrariedad como una normalidad inevitable”.

Advierte Castellanos de que tanto Esquerra como el Estado saben que el próximo Gobierno español “no hará grandes cambios favorables a las clases populares pero sí que puede ofrecer al poder español la posibilidad de mantener a Cataluña sometida y haciendo de máquina expendedora regular de aportaciones económicas”. Y termina alertando de que “para nuestro movimiento, la disyuntiva no es PSOE o Vox, sino que es continuar bajo la bota del Estado español o el camino de la libertad, hacia la independencia”.

Pero con los CDR no se juega. Con la independencia como meta, los comités denuncian que “los partidos llamados independentistas” realizan un “constante esfuerzo para dominar la calle y desmovilizar el independentismo de base”. No olvidan que los Mossos d’Esquadra están controlados por JxCAT y critican el pacto de ERC con los socialistas para investir a Pedro Sánchez “mientras la CUP se encuentra en una posición de silencio en la que solo guarda las formas sin ninguna efectividad”.

Los comités aseguran que no esperan nada de los partidos independentistas ni de las negociaciones que puedan prosperar entre republicanos y socialistas. “Y tampoco esperamos nada de una comunidad internacional que permite que haya rehenes políticos desde hace más de dos años en las prisiones españolas y catalanas, algunos de ellos en condiciones de aislamiento y todos en condiciones inhumanas”, añaden. Acusan también al PSOE de no ser un partido “honesto y confiable” y subrayan que lo único que persigue el Estado español es hacer desaparecer el independentismo. “Y, por tanto, es un error querer negociar con aquel que te considera un enemigo, porque este solo admitirá como pacto lo que pueda entender como una rendición”, subrayan los CDR.

Advierten también los comités de que “queremos diálogo, pero nuestro objetivo no se queda en una mesa de negociación entre gobiernos [que es lo que pactaron ERC y PSOE], como ya hace el Gobierno español con los gobiernos autonómicos. Queremos que la independencia y la democracia ganen la partida contra el autoritarismo y la represión”.

Todos los radicales coinciden

La plataforma La Forja, también próxima a la CUP, rechaza por su parte la mesa de diálogo señalando que “el pacto PSOE-ERC juega un papel desmovilizador para el independentismo. La inexistencia de plazos concretos para la publicación de las resoluciones de la mesa evidencia que se convertirá en una herramienta del Gobierno del Estado español, que podrá utilizar en caso de necesidad para amainar los embates del independentismo”. Denuncia, así, que será el Estado el que marcará la agenda política.

La Forja aboga por fomentar “estructuras de contrapoder a caballo entre la institución y la calle”, con las que liderar “una opción de ruptura”. Pero reconoce que esta estrategia de ruptura “pasa por la necesaria maduración del independentismo”, al tiempo que admite que es preciso que el independentismo “ocupe todas las parcelas de poder para actuar como agentes transformadores”.

También el Front Nacional Català (FNC, un micropartido radical que en las últimas municipales logró representación en Ripoll) llama a la unilateralidad ante esta nueva etapa. “La independencia no nos la regalará nadie. Ni la UE, ni la ONU ni una intercesión divina. Solo los catalanes podremos liberarnos cuando tengamos unos dirigentes dispuestos a pagar el precio de la libertad”, señalaron a través de sus plataformas sociales para exigir que el sistema judicial español “no tenga potestad sobre Cataluña”.

Este martes, los extremistas colgaron un vídeo del activista Santiago Espot (un empresario que fundó el grupo extremista Catalunya Acció, impulsor de las denuncias a comercios que no rotulan en catalán y de las pitadas contra el Rey en los estadios). En el vídeo, Espot denuncia que desde 1986 España “ha saqueado” de Cataluña 450.000 millones de euros a través del “expolio fiscal”. Y añade: “Nos consideran de su propiedad y se benefician magníficamente. Nuestros impuestos sirven para construir estaciones de AVE en localidades remotas de 26 habitantes, como Potero de Sanabria, en Zamora, o mantener autopistas fantasma en Castilla. Todo eso, entre otras muchas cosas. Nuestro dinero también sirve para pagar las subvenciones electorales y los sueldos de los energúmenos del PP, de Ciudadanos o de Vox y las del partido de los terroristas de la cal viva, el PSOE. Sí, catalán, tú les pagas el sueldo a los que te odian y también tus impuestos pagan el sueldo a la Guardia Civil y a la Policía española, que se pasea impunemente por Cataluña como si fuese tierra conquistada. Somos la única nación del mundo que paga para que la peguen. ¿Hasta cuándo aguantaremos esta humillación?”.

Cataluña

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
27 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios