feria de consumo estratégico en la diada

El cava se prepara este 11-S para otro boicot... Pero ahora de los independentistas

Coincide no solo con la campaña de ‘consumo estratégico’ sino también con otro acto organizado por la ANC para hoy: una Feria de Consumo Estratégico en Barcelona

Foto: Operarios, trabajando los viñedos para cava en una plantación de Cataluña. (EFE)
Operarios, trabajando los viñedos para cava en una plantación de Cataluña. (EFE)

Los fabricantes de cava no ganan para sustos. Si hace unos años su pesadilla anual era el boicot al cava catalán promocionado en algunos territorios del resto de España y propuesto incluso por determinados partidos políticos, ahora les llega la misma pesadilla, pero con otro color político: son los propios catalanes independentistas los que piden el boicot para determinadas empresas de cava, una de las industrias más boyantes de Cataluña. Un llamamiento que coincide esta Diada con la Feria de Consumo Estratégico en Barcelona.

Un mensaje de Sindicalistes per la República (SxR), que ha sido masivamente distribuido por las plataformas soberanistas las últimas horas, explica que “pedimos que los trabajadores y trabajadoras no consuman productos de las grandes ‘marcas mafiosas y especuladoras’ del cava”. A continuación, relatan que una de las empresas es Jaume Serra, “una empresa de Murcia, del Grupo García Carrión”. La segunda que ha de sufrir el boicot es Freixenet, “una multinacional de Alemania”. Y la tercera, Codorniu, “en manos de un fondo de inversiones americano”. Freixenet y Codorniu son las mayores empresas de cava catalanas y sus productos se consumen en medio mundo… Pero no apoyan la independencia.

Podría parecer una coincidencia, pero tras el boicot se esconden datos muy precisos como para no pasarlos por alto: Codorniu trasladó su sede a La Rioja en octubre de 2017, tras el 1-O, viendo la poca seguridad política y jurídica que podría haber en Cataluña. Ello la dejó marcada ante los grupos más radicales del soberanismo. Y Freixenet decidió finalmente no trasladar la sede social, pero su cúpula directiva (especialmente Josep Lluís Bonet, que había sido presidente de Fira de Barcelona) se posicionó siempre en contra del secesionismo, convirtiéndose en una de las ‘bestias negras’ de los ‘indepes’.

SxR pide, al mismo tiempo, “que se consuman productos de la denominación de origen Corpinnat o empresas que paguen a los vinicultores un precio justo”. Así, han distribuido un cartel con los logotipos de las marcas que han de consumir los ‘buenos catalanes’: Gramona, Llopart, Nadal, Recaredo, Sabaté i Coca, Torelló, Can Feixes, Júlia Bernet y Mas Candí.

La culpa es de Madrid

El tema no es menor. Desde la propia Asamblea Nacional Catalana (ANC), se considera que los grandes productores de cava se aprovechan de la sobreproducción de uva este año. Y apuntan al Gobierno español como el causante de los bajos precios que se pagan a los payeses catalanes: la culpa es del Ministerio de Agricultura, que autorizó los últimos años la plantación de 6.000 nuevas hectáreas de viña tanto en la región del cava como en otras zonas de España, y ello provoca sobreproducción. “Una vez más, nos encontramos ante decisiones políticas ajenas que perjudican directamente la economía catalana y afectan tanto a productores como a consumidores”, alertan desde la ANC.

Recuerda la Asamblea que tiene en marcha una campaña de ‘consumo estratégico’ y, sin poner sobre la mesa nombres concretos, recuerda a los consumidores “que somos nosotros, con nuestro consumo diario, los que tenemos en nuestras manos la herramienta para ayudar y favorecer a los payeses y bodegas que trabajan en la proximidad y el respeto por el territorio y que están lejos de los oligopolios de las grandes empresas del sector”.

Este boicot al cava coincide no solo con la campaña de ‘consumo estratégico’ sino también con otro acto organizado por la ANC para este miércoles: una Feria de Consumo Estratégico en Barcelona. Su intención es atraer a cientos de miles de personas a la capital catalana para asistir a la gran ‘manifestación unitaria’ del 11-S. Pero la manifestación es por la tarde, de modo que por la mañana tiene programada esta feria de boicot a lo español bajo la excusa de que es ‘consumo estratégico’.

La ANC no ha escondido su intención de que los ciudadanos se sumen a su campaña y se inscriban en una lista de consumidores estratégicos para comprometerse a consumir solo productos catalanes. Tanto la gran patronal Fomento del Trabajo como Pimec han rechazado esta iniciativa por suponer una “discriminación”. Pimec emitió un duro comunicado en el que alerta de los peligros del boicot y de los derivados de “confrontar a las empresas y a estas con el consumidor”.

Un aviso de la politización del consumo estratégico lo da el hecho de que la feria de la ANC lleva por lema ‘Eines de país’, el mismo lema que la candidatura que ganó las últimas elecciones a la Cámara de Comercio de Barcelona, cuyo presidente, Joan Canadell, era alto cargo de la ANC y fue uno de los fundadores del radical Cercle Català de Negocis (CCN). Una de las aspiraciones de Canadell es echar de puestos de responsabilidad de la Cámara a las empresas que trasladaron su sede fuera de Cataluña tras el 1-O y ceder sus sillas a multinacionales o empresas del extranjero que abrieron sucursales en esta comunidad. El boicot a productos y empresas españoles ha sido una de las medidas recurrentes del independentismo durante los últimos años.

Iniciativa en los ayuntamientos

Pero, ahora, los radicales dan otra vuelta de tuerca a la presión contra todo lo español: según recogía ‘La Vanguardia’ este martes, la ANC promueve este septiembre una iniciativa para presentar mociones en todos los ayuntamientos dominados por independentistas de la comarca de Osona con el fin de que solo contraten con empresas que apoyen la república y el ‘procés’. Los ayuntamientos se comprometerán, según la moción, a fomentar el consumo estratégico y “la compra colectiva de bienes y de servicios ofrecidos por las empresas inscritas en el registro de proveedores estratégicos”.

El texto insta a los consistorios a adherirse al “consumo estratégico nacional”, un eufemismo para evitar el término boicot. La iniciativa cuenta con el apoyo del secretariado de la ANC y, en un futuro próximo, se hará extensible a toda Cataluña, con el objetivo a medio plazo de que sea la propia Generalitat la que se acabe adhiriendo a ella.

El sustrato político de la propuesta se encuentra en la propia exposición de motivos de la moción, que afirma que “la defensa de los derechos y de los intereses de los ciudadanos de Cataluña es incompatible con la contratación de empresas cuya trayectoria demuestra que, si en algún momento lo creen oportuno, no dudarán en volver a trabajar, financiar y maniobrar para estropear la economía catalana y para coaccionar a la ciudadanía”.

Ello, sin embargo, podría suponer problemas jurídicos para las administraciones locales, pues vetar a las empresas por su posicionamiento político sería un claro delito de prevaricación.

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