La división interna lastra el proyecto

El nuevo partido de la Lliga sondea a Ignasi Guardans como líder catalanista moderado

El catalanismo aspiraba a reformar España, el independentismo a separarse de ella. La idea de un regreso al catalanismo al margen del soberanismo busca un cabeza de cartel con tirón

Foto: Ignasi Guardans. (EFE)
Ignasi Guardans. (EFE)

El nuevo partido de la Lliga Democràtica quiere presentar una oferta electoral catalanista moderada en las próximas elecciones catalanas en las que está previsto que Quim Torra no sea candidato. Cataluña avanza hacia las elecciones autonómicas en Cataluña y se ha acercado a Ignasi Guardans, político y jurista que estuvo vinculado a CDC para que lidere la formación, según han confirmado fuentes de sectores catalanistas no independentistas. Guardans ha estudiado la oferta, pero estas mismas fuentes apuntan que no acabará siendo el líder de la formación a causa de las divisiones internas que están sacudiendo el proyecto.

En este momento, tal y como explicó 'La Vanguardia', hay un pulso entre Eva Parera, la mano derecha del ex primer ministro Manuel Valls; y Astrid Barrio la politóloga que fichó Josep Ramon Bosch para impulsar el proyecto. Las dos quieren ocupar la secretaría general del partido y representan las dos líneas que confluyen en este nuevo partido. La primera es más cercana a Cs y aboga por un choque frontal con el soberanismo. La segunda espera poder captar el voto de una parte del independentismo más moderado y que se haya desencantado del incumplimiento de Carles Puigdemont y lo suyos, lo que implicaría ofrecerles la posibilidad de un referéndum pactado a medio plazo. Su mentor, Bosch, se dio de baja en el Partido Popular para apostar por esta nueva formación, igual que el exeurodiputado Santi Fisas.

Con estas espadas en alto, el papel de Guardans se antoja complicado. El antiguo eurodiputado ha preferido no hablar con El Confidencial y, más bien, se ha mostrado poco entusiasmado con la oferta.

Guardans ha planteado cuestiones como la agenda de la Lliga en medio ambiente o en temas económicos o sociales. El problema de Ignasi Guardans es que en muchas de estas cuestiones está mucho más a la izquierda que una parte de la nueva formación política, que se encuentra próxima a Cs y que carece de discurso más allá de un "no" rotundo ante el independentismo.

El problema de la Lliga es que pretende pescar entre dos aguas: quiere peces del lago de Cs y también aspira a conectar con un catalanismo moderado

El problema de la Lliga es que pretende pescar entre dos aguas. Por un lado, quiere peces del lago de Cs, que va a la baja, y donde muchos de sus votantes en Cataluña buscan nuevos referentes después de los pactos con Vox. Pero, además, aspira a conectar con un catalanismo moderado que hoy por hoy se encuentra huérfano en Cataluña, ya que en este momento todos los partidos catalanistas son, a la vez, independentistas.

Más cómodo

En este sentido Ignasi Guardans estaría más cómodo si se impone la facción de Astrid Barrio y eso facilitaría su acercamiento. Pero no está claro que vaya a ser así. El peso de Cs sigue siendo grande y Valls tuvo el valor estratégico de sacrificarse y evitar que Barcelona cayese en manos del independentismo.

Sin embargo, Valls no participa del proyecto de La Lliga, si bien mantiene influencia en el mismo, con lo que queda de su plataforma electoral.

Nuevo espacio

La creación de un espacio que sirva de puente entre el soberanismo y el constitucionalismo en Cataluña es grande, aunque diversos estudios aseguran que hay espacio demoscópico. El PSC por ahora es el que se está aprovechando de este vacío, pactando con unos y con otros en ayuntamientos, diputaciones y consejos comarcales. Los nuevos competidores lo tendrán difícil.

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