documento de poble lliure a los activistas

El Manual de Acción Republicana: cómo hundir España en tres pasos

Las propuestas pasan por campañas antiespañolas, boicot a las empresas del Ibex 35 o la creación de instituciones paralelas a las oficiales

Foto: Foto de archivo de una jornada de huelga en Cataluña en febrero. (EFE)
Foto de archivo de una jornada de huelga en Cataluña en febrero. (EFE)

Algunas plataformas independentistas catalanas han comenzado a distribuir esta semana un 'Manual de Acción Republicana' como vademécum de estrategia antiespañola. El documento lleva fecha de hace un año y había tenido una difusión limitada hasta ahora. Fue confeccionado por Poble Lliure, el principal partido que integra la CUP y su título oficial es 'Estrategia y Acción Republicana. ¿Qué podemos hacer ahora?'.

Un correo enviado este jueves a los activistas adjunta el primer boletín público de este partido y señala que "aquí encontraréis todas nuestras propuestas, siempre desde una perspectiva independentista, socialista, feminista y ecologista". Esas propuestas pasan por campañas antiespañolas, boicot a las empresas del Ibex 35 o la creación de instituciones paralelas a las oficiales. En la presentación del primer boletín, señala que "Cataluña está viviendo unos tiempos históricos, pero no tenemos suficiente con ser conscientes de las necesidades y de los anhelos de nuestro pueblo. En los Països Catalans necesitamos organización para poder avanzar hacia la liberación de nuestra nación completa y de la construcción de una sociedad justa y democrática".

Critica, no obstante, que "el clamor a favor de la unidad estratégica de las fuerzas políticas y sociales independentistas es cada vez más potente. Paralelamente, sin embargo, se ha querido confundir el sentido de una unidad realmente estratégica con los intereses tácticos de algunos partidos (…) Es imprescindible, pues, diseñar y articular un nuevo rumbo estratégico compartido por el conjunto de las fuerzas políticas y sociales que conforman el movimiento popular para la independencia, para afrontar la actual fase represiva y dotar al pueblo catalán de un nuevo impulso hacia la conquista de la República Catalana Independiente". El boletín adjunta un enlace para descargar el "manual de estrategia republicana".

Este manual, que tiene tan solo 20 páginas, comienza con una introducción contra el Estado español. "Ahora ya no nos pararemos. Porque pararse sería perder", comienza diciendo. Acusa al Estado de "oligárquico, mafioso y autoritario" y llega al extremo de decir que hay un "régimen español franquista resucitado". En otro de sus párrafos explica que "hoy ya tenemos la convicción plena de que, en nuestro país, ellos ya no quieren ciudadanos democráticos, sino tan solo esclavos. Y los quieren (nos quieren) españolizados a fondo, es decir, castellanizados y descatalanizados e incluso adoradores de las fuerzas de ocupación españolas".

La triple acción

Asegura también el manual, confeccionado para lanzar soflamas antiespañolas, que "el Estado español se encuentra al límite de la quiebra, secuestrado por un Gobierno de ladrones que ha saqueado el país, con un poder judicial corrompido al servicio exclusivo del Ejecutivo y las élites extractivas, y con un poder mediático putrefacto, que atiza la catalanofobia como vía de escape para el descontento popular y, al mismo tiempo, para garantizar la supervivencia económica del régimen a corto plazo". Reconoce, no obstante, que "no tenemos enfrente un Estado con una crisis tan grande suficiente para generar, por sí misma, el escenario de autodeterminación de los pueblos". Ante ese oscuro panorama, el manual asegura que "la República Catalana es la única vía factible y su construcción solo será posible a través de la confrontación democrática entre un pueblo organizado y un Estado que, cuanto más tiempo pasa, más putrefacto es".

Por tanto, los radicales se plantean que para dar una respuesta al Estado español, "somos nosotros los que hemos de elegir el terreno que nos sea más favorable. No hemos de jugar en el terreno que escojan ellos, que es el de la judicialización, la amenaza y la violencia".

El manual propone una triple acción para vencer a España: "La movilización constante (protesta, rechazo, denuncia, etc); por medio de la resistencia y la desobediencia a las decisiones del ocupante; y mediante la obstrucción del funcionamiento administrativo y económico del poder opresor".

Y, como medidas concretas, subraya la importancia de las "acciones de propaganda", que trata de "activar campañas de denuncia de diferentes formas de ocupación y opresión". En este campo, se han de aprobar "mociones municipales donde se declare persona non grata a todo aquel que se haya destacado por acciones represivas contra Cataluña". También el cambio de nombre y plazas de calles, sustituyendo las actuales por otras con el nombre de '1 de octubre'. "El objetivo de la propaganda ha de ser el régimen monárquico español corrupto y contrario a las clases populares de Cataluña".

Eslóganes para difundir

En esta estrategia de acoso, el manual señala que "es preciso difundir eslóganes con aspectos concretos de la ocupación: Fuera las fuerzas de ocupación/Fuera jueces franquistas/ Digamos no a la ocupación/ La monarquía contra el pueblo-República/ La monarquía contra las pensiones-República/ La monarquía contra el catalán-República (…) Eslóganes siempre acompañados de un lema identificador como ¡Por un pueblo libre!'".

El manual apuesta por una estrategia económica de boicot contra España. (EFE)
El manual apuesta por una estrategia económica de boicot contra España. (EFE)

También apuesta por una estrategia económica de boicot y claramente agresiva contra España. "La economía es la base del empleo. El expolio fiscal es la razón de la ocupación política y ha de ser denunciado permanentemente y se han de trabajar medidas para poder contrarrestarlo (cierre de cajas, etc.). Como medida de acción permanente, es preciso tener en cuenta que el corazón del poder del Estado son las empresas de tipo monopolístico agrupadas alrededor del conocido complejo del Ibex 35 (…) Sin la fortaleza económica de unas empresas que cotizan en la Bolsa, el imperio del Estado español se hunde".

En este apartado, propone "acciones de rechazo y castigo contra la economía extractiva del régimen, llamando al boicot o 'abandono masivo de las compañías del Ibex 35' o de capital franquista (sic) para dirigir el consumo a empresas y compañías autóctonas o 'neutrales'. El lema genérico para esta clase de acciones podría ser: 'Ibex 35. Ellos abusan, nosotros los plantamos'".

Las acciones del boicot, que ya ha sido secundado por la ANC o por la Cámara de Comercio de Barcelona, que dominan ahora los soberanistas, se llevarán a cabo a través de dos grandes líneas: la primera, difundiendo unos criterios generales de consumo que sean seguidos de manera masiva. La segunda, "por medio de campañas concretas de traslado de adscripciones a servicios".

Y aquí es donde se deja caer lo que es el gran negocio 'indepe': el cambio de compañía. "Proponemos, como objetivos primeros, los cambios sucesivos de compañía eléctrica (de Endesa a Som Energia, por ejemplo) y de gas (de Enagas, Endesa, Gas Natural, a Catgas). Al mismo tiempo, se puede hacer el traslado de depósitos bancarios (de Banco Santander, Bankia, Bankinter, BBVA, Caixabank, Banc Sabadell… a Caixa d’Enginyers o alguna Banca ética catalana)". Y termina señalando que "como consideración general, es preciso añadir que la economía del poder ocupante puede ser controlada o dificultada también por medio de acciones que pueden incidir en la fase de distribución comercial, una práctica que pide un grado de organización y de preparación importante". Es decir, subliminalmente apela a acciones que bien podrían suponer un sabotaje.

Instituciones paralelas

El pulso al Estado, por otra parte, no se plantea desde las instituciones catalanas. Estas han de ser solo "una pared, un muro de contención en defensa de los derechos del pueblo catalán y de denuncia y cobertura de los avances del movimiento popular hacia la independencia". En esa coyuntura, Poble Lliure aboga por "dotarnos de una estrategia de ruptura que contemple y prevea las vicisitudes intrínsecas del enfrentamiento entre nuestro proyecto republicano democrático y un Estado autoritario". Por ello, el partido realiza unas muy concretas "propuestas estratégicas dirigidas al conjunto de movimiento republicano y como ideas de movilización y encuadramiento para todos y cada uno de los militantes y simpatizantes".

Para empezar, el manual plantea construir "una institucionalidad republicana soberana", es decir, crear instituciones paralelas. Una de ellas es el Consell de la República, con el que el propio Quim Torra se reunió este viernes en Waterloo. "Es el órgano ejecutivo del despliegue de la República Catalana", advierte Poble Lliure, que se situó al lado de Carles Puigdemont a la hora de plantear la estrategia soberanista frente al Estado. Ahondando en su seguidismo a Puigdemont, Poble Lliure subraya que ese órgano "habría de estar ubicado fuera del alcance de la judicialización española y presidido por la máxima autoridad representativa".

Quim Torra en el pleno del Parlament. (EFE)
Quim Torra en el pleno del Parlament. (EFE)

Se plantea, asimismo, crear la Asamblea de Representantes del Pueblo Catalán, órgano de legitimidad democrática, que habría de agrupar tanto a los representantes electos en los Parlamentos catalán, español y europeo, como a los representantes municipales. "Si eres un cargo electo (concejal/a, alcalde/sa, diputado/a), promueve la asociación con otros electos a nivel comarcal y territorial para dar fuerza de base a la Asamblea que se ha de acabar constituyendo", recomienda como una de las acciones a emprender.

El Congreso Nacional del Pueblo Catalán (CNPC) es otro de los órganos propuestos, que debería agrupar "todas las potencialidades". Este instrumento sería una amalgama de partidos y entidades y se convertiría en "un espacio de debate" para analizar propuestas. De ahí que llame a los activistas a participar en las diferentes organizaciones del movimiento republicano ("CDR, ANC, Òmnium, sindicatos, ateneos y casales, colectivos locales, colectivos feministas, ecologistas, LGTBI…”).

El frente 'indepe'

Otro de los ejes de la estrategia consiste en desplegar solo acuerdos entre fuerzas independentistas para "garantizar alcaldías y gobiernos republicanos". Asimismo, aboga por seguir "una estrategia de desgaste, boicot y denuncia permanente que debilite las instituciones españolas como el Congreso y el Senado". En el Parlamento europeo, se necesita asimismo "una línea de acción unitaria para la denuncia sistemática del carácter autoritario y demofóbico del Estado español".

En materia de "defensa de los presos”, apuesta por una unidad "en base a la defensa política de todas las personas encausadas". También reclama "una línea comunicativa unificada, al estilo de la Comisión de Portavoces de los independentistas detenidos en 1992 en la Operación Garzón". En este campo, llama a "participar en los diferentes grupos de apoyo a las personas represaliadas, así como en las movilizaciones". Y, dirigiéndose a los activistas, el manual destaca: "Defiende que solo la República nos puede llevar a una democracia real donde se respeten los derechos humanos".

Otro apartado propone desplegar una "política internacional audaz y multilateral", en la que propone: "Si vives fuera de los Països Catalans, organízate en los colectivos republicanos, como los CDR, la ANC o la CUP exteriores para promover acciones públicas que emplacen a la sociedad, las organizaciones y las fuerzas políticas del país donde vives, a favor de los derechos civiles y políticos, contra la represión y en denuncia del autoritarismo del Estado español". Ello, junto al fortalecimiento de los "movimientos populares, el asociacionismo, el sindicalismo nacional y de clase, serviría para activar 'el Proceso Constituyente'".

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