Posible INHABILITACIÓN DE JUNQUERAS Y Torra

Cataluña se prepara ya para elecciones autonómicas tras la sentencia del Supremo

Tanto desde muchos sectores de los posconvergentes como desde la ‘galaxia’ republicana existe la convicción de que las elecciones son inevitables después de la sentencia

Foto: Quim Torra vota durante las pasadas elecciones del 28 de abril. (Europa Press)
Quim Torra vota durante las pasadas elecciones del 28 de abril. (Europa Press)

La posibilidad de celebrar elecciones autonómicas en Cataluña tras la sentencia del 1-O es cada vez más una posibilidad que comienza a ser tomada en serio por todos los actores políticos catalanes. La situación de parálisis del Gobierno de Quim Torra, la posible inhabilitación de este por desobediencia y las tensiones entre los dos socios de gobierno (ERC y JxCAT), que han llegado a votar distinto en las resoluciones del Parlamento, hacen aconsejable una nueva cita con las urnas. Serían las quintas autonómicas desde el año 2010, un síntoma de la desestabilización de la Administración autonómica catalana en estos años.

El exlíder de ERC en el Congreso Joan Tardà explicaba en un artículo de opinión publicado este miércoles en ‘El Periódico’ que “tras la sentencia del Tribunal Supremo, aparecerán otros escenarios. De entrada, la reclamación inmediata de amnistía, que seguro que se convertirá en uno de los ejes de los programas electorales de partidos favorables al referéndum (independentistas o no), ante una convocatoria electoral insoslayable y, creo, imprescindible”.

No es el único que lo piensa. Fuentes oficiales de ERC señalaron a El Confidencial que esa “es una opinión personal de Tardà, aunque él siempre se avanza a los acontecimientos”. Señalan estas fuentes que “como partido, no contemplamos elecciones autonómicas inmediatas”. Pero reconocen que la sentencia puede tener consecuencias drásticas.

“De momento, nadie sabe cuándo puede conocerse la sentencia ni se conoce mucho qué posicionamiento se ha de tener sobre la misma. Ni siquiera sabemos la respuesta que se ha de dar. Lo primero que deberemos hacer es consensuar una respuesta unitaria, como mínimo, por parte de los grupos que componemos el Govern, aunque el frente ha de ir más allá y sumar a la CUP e incluso a los comunes”, subrayan las fuentes.

Aunque esa respuesta unitaria es la prioridad que tiene el independentismo encima de la mesa en estos momentos, no es menos cierto que la convocatoria de unas nuevas elecciones es la bala en la recámara que Torra guarda como solución final a esta etapa. Con la sensibilidad soberanista a flor de piel y el electorado movilizado un 100% tras la sentencia, el independentismo espera sacar tajada en esos comicios y recuperar parte del terreno perdido. Su meta es superar el 50% de los votos para dar otra vuelta de tuerca y justificar una declaración unilateral de independencia (DUI) que se produciría en el Parlamento catalán. Aunque los partidos independentistas están divididos respecto a la conveniencia de utilizar una DUI, los más radicales esperan arrastrar a los más moderados en la loca carrera hacia la separación de España.

Elecciones inevitables

Sea como fuere, tanto desde muchos sectores de los posconvergentes como desde la ‘galaxia’ republicana existe la convicción de que las elecciones son inevitables después de la sentencia. Entre otras cosas, porque Quim Torra puede ser inhabilitado por desobediencia (se negó a retirar las pancartas políticas del edificio de la Generalitat, en un juego con la Justicia en el que parecía que se reía de los jueces) dentro de unos meses y eso sería un golpe mortal al Govern.

Con la inevitabilidad electoral incrustada en la política catalana, ERC y JxCAT se preparan en silencio para una nueva campaña electoral autonómica que previsiblemente llegue a finales del próximo invierno o a principios de la primavera del año que viene.

Ante la posibilidad, ya comienzan a barajarse los primeros nombres de las listas electorales. En JxCAT, maniobra en la sombra el incombustible Artur Mas, que está inhabilitado hasta el mes de marzo del año que viene, pero a quien unas elecciones a comienzos de primavera le encontrarían ya con la habilitación en vigor. Mas se quedaría, así, con las riendas de la política catalana posconvergente dentro de Cataluña y Carles Puigdemont manejaría las riendas de la política posconvergente fuera de las fronteras. Es decir, sería el abanderado de lo que se conoce como ‘internacionalización del conflicto’.

En las filas de ERC, en cambio, la situación no es tan sencilla. El candidato, de momento, sería Oriol Junqueras. “Ya se ha presentado en las dos últimas elecciones [generales y europeas] y será nuestro candidato en las catalanas, aquí con más razón, porque es el presidente del partido y fue el candidato en las últimas”, reconocen fuentes de Esquerra a este diario.

Pero no pierden de vista el hecho de que antes de las elecciones habrá sentencia. “Primero, hemos de conocer los términos de esa sentencia, saber si hay condenas y si hay inhabilitaciones. Si es así, habrá que comenzar a buscar candidato”, añaden las fuentes. Candidatos no faltan, aunque desde la dirección de ERC subrayan que son “apuestas personales o sugerencias”. En concreto, ya se han puesto tres nombres encima de la mesa para poder relevar a Junqueras en caso de que este sea inhabilitado.

Los candidatos de ERC

El primero de los nombres es Roger Torrent, actual presidente del Parlament. Torrent es un hombre de partido, que ha sabido mantener a raya a sus socios de JxCAT y que ha capeado situaciones difíciles al frente de la Cámara legislativa, manteniendo el perfil de ERC como eje de su labor.

El segundo nombre es el de Pere Aragonès, actual vicepresidente y consejero de Economía. Aragonès asumió el liderazgo del partido ante la ausencia de los dos máximos mandatarios —Oriol Junqueras, en la cárcel; Marta Rovira, huida en Suiza—. “Aragonès ha ido llevando el partido en perfecta coordinación con Junqueras y Rovira, pero habrá que tener en cuenta muchas variables para decidir qué hará en el futuro”, explican fuentes de la formación republicana. Su cometido, en todo caso, se decidirá tras un debate interno del partido.

Torrent es un hombre de partido, que ha sabido mantener a raya a sus socios de JxCAT y que ha capeado situaciones difíciles al frente de la Cámara

El tercer nombre posicionado es el del mismísimo Joan Tardà, aunque según algunas fuentes es el que menos posibilidades tiene. Tardà es algo así como un ‘verso suelto’ dentro de ERC. Se ha caracterizado por ser un hombre fiel a Esquerra pero también por no callarse nunca y dar su opinión, en ocasiones, a contracorriente. Ha sido el ‘Pepito Grillo’ del independentismo en los últimos años. Y ello le ha granjeado en numerosas ocasiones ácidas críticas no solo por parte de algunos de sus compañeros de filas, sino especialmente de sus socios de JxCAT o de la CUP. Y ello le podría restar enteros a la hora de optar a ser candidato en Cataluña. Nadie es profeta en su tierra.

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