4.042 participantes en la consulta

Maragall, defenestrado: Colau será alcaldesa de Barcelona con los votos de Valls

El 71% de los inscritos del partido han elegido que Colau pacte con el PSC y que siga siendo alcaldesa, para lo que requerirá al menos tres votos de BCN Canvi-Cs, liderado por Manuel Valls

Foto: Ada Colau. (EFE)
Ada Colau. (EFE)

La candidata de Barcelona en Comú (BeC), Ada Colau, ha recibido luz verde de sus bases para presentar candidatura a la alcaldía de Barcelona, por lo que muy posiblemente repetirá como alcaldesa de la capital catalana, desbancando al republicano Ernest Maragall, que fue quien ganó las elecciones municipales, al sacar casi 5.000 votos más que Colau, pero empatar en concejales.

Las bases de Barcelona en Comú (BeC) validaron la propuesta de que Colau presente candidatura a alcaldesa: del censo de 9.949 militantes, votaron 4.042. Y de ellos, 2.287 (el 71,43%) lo hicieron a favor de que la actual alcaldesa intente revalidar su mandato, frente a 1.155 (el 28,57%) que preferían un pacto de gobierno con ERC y con Ernest Maragall de alcalde. Colau contará, así, este sábado, con los 8 votos del socialista Jaume Collboni y con tres votos (que le faltarían para la mayoría absoluta) prestados por Manuel Valls, con el fin de que el independentista Maragall no sea primer munícipe. Un regalo inesperado que no implica pacto alguno de gobierno con Valls o con Ciudadanos.

La clave del batacazo de ERC, no obstante, hay que buscarlo en el enfrentamiento de esta formación con el PSC, que el candidato republicano mantuvo y cultivó con entusiasmo durante las últimas semanas. La de socialistas y republicanos es una extraña historia de amores y odios alternados a lo largo de toda la historia, cuyo último serial se libra en Barcelona. En la capital catalana, el republicano Ernest Maragall, que ganó las elecciones por casi 5.000 votos de diferencia con Colau, proviene de las filas socialistas, pero una de las condiciones que puso ya en campaña electoral fue no gobernar con el apoyo del cabeza de lista del PSC, Jaume Collboni. A la postre, esas dos condiciones de Maragall, de exsocialista y ahora militante de ERC, propiciaron el choque de trenes entre las dos formaciones en la capital catalana.

Maragall, defenestrado: Colau será alcaldesa de Barcelona con los votos de Valls

ERC y PSC habían sido socios y compañeros de Govern. Pero de eso hace muchos años. Ahora son enemigos irreconciliables. Para muestra, un botón: los republicanos fueron los primeros que anunciaron que vetarían al líder socialista, Miquel Iceta, para ser senador (lo que le hubiera supuesto, a la postre, presidir la Cámara alta). Fue el primer veto de estas características en democracia. "¿Puede ERC decidir quién ha de ser el senador socialista en representación del Parlament? Cada partido presentó siempre sus candidatos sin que los demás opinen o voten en su contra, porque es su responsabilidad. Lo que se hizo con Miquel Iceta fue una cacicada", acusan desde el PSC.

Un duelo entre compañeros

Desde las filas socialistas, se tira ahora con bala: "Ernest Maragall se pasó todo el proceso electoral llamándonos carceleros y represores, pero se ha retratado públicamente: Maragall es un divisor. Llegó a Barcelona para imponer el independentismo, pero le hemos dado donde más le duele", explican las fuentes consultadas. Se refieren, obviamente, a la oferta para hacer alcaldesa a Ada Colau y dejar a su excompañero en la cuneta.

De hecho, los socialistas ya habían anunciado hace tiempo que su única intención era evitar que el soberanismo se hiciese dueño de la ciudad. Y Maragall había quedado condenado cuando ERC dinamitó puentes con el PSOE al vetar al líder del PSC, Miquel Iceta, para ser senador. En aquel momento, Esquerra le puso precio a la alcaldía de Barcelona. Y enterró la posibilidad de reeditar un tripartito o de hacer a Ernest Maragall alcalde si de los votos del PSC dependiera. Ya hace más de un mes que la maquinaria socialista tenía previstas las actuales circunstancias, entre las que se encontraban que BeC y PSC sumasen 18 concejales en Barcelona.

Los republicanos también se la jugaron a los socialistas en más plazas. En Tarragona, el PSC obtuvo 464 votos más que Esquerra, pero un pacto de los comunes con estos arrebató la alcaldía al veterano Josep Fèlix Ballesteros. En Lleida, fue ERC quien obtuvo 81 votos más que el PSC, pero un pacto exactamente igual dejó sin alcaldía a los socialistas por primera vez en más de treinta años de etapa democrática.

El peculiar tripartito de Sant Feliu

Uno de los casos paradigmáticos es el de Sant Feliu de Llobregat: el PSC ganó y obtuvo 6 concejales, mientras que republicanos y comunes obtuvieron cinco cada uno (la mayoría absoluta se sitúa en 11). Pues bien, otro pacto "antinatura" desalojará a los socialistas, aunque en esta ocasión necesitan los dos concejales de Junts per Catalunya (JxCAT) para que cuaje la operación. Claro que en todos estos municipios el golpe bajo de ERC tuvo que contar con la inestimable ayuda de los comunes, en muchas ocasiones alineados con los posicionamientos independentistas.

En Badalona, donde ganó de calle el popular Xavier García Albiol, la enemistad entre los dos partidos evitó el 'sorpaso': el PP tuvo 11 ediles, mientras que ERC se quedó con 7, el PSC con 6, los comunes con 2 y JxCAT, con 1. El gran pacto de la izquierda que se adivinaba, se quedó en agua de borrajas, al negarse los republicanos a apoyar a que el socialista Àlex Pastor continuase como alcalde.

ERC propuso a Dolors Sabaté como candidata, al encabezar la coalición que quedó en segundo lugar, cortando así las aspiraciones del PSC. Los comunes, en cambio, verían con buenos ojos el apoyo a los socialistas. Es en esta localidad donde se ve en todo su esplendor el duelo casi esquizofrénico que mantienen ERC y PSC. Las insalvables diferencias entre los que antaño fueron compañeros de Govern propiciarán que el PP recupere la alcaldía de la cuarta ciudad catalana.

Los pactos en Castelldefels y Sant Cugat

En Castelldefels, en cambio, el pacto a tres bandas sí funcionó: el PP tiene 8 concejales, frente a los 6 del PSC, y los cuatro de los comunes y de ERC (Ciudadanos se quedó con 2 y JxCAT, con 1). Y la socialista Maria Miranda seguirá siendo alcaldesa en lugar del popular Manuel Reyes, y tendrá como tenientes de alcalde a Candela López (comunes) y Jordi Maresma (ERC).

La renuencia de ERC hacia el PSC se trunca, también, en Sant Cugat del Vallés, la localidad más rica de Cataluña, donde siempre había ganado Convergència. Aunque en las últimas elecciones ya necesitó pacto de gobierno, el 26 de mayo, JxCAT logró 9 concejales, mientras que ERC obtuvo 6; el PSC, 4; Ciudadanos, 3; y la CUP otros 3. Y aquí es donde se produjo el 'sorpaso': a última hora, parece seguro que ERC, PSC y CUP establecerán una inusual alianza para desalojar a los posconvergentes de su feudo más tradicional.

En Reus, en cambio, el mismo pacto hizo aguas: los socialistas (seis ediles) rompieron negociaciones con los republicanos (seis ediles) y los cuperos (3 ediles) para sacar de la alcaldía al posconvergente Carles Pellicer (siete representantes). En realidad, el PSC sacó en esta localidad 106 votos menos que ERC y empataron a concejales.

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