El PP lucha por no desaparecer

Arranca la campaña en Cataluña: del trasvase de Cs al PSC a los indecisos soberanistas

Hay más de 250.000 indecisos independentistas que, según las encuestas, están dudando entre ERC o JxCAT. Unas aguas en donde también quieren pescar comunes y Fachin

Foto: Cayetana Álvarez de Toledo, número uno por el PP en Barcelona. (EFE)
Cayetana Álvarez de Toledo, número uno por el PP en Barcelona. (EFE)

La campaña ha arrancado en Cataluña, que es uno de los temas estrella de campaña. Pero en la propia Cataluña se juegan cuestiones electorales clave. ¿Habrá efecto Arrimadas, como el del 21-D o como pasó en las andaluzas? ¿Una parte del voto de Cs en Cataluña es prestado del PSC y ahora volverá a casa? ¿Conseguirá Cayetana Álvarez de Toledo que el PP no desaparezca en Cataluña? Y, la más difícil, ¿qué harán los más de 250.000 indecisos independentistas que según las encuestas están dudando entre ERC o JxCAT? Muchas preguntas, y todas son clave para el futuro político de Cataluña.

Son fundamentales porque, además, todos los partidos dan por hecho que habrá un efecto arrastre de las generales en las europeas y municipales, un mes después. Cuando se vaya a votar el 26 de mayo, se estará configurando la Mesa del Congreso y se verá de forma clara cuáles serán las mayorías dominantes. Por tanto, todo el mundo se juega mucho.

Empezando por el final, la previsión es que ERC se despegue de JxCAT. Si la 'baraka' de Carles Puigdemont funcionase, se podría reducir la distancia pero no dar un vuelco tal y como pasó el 21-D. En el recuerdo de voto de la antigua CDC hay un 45,7% de indecisos, el segundo dato más alto de España después de Cs. Fuentes de los republicanos reconocen que, con tantos indecisos, solo con que un 10% cambie de opinión pueden cambiar muchas cosas. Y lo que vale para los soberanistas vale del mismo modo para el resto de los partidos.

Los más de 250.000 votos indecisos soberanistas no solo son un botín apetecible para republicanos y los de Puigdemont. Los comunes también aspiran a una parte, para eso han colocado al frente de su candidatura a Jaume Asens, abogado de Toni Comín. Y lo mismo Albano-Dante Fachin, que concurre como Front Republicà, aliado con una facción de la CUP, Poble Lliure. Front Republicà, a pesar de la novedad, sale en los 'trackings' electorales.

Los comunes también aspiran a una parte, para eso han colocado al frente de su candidatura a Jaume Asens, abogado de Toni Comín

El que más se juega es Puigdemont. Un mal resultado con apuestas tan fuertes y personales como su amigo Josep Maria Matamala, candidato para el Senado, o su abogado, Jaume Alonso-Cuevillas, al Congreso por Girona, le puede costar caro. El efecto arrastre antes mencionado. Puigdemont necesita 300.000 votos para ser escogido eurodiputado. Y un mal resultado en las generales puede hacerle ir corto después en los comicios en donde se lo juega todo.

Los retos de Cs

La otra partida interesante en Cataluña se encuentra en el bando constitucionalista. Las encuestas detectan un flujo de votos de Cs al PSC. Miquel Iceta acostumbra a ganar votos, pero también a perderlos en campaña. En 2015, Cs obtuvo cinco diputados en Cataluña. Esta vez, la cabeza de cartel es Inés Arrimadas. Pero fuentes de los naranjas apuntan que esta vez en Cataluña no habrá efecto Arrimadas. Un buen resultado en las demarcaciones catalanas serían cuatro o cinco diputados. No se espera más.

Albert Rivera ha diseñado unas listas arriesgadas: hombres clave de su partido podrían no salir, como Juan Carlos Girauta o José Manuel Villegas

En cambio, se prevé que sí que haya efecto Arrimadas en el resto de España, clave para que los diputados 'cuneros' que son la guardia de corps de Albert Rivera salgan escogidos. Son los casos de José Manuel Villegas, candidato por Almería, y Juan Carlos Girauta, candidato por Toledo. Ambos podrían salir… o no. Por eso se necesita el efecto Arrimadas, y por eso Inés Arrimadas hará el grueso de la campaña fuera de Cataluña, pese a ser candidata por Barcelona.

Deja la campaña catalana coja, en manos de candidatos como Toni Roldán o Fernando de Páramo, que carecen del tirón de la número dos del partido naranja.

Perspectiva popular

Fuentes del PP explican que los populares tampoco lo tienen fácil. Cayetana Álvarez de Toledo es la última baza para que el partido no desaparezca en Cataluña. Un buen resultado para el PP serían dos diputados, tres menos de los que obtuvo en 2015. Para Pablo Casado, lo peor sería irse de vacío. Sin representación en Cataluña, el PP dejaría de ser un partido con presencia nacional. Una catástrofe para una formación que hace de la unidad de España uno de sus ejes programáticos.

Un problema añadido es Vox. El PP se desangra por la derecha. Y podría haber mucho voto urbano oculto para Vox que no salga en las encuestas, el CIS apunta tres diputados para los de Santiago Abascal en la provincia de Barcelona. Malas noticias para Casado.

Cataluña

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