Torra y Puigdemont piden su libertad

El independentismo zanja con un par de tuits su apoyo a Assange tras la detención

Además el Parlament aprobó una moción simbólica. Pero nada más. La Generalitat evitó cualquier pronunciamiento oficial de la persona que más apoyó el soberanismo en el mundo

Foto: Pancartas en apoyo de Julian Assange. (Reuters)
Pancartas en apoyo de Julian Assange. (Reuters)

Dos tuits. Ni un comunicado. Ni una declaración a pie derecho. Dos tuits. Solo dos. Ayer el independentismo perdió al principal apoyo internacional tras ser detenido el 'hacker' y fundador de WikiLeaks, Julian Assange, quien tanto se mojó como nadie a favor de la independencia de Cataluña. Puede que lo hiciese cobrando, a través de un 'lobby' de Estados Unidos. Pero aquellos días de octubre en 2017, cuando ni Andorra reconoció a Cataluña, Assange se dejó los dedos tuiteando a favor de Cataluña. Su activismo a favor de la causa catalana deterioró las relaciones entre el activista cibernético y Ecuador, que ahora ha acabado así. Pero con dos tuits del president Quim Torra y de Carles Puigdemont se mostró el apoyo al detenido y… ¡pasapalabra!.

“Solidaridad y apoyo a Julian Assange. El respeto por la libertad, y especialmente la libertad de expresión, deben ser los pilares de la Unión Europea. Y gracias por apoyar a los catalanes en el otoño de 2017”, se pronunció Quim Torra en Twitter, en un tuit en inglés.

En el mismo sentido lo hizo Carles Puigdemont desde Waterloo: “Estoy profundamente conmocionado por el arresto de Julian Assange en Londres. Los derechos humanos, y especialmente la libertad de expresión, están siendo atacados una vez más en Europa”. Y listo, que empieza la campaña electoral. Por la tarde, el Parlament aprobó una moción de apoyo a Julian Assange. Una de esas mociones simbólicas sin mayor relevancia.

El apoyo de Assange a la causa catalana sirvió de poco. Hizo miles de tuits a favor de la secesión y WikiLeaks intentó apoyar el 'procés'. Incluso Pilar Rahola ayer desde TV3 vinculó de manera directa la detención de Assange con su apoyo a la causa separatista, algo que no ha tenido nada que ver. Pero al independentismo le gusta sentirse en el centro de todo. Sin embargo, sorprende que un tipo al que Cataluña le costó el wifi, y eso en el caso de Assange y en su situación concreta, era mucho, se le agradezcan así los servicios prestados.

El Real Instituto Elcano elaboró un informe en el que se destacaba el respaldo de Julian Assange a la causa de Cataluña. “Alrededor de 40.000 de esas interacciones vinieron de la cuenta de Twitter de Julian Assange, mientras que 8.198 tuits y retuits surgieron de la cuenta de Edward Snowden”, sentenciaba este informe.

En el mismo documento se aseguraba: “Aunque podría decirse que Assange se ha convertido en el principal defensor internacional y portavoz informal del movimiento independentista, su impacto en la arena política española ha sido muy limitado, solo apoyado por los separatistas”.

Mal momento

Pero la detención de Assange ayer llegaba en mal momento. El independentismo se ha dividido entre la radicalidad de Puigdemont y el pragmatismo de ERC. Está en medio de un juicio en el Tribunal Supremo y encima el día que arranca una campaña electoral en la que las facciones soberanistas se juegan su hegemonía. No era el mejor momento para mostrarse solidario. Raül Romeva, quien más se había beneficiado de las acciones del fundador de WikiLeaks, ahora está enfrascado en librarse de una petición de prisión de 16 años. Su sucesor en el cargo, Alfred Bosch, ya juega en otra clave política, lejos de la unilateralidad que jaleaba Assange hace dos años. Así que nada de nada.

Raül Romeva como 'conseller' de Exteriores fue quien más se benefició del ciberactivismo del 'hacker' pero ayer calló más preocupado por el juicio

Además, el independentismo lleva meses alabando el talante democrático del Reino Unido por haber permitido el referéndum de Escocia. Así que ahora hubiera sonado muy raro centrarse en criticar al mismo Reino Unido por entregar a Julian Assange.

Como Maduro

No es la primera vez que Cataluña no devuelve los pocos, muy pocos, apoyos recibidos en aquellos días extraños. El 3 de noviembre de 2017 Nicolás Maduro desde Venezuela exigió a "las autoridades españolas" la liberación de los "presos políticos". Pues bien, ahora que Maduro las está pasando canutas, Cataluña, que siempre presume de su actividad internacional, se ha puesto de perfil. Mientras la CUP denunciaba el “golpe de Estado” que sufría Venezuela a manos de Juan Guaidó, la Generalitat evitó cualquier pronunciamiento. Porque, si lo de Guaidó había sido un golpe de Estado, entonces… ¿cómo se podían definir los “hechos de octubre” que ahora se juzgan en el Tribunal Supremo? De nuevo, como en el caso de el Reino Unido y Escocia, los independentistas catalanes atrapados en las contradicciones de la política internacional.

Cataluña

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
14 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios