RON ALEDO pide trabajo en la embajada en españa

Ron Aledo, el analista de la CIA y del Pentágono 'fichado' por Vox

El inesperado ‘socio’ de Vox es un amigo personal de Pat Buchanan, con quien asistía a misa dominical cada semana. Ahora, Aledo ya tiene otros compañeros de viaje

Foto: Ron Aledo, en un montaje de El Confidencial.
Ron Aledo, en un montaje de El Confidencial.

En enero de 2017, Ron Aledo era presentado en un acto de Vox como “miembro del Partido Republicano, analista de la CIA y oficial de Operaciones del Pentágono”. El acto llevaba por lema 'Habla. Convence. Actúa'. Allí, el ‘fichaje de la CIA’ mostró su fervor por el auge de la ultraderecha e hizo votos por la subida de Vox en las urnas. “La gente se va a cansar de los moderaditos. Va a explotar. Es el momento en que espero que se vengan todos a Vox. Yo espero que el tiempo de Vox llegue. Espero, con la ayuda de Dios, les deseo la mejor suerte”, clamó ante un público entregado, después de explicar cómo Donald Trump ‘refundó’ el Partido Republicano americano tras una etapa sin ideólogos ni líderes.

“La gente estaba cansada ya de políticos sin sal y sin chispa. La gente se dio cuenta de que hablaba como ellos y decía lo que pocos se atrevían a decir (…). Trump creó una contrarrevolución en contra de la dictadura de lo políticamente correcto, en contra del martillo que Obama había impuesto sobre la sociedad (…). Creemos que esa revolución de Trump va a llegar aquí a Europa. Esa es nuestra esperanza”, clamó ante el público de Vox.

El inesperado ‘socio’ de Vox es un amigo personal de Pat Buchanan, con quien asistía a misa dominical cada semana. A misa en latín, por supuesto, como buen tradicionalista que es. Así, ambos eran asiduos a la misa tridentina en Washington. Su amistad viene de décadas, y a la sombra del asesor de Richard Nixon, Gerald Ford y Ronald Reagan forjó su carrera profesional.

Ahora, Aledo ya tiene otros compañeros de viaje: en su perfil de Twitter, reenvía a menudo los mensajes de los líderes de Vox, empezando por Santiago Abascal, y los anuncios de actos de este partido. En mayo de 2017, Vox le presentaba también como “invitado del mes” anunciándole en un acto como “exoficial del Pentágono y analista de inteligencia de la CIA”. Fue en una comida, en el TM Restaurante de Madrid, un acto dirigido preferentemente a jóvenes.

Pat Buchanan, en 2000. (Reuters)
Pat Buchanan, en 2000. (Reuters)

El alineamiento del norteamericano ha sido convenientemente explotado por Vox durante los últimos dos años. Ron Aledo llegó a España en 2015, procedente de Washington, donde trabajaba como analista de la CIA. Su ascendencia es puertorriqueña, aunque de bisabuelo español, lo que lleva como un orgullo. De ahí que hable con un acento que recuerda, en buena medida, a un canario. Pero él matiza que es el de Puerto Rico. Y recaló en España, como le gusta recordar, “gracias a los consejos de mi muy madrileña esposa”. Según quienes le conocen, su esposa proviene, en realidad, de Navarra y su familia está vinculada al Opus Dei. El matrimonio tiene cinco hijos y Aledo, siempre que puede, saca a relucir el tema de la familia tradicional, institución de la que es acérrimo defensor. Si su amigo Buchanan se acercó al movimiento tradicionalista de la Iglesia católica, Aledo encontró acomodo en una organización de raíces hispanas como es el Opus.

Fuentes cercanas al exanalista de la CIA señalan a El Confidencial que la vinculación con el Opus le valió para ir consiguiendo trabajos en España: desde tertulias en medios “de confianza” hasta conferencias en universidades o trabajos de análisis estratégicos para empresas diversas. “En realidad, está ya jubilado. Ello se debe a que, en los Estados Unidos, puedes ir acumulando vacaciones, fiestas, nocturnidades y permisos para deducirlos finalmente de la fecha de jubilación. Pero su pensión le era insuficiente y de ahí que tuviese que buscarse la vida para sacar adelante a una familia con cinco hijos en Madrid”, explican las fuentes.

Trabaja momentáneamente en Bagdad

De hecho, ese campo de analíticas, así como actividades supervisadas por el Gobierno estadounidense, es lo único que puede hacer. Una de sus actividades, por ejemplo, es intermediar en la venta de material de seguridad a fuerzas policiales locales en los Estados Unidos. “Al cesar en su cargo, firmó una declaración de no concurrencia, con lo que está atado de pies y manos para trabajar en el sector de la seguridad. Tiene prohibido, por ejemplo, dar apoyo a servicios de otros países, y los americanos en esto son muy serios, porque enseguida pueden dictar una orden internacional de detención”, explican las fuentes.

En la actualidad, Aledo trabaja en Bagdad, como asesor para la formación de la nueva policía democrática de la capital de Irak. Se trata de una subcontrata que le facilitó una gran empresa que tiene la exclusiva de la formación de las fuerzas en países árabes. Sus contactos con la Administración estadounidense le permitieron acceder a este contrato en exclusiva. De hecho, el tema no le pilla de nuevo, ya que había estado destinado en Afganistán y en Irak “como analista de combate, en medio de fuego cruzado”, como señala gráficamente una persona de su entorno.

El exanalista pidió un puesto como adjunto de análisis en la embajada de los EEUU en Madrid. La petición sigue su curso y ya ha pasado el polígrafo

“Su trayectoria laboral le permitió especializarse en terrorismo islámico”, asegura un amigo suyo a este diario. Su posicionamiento en este sentido está muy cercano al del actual presidente norteamericano, Donald Trump, de quien es un acérrimo defensor. Aledo es partidario de un control exhaustivo de la inmigración y de cerrar fronteras. Su opinión en esta materia es tajante: “El globalismo es normalizar lo absurdo, normalizar lo que no tiene ningún sentido, lo que va en contra del sentido común”.

Según ha podido conocer este diario, recientemente, el exanalista pidió un puesto como adjunto de análisis en la embajada de los Estados Unidos en Madrid. La petición sigue su curso y, según parece, ya ha pasado el polígrafo, una prueba obligatoria para ser admitido en el puesto.

Acceso a información clasificada

Durante su etapa como analista de la CIA en activo, su calificación laboral era de máximo nivel y tenía acceso a información clasificada de los servicios estadounidenses. Tanto es así que, cuando se produjeron los atentados en Barcelona en el verano de 2017 y el Gobierno catalán negó haber sido advertido por la CIA, a los pocos minutos ya tenía en su poder los correos electrónicos que los norteamericanos habían hecho llegar a los Mossos d’Esquadra desmintiendo la afirmación del Govern. Esos correos fueron enviados a Guardia Civil, Cuerpo Nacional de Policía y CNI con el objeto de que tuviesen controlada la situación y conociesen de primera mano que la CIA sí había dado la alerta a los Mossos.

A pesar de ello, fuentes cercanas a Vox niegan que Aledo sea un contacto del partido español con la Administración norteamericana, con los servicios de aquel país “y ni tan siquiera con el Partido Republicano”.

Según los 'e-mails' filtrados, Ron Aledo mantuvo estrecho contacto con Phillippe Vinci, vicepresidente de Hacking Team

En 2015, cuando aún estaba a caballo entre Washington y España, Aledo entró en contacto con la compañía italiana Hacking Team, que más tarde se vio envuelta en un escándalo internacional al filtrarse documentación de sus contactos con diferentes servicios y sus ventas de material de espionaje a agencias de inteligencia.

Según los 'e-mails' filtrados, Aledo mantuvo estrecho contacto con Phillippe Vinci, vicepresidente de Hacking Team. El 26 de abril de 2015, Vinci le comunicaba: “Estoy ahora en México toda la semana para acabar en Washington la semana próxima. Avísame si estás por DC en mayo (…). Estamos invirtiendo también en Estados Unidos. Nuestro vicepresidente de Marketing está en Filadelfia y tenemos un equipo de ventas y técnico en Reston para atender a clientes y prospectos. Podemos discutir el tema de los policías”. El mismo día, Aledo le respondía: “No voy a Estados Unidos en mayo. Voy a Madrid a ver a la familia. De todos modos, podemos explorar alguna manera de cooperar. Yo podría tratar de distribuir el producto usando mi compañía, que es de veteranos y minorías, entre los departamentos de policía de las grandes ciudades en Estados Unidos”.

Fuentes cercanas a Aledo señalan a El Confidencial que su vinculación con Hacking Team se debió a que los italianos “se pusieron en contacto con él para intentar distribuir servicios y material de ciberseguridad en España y en los Estados Unidos y él tenía acceso, por su trabajo y sus vinculaciones, a los departamentos de policía de las grandes ciudades. Lo que buscaban eran distribuidores y captadores de clientes, pero al final el negocio no cuajó y no hicieron ninguna operación juntos”.

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