SANIDAD Y PRESIDENCIA, LOS SECTORES MÁS CODICIADOS

Un puñado de selectos cargos se lleva 3,4 millones al año en sueldos de la Generalitat

Mientras el Govern regatea unos pocos euros en las nóminas de sus trabajadores o se muestra remiso a devolver las pagas extras, los altos cargos viven a todo tren

Foto: Quim Torra en la última reunión del gobierno catalán. (EFE)
Quim Torra en la última reunión del gobierno catalán. (EFE)

Las recientes huelgas de médicos, profesores, estudiantes y bomberos, así como la prevista huelga general contra la Generalitat convocada para el próximo 12 de diciembre, ha puesto sobre el tapete un tema candente y sobre el que los políticos pretenden pasar de puntillas: los abultados salarios de una parte de la Administración. Porque mientras el Govern regatea unos pocos euros en las nóminas de sus trabajadores o se muestra remiso a devolver las pagas extras eliminadas en los duros años de la crisis, los altos cargos viven a todo tren. Por ellos no parece haber pasado la crisis.

Para poner un ejemplo: los sueldos de los consejeros, que estaban sobre 108.000 euros anuales, fueron rebajados a 103.000 en la crisis. Pero dos años después ya están en, prácticamente, 113.000 euros. Ello supone un incremento del 10% en números redondos. En otras palabras: que desde el fin de la crisis cobran unos 10.000 euros más al año. Y a los 250.000 empleados públicos les deben todavía las pagas extra de 2013 y 2014. El propio 'president' Quim Torra, para justificar que no invierte más en servicios sociales, se quejó esta semana de la deficiente financiación. En otras palabras, que la culpa "es de Madrid". Y de ahí que abogue por la República Catalana independiente. Pero si se observa con detalle el gasto, aparecen sorpresas: desde el dispendio que se desvía al 'procés' hasta los sueldos de un grupo de privilegiados que campan sus anchas por la Administración catalana. Y eso sin contar la fiebre de nombramientos que acometió a la Generalitat las últimas semanas.

Dentro del Govern solo hay ocho personas que sobrepasan las seis cifras de salario. Todos ellos están en el Departamento de Presidencia

Según el organigrama de la Generalitat, un total de 34 altos cargos del Gobierno catalán cobran más de 100.000 euros anuales, exceptuando al propio 'president' Quim Torra, que tiene unos emolumentos de 149.497,46 euros, y a sus consejeros. Los salarios de ese grupo de selectos políticos se elevan a 3,4 millones de euros anuales (si se le suman los de los 'consellers' y el del 'president', la cifra alcanza los 5 millones de euros anuales, que se traducen en 20 millones en salarios en una legislatura).

Dentro de la estructura del Govern solo hay ocho personas que sobrepasan las seis cifras de salario: el secretario del Govern (Víctor Cullell), la secretaria general de Presidencia (Meritxell Masó), el director del gabinete jurídico de la Generalitat (Francesc Esteve), el Comisionado de la Presidencia para el Despliegue del Autogobierno (Pau Villoria), el director del Institut d’Estudis d’Autogovern (Lluís-Ferran Requejo) y los responsables de las oficinas de Artur Mas, José Montilla y Carles Puigdemont (Maria-Reis Quinzaños, Jordi Menéndez y Josep Lluís Alay respectivamente). Todos ellos están encuadrados en el Departamento de Presidencia.

Pero donde está la verdadera bicoca es en los organismos autónomos. Por sectores donde se mueve el dinero, la sanidad es el que triunfa, ya que los mayores salarios se dan en ella, tanto en cargos de la sanidad pública como de la concertada. Aquí, quien se lleva la palma es Olga Pané, gerente del consorcio Mar Parc Salut de Barcelona, que gana 126.270,78 euros al año. Catalina Ana Cabrer, directora de Barnaclinic, es otra de las afortunadas: tiene un sueldo de 123.274 euros. Y Albert Salazar, director de la Fundación de Gestión Sanitaria del Hospital de Sant Pau, se queda en 120.000 euros.

La bicoca de las empresas y los consorcios

Y es que es en los organismos de la Administración donde más dinero se mueve sin fiscalización alguna. De hecho, muchas de las entidades que dependen de la Administración no cuentan con fiscalización previa ni están sometidas a la intervención de la Generalitat, sino que funcionan como empresas privadas. Y por ello son más difíciles de detectar las inmensas partidas dinerarias que se van por entre sus ramificaciones.

Josep Usall, director del Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA), organismo dependiente de la consejería de Agricultura, se lleva 112.940 euros anuales. También Jordi Agustí, director de la Agencia Catalana del Agua (ACA), un organismo hasta hace poco en bancarrota, gana 114.874,49 euros. Su compañero de consejería y director de la Agencia de Residuos de Cataluña (ARC), Josep Maria Tost, se lleva a casa un poco menos: 111.482 euros.

Al menos 42 gestores de la sanidad pública se subieron el sueldo entre 2014 y 2016, cuando aún coleaban los recortes en el sector

Y cinco altos cargos más se 'levantan' 110.759 euros: Ricard Font, presidente de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC); Jaume Massó, director del Instituto Cartográfico y Geológico; Joan Jaume, presidente de la empresa pública Infraestructures; Josep Maria Argimon, director del Institut Català de la Salut (ICS); y Joan Xavier Comella, director de la Fundació Hospital Universitari Vall d’Hebron (su salario es de 110.000 euros justos).

Con salarios nada despreciables se sitúan el director general del Hospital Clínic, Josep Maria Campistol, que cobra 109.663 euros; la presidenta de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA), Núria Llorach, con 109.080 euros; el director del Servei Català de la Salut (SCS), Adrià Comella, con 108.042 euros; los directores de los consorcios Corporació Sanitaria Parc Taulí de Sabadell (Joan Martí), Consorcio Sanitario de Terrassa (Alfredo García), del Maresme (Ramon Cunillera) o del Consorcio Sanitario Integral (Carles Constante), todos ellos con sueldos de 108.000 euros.

La sanidad concertada, un coladero

No se queda ahí la cosa: el diario 'El País' desvelaba hace unos días un informe elaborado por Xavier Lleonart, presidente de hospitales concertados de Metges de Catalunya. En ese informe se denunciaba que al menos 42 gestores de la sanidad pública se subieron el sueldo entre 2014 y 2016, cuando aún coleaban los recortes en el sector. Pero lo más grave es que hasta cinco altos cargos de la sanidad concertada tienen un salario mayor incluso que el propio presidente de la Generalitat.

Se trata del director general del hospital Plató de Barcelona (en 2014 cobró 287.337 euros y luego pasó a 152.614 y a 135.000 euros); el gerente del Institut Guttmann (174.407 euros); el gerente de Mútua de Terrassa (160.552); el gerente del Grup Pere Mata (160.672 euros); y el Grup Mutuam (158.760 euros). Para calibrar la importancia de esos salarios, baste decir que el sueldo medio de un médico, según el mismo informe, oscila entre los 40.000 y los 55.000 euros. De ahí que a nadie le extrañe que los facultativos pidan a gritos que el Govern regule de una vez por todas el sector y que controle los altos dispendios que se dan en las nóminas de los directivos de la sanidad concertada.

Cataluña

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
32 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios