Consejo de Ministros en Barcelona

Calvo y Artadi ya trabajan en la cumbre de Quim Torra con Pedro Sánchez en diciembre

Torra podrá plantear un referéndum pactado —el nuevo fetiche del independentismo—, pero desde Moncloa ya se ha dejado muy claro que no se entrará a debatir esta propuesta

Foto: El presidente de la Generalitat, Quim Torra (d), habla con la 'consellera' de la Presidencia y portavoz del Govern, Elsa Artadi. (EFE)
El presidente de la Generalitat, Quim Torra (d), habla con la 'consellera' de la Presidencia y portavoz del Govern, Elsa Artadi. (EFE)

La vicepresidenta, Carmen Calvo, y la 'consellera' de Presidència de la Generalitat, Elsa Artadi, ya están trabajando en la nueva reunión que han de celebrar Pedro Sánchez y Quim Torra en diciembre en Barcelona, según apuntan fuentes conocedoras de los contactos. La negativa de Torra a apoyar los Presupuestos Generales del Estado no ha frenado la cumbre, pero la misma se está organizando en un clima de tensión y desconfianza.

Pedro Sánchez y su equipo de Moncloa quieren que la reunión con Torra tenga lugar en diciembre, según anunció el propio Sánchez. Se aprovechará para ello la celebración de un Consejo de Ministros en la capital catalana el próximo 21 de diciembre. Por tanto, lo único que parece que está claro es que la reunión con Torra se producirá alrededor de esa fecha.

Por su parte, Artadi y el equipo del Palau apuestan por que haya una agenda de temas pactados previamente

Sin embargo, la radicalidad con la que Torra se ha manifestado en los últimos días —ánimos a los CDR, invitaciones a la desobediencia, promoción de organismos fuera de España encabezados por personas fugadas de la Justicia— ha provocado que ya se haya dicho a la Generalitat que la reunión podría suspenderse en cualquier momento. Y que, por lo tanto, podría celebrarse el Consejo de Ministros pero no la cumbre con el presidente catalán.

Por su parte, Artadi y el equipo del Palau apuestan por que haya una agenda de temas pactados previamente, entre los que se quiere incluir el derecho a la autodeterminación.

Entre otras cosas, desde Moncloa se ha advertido a Torra de que sea prudente con la escenografía. Tampoco se ha asegurado que vaya a ser en la Generalitat y se han barajado escenarios alternativos, como el Palacete Albéniz o el Palau Reial, si bien hay algunos problemas de titularidad, es decir, de falta de inmuebles propiedad del Gobierno central que pudiesen acoger el encuentro.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el 'president' de la Generalitat, Quim Torra. (EFE)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el 'president' de la Generalitat, Quim Torra. (EFE)

Fuentes del PSOE han explicado que Pedro Sánchez no altera su planes. Se seguirá ofreciendo diálogo, pero con los mismos ejes de siempre: desinflamar llegando a acuerdos formales —el área que pilota la ministra Meritxell Batet—, pactar y votar. Pero eso supone redactar un nuevo Estatut que luego sería refrendado en las urnas, incluso con un cambio en la Constitución para que encajase. Pero no más allá.

Torra podrá plantear un referéndum pactado —el nuevo fetiche del independentismo—, pero desde Moncloa ya se ha dejado muy claro que no se entrará a debatir esta propuesta. Por tanto, todo sigue igual, con la perspectiva de que dos meses después Pedro Sánchez llevará una propuesta de Presupuestos Generales a las Cortes. Torra ya ha adelantado que los vetará.

Siguiendo su curso

Además, el equipo de Pedro Sánchez ha dejado muy claro a sus interlocutores que la Justicia seguirá su curso. Más allá de la decisión de la Abogacía del Estado, la Fiscalía seguirá su actuación y habrá que esperar cómo evoluciona el juicio que se iniciará a mediados de enero y la sentencia que emita el alto tribunal, prevista para junio.

Por tanto, Torra podría intentar no acudir a la reunión con Sánchez. Pero entonces será una decisión suya, no responsabilidad del Ejecutivo central.

La pretensión de Torra y el indepedentismo de que su presión política haga que se archive la causa judicial sigue sin encontrar eco en el Gobierno

El diálogo entre ambos líderes puede favorecer a Cataluña, pero no modificará las perspectivas legales de Oriol Junqueras y el resto de encausados por los hechos de octubre del año pasado. La Justicia seguirá su curso. Si algo se puede esperar desde Barcelona es un indulto 'a posteriori'. Un indulto que ya se ha rechazado desde la Generalitat como una solución política válida.

Los Presupuestos

Pedro Sánchez llevará debajo del brazo a la reunión, si es que esta al final se celebra, los Presupuestos que presentará en febrero. Torra ya ha anunciado que no los votará para castigar a Sánchez por la petición de más de 200 años de cárcel por parte de la Fiscalía a los encausados. Sin embargo, en Moncloa se ve como algo difícil pero no imposible.

Pedro Sánchez aparcó la reunión con Torra, que tenía que haberse celebrado en octubre, cuando el presidente catalán anunció un “otoño caliente”. Sin embargo, el otoño ha sido muy tranquilo, más allá de la agresión al policía de Jusapol y del intento fallido de asalto al Parlament el mismo día en que Torra jaleaba a los CDR. El 1 de octubre se celebró por todo lo alto, pero el independentismo ha pasado de puntillas por el aniversario de la DUI del 27-O. Ahora, Pedro Sánchez se ve capaz de volver a acercarse a Torra. Sin embargo, todo está supeditado a que Torra en Barcelona y Carles Puigdemont en Bruselas no vuelvan a hacer alguna nueva excentricidad que obligue a volver a aplazar el encuentro.

Cataluña

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
19 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios