El independentismo se bloquea

Quim Torra inaugura una nueva etapa de diálogo sin negociación

En su comparecencia ante los medios Torra reconoció, de manera implícita que su administración volvía al autonomismo

Foto: El presidente de la Generalitat de Catalunya, Quim Torra, durante su comparecencia ante los medios de comunicación en la librería Blanquerna de Madrid. (EFE)
El presidente de la Generalitat de Catalunya, Quim Torra, durante su comparecencia ante los medios de comunicación en la librería Blanquerna de Madrid. (EFE)

El presidente de la Generalitat, Quim Torra inaugura una nueva fase política que se podría resumir en una frase: diálogo sin negociación. En su comparecencia ante los medios Torra reconoció, de manera implícita que su administración volvía al autonomismo: “Hemos acordado reactivar las comisiones bilaterales entre la Generalitat y el Estado. Cuando antes se pongan en marcha, mejor. Hay muchos temas a tratar que interesan a Cataluña", aseguró en la Blanquerna, la sede de la Generalitat en Madrid donde atendió a los medios. En Moncloa hoy hubo diálogo, pero sin acuerdo. Torra siguió insistiendo en el derecho de la autodeterminación, algo que no reconoce el Gobierno de Pedro Sánchez.

Torra quiere una nueva reunión con Pedro Sánchez en septiembre. Parece previsible que él no se comprometerá en ningún acuerdo y que los pactos se reservarán para un segundo nivel, el de las comisiones bilaterales, que ahora se reactivan. Por tanto, se hablará de infraestructuras, de financiación y de transferencias, pero no de independencia ni de autodeterminación. Tampoco de la libertad de los presos, alegando que estos han pedido “no ser moneda de cambio”, en palabras de Torra.

Quim Torra inaugura una nueva etapa de diálogo sin negociación

“El valor de la reunión ha sido el reconocimiento mutuo, institucional y de proyectos. Partimos de visiones políticas muy alejadas. He visto un presidente que ha escuchado, ha tomado notas. Establecemos una relación bilateral donde me gustaría un diálogo franco y sincero", ha manifestado Torra en su comparecencia ante los medios de comunicación.

Torra ha evitado comparecer en Moncloa. Ha preferido, tal y como hizo su valedor, Carles Puigdemont, hacerlo en Blanquerna, para no aparecer al lado de la bandera española y no ofrecer la imagen de lo que es: la Generalitat como parte del Estado español. Por tanto, la tendencia sigue siendo la que marca el Govern Torra: muchos gestos soberanistas pero un fondo de regreso al autonomismo de toda la vida.

Quim Torra ha reconocido en la rueda de prensa posterior al encuentro que no ha podido hablar con Puigdemont del resultado de su cumbre en Moncloa. Pero el tono ha sido de relativamente satisfecho. Para la Generalitat, igual que para el Gobierno español, la reunión ha ido bien.

Quim Torra inaugura una nueva etapa de diálogo sin negociación

Fijadas las diferencias

Igual que el encuentro ha servido para marcar un marco general en el que ponerse de acuerdolas comisiones bilaterales– y donde también han quedado muy claras las diferencias entre las partes: en este caso la pretensión del soberanismo de sacar adelante un proceso de independencia con menos del 50% de los votos. “El pueblo de Cataluña se autodeterminó el 1 de octubre y proclamó políticamente la independencia el 27 de octubre. Le he hecho saber a Pedro Sánchez que el Govern no renuncia a ninguna de las fórmulas para llegar a la independencia". En este punto, ni atisbo de acuerdo, por lo que la política se reserva al día a día: esas cuestiones vulgares como que los trenes lleguen a la hora.

Para Torra, “cualquier solución pasa por el derecho de autoderminación de Cataluña”. Torra le ha pedido al presidente español que se vote. Pedro Sánchez la ha recordado el amplio margen de gestión que tiene Cataluña. En todo caso, Torra se ha cuidado muy mucho de aventurar que ese “votar” vaya a significar en Cataluña un nuevo referéndum, ni pactado ni unilateral.

Sin renunciar a nada

Según Torra, “no renunciamos a nada”. Y sobre los presos ha argumentado que “debe terminar la persecución de las personas por sus ideas, defiendan lo que defiendan". Pero poco más, además de un críptico “preveo cambios inmediatos”. Por tanto, Torra asegura que no renuncia a nada, pero ha entrado de lleno en el juego del Estado. Ambas partes se muestran satisfechas. Y que más allá de los gestos, poco más.

“Es triste que sea noticia sentarse a negociar”, pero lo cierto es que el Gobierno central ha escuchado a Torra pero no parece muy dispuesto a entrar en el juego de la Generalitat. Ni en términos de aprobar un referéndum ni en el marco de liberar a los encausados que en este momento se encuentran en prisión provisional.

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