Solo da espacio a los críticos con Marta Pascal

Puigdemont margina al PDeCAT en el Govern a las puertas de las municipales

No es casual que entre los pocos militantes del partido que han conseguido cartera esté Miquel Buch, que asumirá Interior y el control de los Mossos, y es también el mayor crítico de Marta Pascal

Foto: El expresidente catalán, Carles Puigdemont. (EFE)
El expresidente catalán, Carles Puigdemont. (EFE)

Mensaje recibido: Carles Puigdemont ha enviado una señal muy clara con el nuevo gobierno de Quim Torra. Y no solo al Gobierno español. Sobre todo, a su propio partido, el PDeCAT. No cuenta con ellos. Ninguno de los candidatos que impulsaba el partido ha acabado con una cartera en el nuevo ejecutivo catalán. Puigdemont no cuenta con ellos y las municipales están a las puertas. Quim Torra ha pasado con este gobierno de ángel custodio a ángel anunciador: el PDeCAT debe desaparecer. Para empezar, ya ha desaparecido del nuevo gobierno catalán.

No es casual que entre los pocos militantes del partido que han conseguido cartera esté Miquel Buch, que asumirá Interior y el mando de los Mossos. Buch es también el mayor crítico de la actual coordinadora general del PDeCAT, Marta Pascal. Buch fue alcalde de Premià de Mar. El pasado 3 de mayo Miquel Buch convocó una cena en Rubí con varias decenas de militantes críticos con Marta Pascal. Se acusa a Pascal por no estar suficientemente alineada con Puigdemont, por disputarle el control de los más de 4 millones de euros del grupo parlamentario de JxCAT y por ser tibia en términos de independentismo. Dos semanas después, Buch es 'conseller' de Interior. Puigdemont mueve su peón: jaque a la Dama.

El primer baño de masas de Quim Torra

Marta Pascal llevaba meses intentando colocar un 'conseller' de su onda en el gobierno catalán. Su candidato era Marc Solsona, alcalde de Mollerusa, al que iba a impulsar a Governació. Cuando empezó a quedar claro que Puigdemont no contaba con él, se intentó la alternativa de Marta Madrenas, alcaldesa de Girona, supuestamente más cercana al expresidente inmovilizado en Berlín por sus problemas legales. También se cayó. El ganador ha sido Jordi Puigneró y se ha cambiado el nombre al departamento: ahora se llamará Políticas Digitales y Administraciones Públicas. Puigneró fue el cerebro informático del 1-O, la mayor victoria de Puigdemont. Puigneró, claro, también es crítico. Como lo es Jordi Turull, quien, sin embargo, no cuenta en esta partida. Porque los presos solo durarán unas semanas en su puesto, hasta que los suspenda el Tribunal Supremo.

La tercera opción de Pascal fue la presidenta de la Diputación de Barcelona, Mercé Conesa. Conesa no quiere volver a presentarse a la alcaldía de Sant Cugat, la más importante que controla el PDeCAT a causa de problemas personales. Por eso pidió una 'conselleria'. Aspiraba a Presidencia. Pero ni por esas Puigdemont se ablandó. Según explican fuentes del PDeCAT, el 'expresident' sabía perfectamente que Conesa, de talante conservador, iba a darle oxígeno a Marta Pascal y a la actual dirección del PDeCAT. Y se trataba de todo lo contrario.

Fusión por absorción

Puigdemont no quiere destruir el PDeCAT porque sí. Quiere su capital político, su tradición, sus fondos y sus subvenciones. Busca una fusión por absorción entre JxCAT y el PDeCAT, en el que el partido que fundó Artur Mas quede subsumido en la formación que encabeza el 'expresident' desde Berlín.

En su entorno ideal, Puigdemont querría esta absorción del PDeCAT antes de la primavera del próximo año, según apuntan fuentes del entorno del líder independentista en Bruselas. Y presentarse ya a las municipales bajo la marca JxCAT, una marca, por cierto, también registrada por el PDeCAT. Es lo malo de la actual situación para Puigdemont: los fondos, el acceso a los medios, la marca, las alcaldías —431 en toda Cataluña—… todo lo que quiere Puigdemont lo tiene el PDeCAT.

Tras arrinconar a Artur Mas, Marta Pascal es el último obstáculo que le queda a Puigdemont para apoderarse del PDeCAT y que lo absorba JxCAT

El fundador del PDeCAT, Artur Mas, ya quedó fuera de juego cuando Puigdemont vetó a Ferran Mascarell, tanto para el puesto de 'president' como para el de titular de Presidencia. Ahora, va a por Marta Pascal. Intentará derribarla en un cónclave que celebrará el partido en los próximos meses, no se sabe aún si conferencia, congreso o comité nacional.

El reto de las municipales

El gran reto está en las municipales. Y el nuevo Govern se ha diseñado pensando en ellas. Ya lo anunció Quim Torra en su discurso de investidura: "Todavía tendremos un segundo gran momento, que serán las elecciones municipales, que tenemos que verlas como una nueva y magnífica oportunidad para reforzar la soberanía y por contar con los municipios para hacer República, la república de los municipios".

Para Barcelona, Puigdemont quiere una candidatura unitaria del independentismo liderada por el filósofo Jordi Graupera. Eso desplazaría a Neus Munté, la candidata por la que apuestan tanto Artur Mas como Marta Pascal. Esa es la partida de fondo.

Neus Munté. (EFE)
Neus Munté. (EFE)

El PDeCAT es el trofeo. Las municipales la meta. Por lo que la duración del nuevo Govern apunta a un período corto, tal y como apuntó el propio Puigdemont cuando habló con 'La Stampa'. Tal vez, como mucho, hasta que haya una sentencia del Tribunal Supremo. Gobierno corto, legislatura corta, miras cortas.

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