aprovechará su estancia como plataforma mediática

Puigdemont se queda solo en Berlín con la esperanza de volver pronto a Bruselas

El núcleo político cercano al 'expresident' ha vuelto a Cataluña y los que permanecen en Alemania esperan que los jueces resuelvan pronto a su favor para volver a Bruselas

Foto: Puigdemont, en una conferencia en Berlín. (EFE)
Puigdemont, en una conferencia en Berlín. (EFE)

Carles Puigdemont se queda solo en Berlín, al menos políticamente. De manera escalonada, a lo largo del fin de semana han ido volviendo a Cataluña todos los diputados de ERC y JxCAT que se desplazaron hasta Alemania para recibir a su ‘expresident’ a las puertas de la cárcel de Neumünster, y arroparle posteriormente en su precipitado viaje a Berlín.

El ‘molt honorable’ se queda en la capital alemana únicamente con su círculo más cercano, entre los que se encuentra su íntimo amigo el empresario Josep Maria Matamala, que lleva acompañando a Puigdemont desde el inicio de su exilio, o su equipo de abogados alemanes. No se repetirán imágenes como la cena del pasado viernes, la primera del ‘expresident’ fuera de prisión, en la que se podía ver a una quincena de diputados de ERC y JxCAT como Elsa Artadi, Ernest Maragall, Quim Torre, Anna Caula o Toni Castella, que se encuentran ya en Cataluña.

Lo cierto es que después de que la Audiencia Territorial de Schleswig-Holstein decidiese rechazar la causa por rebelión y dejase pendiente la de malversación, con una pena mucho menor, se ha despertado el optimismo entre los catalanes. Puigdemont espera volver muy pronto a ocupar el chalé de Waterloo, donde ya se había instalado su familia cuando fue detenido, y donde también se encuentran los 'exconsellers' Toni Comín, Meritxell Serret y Lluís Puig, que no pueden salir de Bélgica.

Influyen también las palabras de la ministra de Justicia alemana, que el pasado viernes declaró al 'Suddeutsche Zeitung' que veía “absolutamente correcta” la decisión de dejarle libre y que “no será fácil” para el Gobierno del Partido Popular justificar la extradición por malversación. Alentados por la percepción política alemana, el equipo de Puigdemont descarta prepararse para una larga estancia en Berlín, según indican fuentes cercanas, aunque lo utilice de plataforma mediática.

La cena del pasado viernes en Berlín.
La cena del pasado viernes en Berlín.

Secretismo e improvisación

El plan a seguir, mientras tanto, es bastante improvisado y el secretismo ronda y protege al ‘expresident’ allá donde va, primero en Bruselas y ahora en Berlín. Ni siquiera hay todavía una persona de referencia para los medios de comunicación, ni ha trascendido el lugar donde se aloja el líder catalán. Lo que está claro es que la elección de la capital como residencia temporal dentro de Alemania no es casual. Puigdemont quiere aprovechar su estancia obligada para continuar con la campaña mediática internacional mientras espera a que la Justicia alemana resuelva la extradición por malversación a su favor. Según declaró ante las cámaras el pasado viernes, “no es ni un obstáculo ni una ayuda” quedarse en Berlín. “Tenemos que manejar la realidad. No era mi plan estar aquí, sino volver a Bélgica, pero las circunstancias han cambiado, así que intentaré aprovechar mis circunstancias para defender los intereses de los catalanes”, dijo en la rueda de prensa.

Aunque no aclara si se reuniría o no con políticos alemanes estos días, parece claro que la política y medios alemanes son ahora su prioridad

Aunque esquivó la respuesta sobre si se reuniría o no con políticos alemanes estos días, parece claro que la política y medios alemanes son ahora su prioridad. El mensaje a transmitir desde Alemania es doble. Por un lado, insistir en la liberación de los 'presos políticos' y en la presión al Ejecutivo español, y, por otro, hacer campaña por la investidura de Jordi Sànchez a la presidencia de la Generalitat, utilizando el argumento de que la ONU ha admitido a trámite la queja interpuesta por el segundo en la lista de JxCAT. Si bien Naciones Unidas todavía no se ha pronunciado al respecto, el líder catalán apuntó en varias ocasiones, durante sus primeras palabras tras salir de prisión, que el Gobierno de Rajoy debe permitir al expresidente de la ANC ser candidato a la investidura, que podría tener lugar esta semana. “Pido que se garanticen los derechos de Jordi Sànchez que ha reconocido la ONU, para que pueda presentarse a la investidura", aseguró.

Por otro lado, quiere utilizar Berlín como foco desde el que reaccionar a los movimientos del Gobierno de Rajoy. Este mismo lunes, por ejemplo, se espera una jornada de gran tensión política con la ceremonia de entrega de despachos que tiene lugar en Barcelona —jornada en la que los nuevos jueces reciben los diplomas que les permiten incorporarse a la carrera judicial—. En ella estará presente Felipe VI, pero por primera vez no han sido invitados ni el presidente de la Generalitat ni la alcaldesa de Barcelona. Un movimiento con el que el PP quiere dar una imagen de independencia judicial respecto al poder político.

Cataluña

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