Incógnita sobre el verdadero papel de Puigdemont

JxCAT pacta el nombre de Turull como 'plan C' para cuando caiga Sànchez

El 'expresident' Carles Puigdemont, desde Bruselas, ha obligado a que para que el plan C arranque, primero Jordi Sànchez tenga que agotar todos sus recursos legales para intentar ser candidato

Foto: El diputado de JxCAT Jordi Turull y la expresidenta del Parlamento de Cataluña Carme Forcadell. (EFE)
El diputado de JxCAT Jordi Turull y la expresidenta del Parlamento de Cataluña Carme Forcadell. (EFE)

JxCAT llevaba días sumido en la desunión. Pero en las últimas horas ha conseguido pactar el nombre del 'conseller' de Presidencia, Jordi Turull, como nuevo presidente de la Generalitat, como la figura que encarnará el plan C: el que se aplicará cuando se caiga la candidatura del presidente de la ANC, encarcelado en Soto del Real, Jordi Sànchez. Fuentes de ERC ya han asegurado que los republicanos estaban dispuestos a aceptar cualquier presidente que los 'juntaires' pongan sobre la mesa. Pero hasta ahora no se había alcanzado un acuerdo en el seno del grupo político que lidera Puigdemont.

Hasta este momento el acuerdo se había cerrado al revés que cualquier acuerdo de investidura. Hay acuerdo en todos los nombres que han de ocupar las 'conselleries' pero quedaba vacante el responsable del presidente de la Generalitat. En JxCAT no había consenso entre el PDeCAT y las diferentes sensibilidades alrededor de Carles Puigdemont.

ERC está deseando que se forme gobierno en Cataluña. Pero parece más bien que la presidencia se hará esperar hasta después de Semana Santa

Sin embargo, el 'expresident' Carles Puigdemont, desde Bruselas, ha obligado a que para que el plan C arranque, primero Jordi Sànchez tenga que agotar todos sus recursos legales para intentar ser candidato, en contra de lo que ha dictado el juez del Tribunal Supremo (TS), Pablo Llarena. Jordi Sànchez ha apelado este veto ante la sala segunda del TS. Y después elevará su reclamación como medida cautelar ante el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. En total, todo el proceso puede tardar unos dos meses.

Por tanto, la base del acuerdo sigue siendo Turull, sí, pero todavía no. ERC está deseando que se forme gobierno en Cataluña. Esperaban poder hacerlo la semana que viene, según fuentes de los republicanos. Pero parece más bien que la presidencia se hará esperar hasta después de Semana Santa.

La buena predisposición de ERC se prueba en que ya están asignadas todas sus 'conselleries'. En las más destacadas, Pere Aragonés el secretario de Economía, que asumiría esta 'conselleria' y el puesto de vicepresidente; mientras que el actual director del Servei Català de la Salut, David Elvira, sería el futuro 'conseller' de Salut y Raül Romeva volvería a repetir como titular de Exteriores.

En cualquier caso, lo que están acordando ERC y JxCAT de manera tácita es que están sometiendo el calendario político en Cataluña al calendario judicial. Y el tiempo jurídico es mucho más lento que el tiempo político.

El papel de Puigdemont

Fuentes de partidos de la oposición en Cataluña dudan de las verdaderas intenciones de Puigdemont desde Bruselas. Incluso en la propia designación de Turull, ya que previsiblemente será vetado por la CUP.

Carles Puigdemont en Bruselas.
Carles Puigdemont en Bruselas.

Al determinar que todo dependa de las decisiones judiciales, se prolonga la situación de bloqueo en Cataluña, se alarga el período en que la Generalitat seguirá sin gobierno. En la práctica se despoja al presidente del Parlament, Roger Torrent de su capacidad de arbitraje; y se deja todo el poder en manos de los jueces.

A Puigdemont todo esto le va bien. Mientras perdure la vacante de poder en Cataluña se agranda su figura de presidente en el exilio y su papel en la política de Cataluña. Algo que irá de capa caída en el momento en que al final se escoja presidente. Por lo tanto, desde la oposición se apuesta por que Puigdemont está utilizando las divisiones en JxCAT para instrumentalizarlas a favor del bloqueo político y de prolongar de manera artificial el actual

Excusas

Si la CUP veta a Turull, el plan C acabará en el mismo lugar que los planes A y B. Y Cataluña seguirá sin presidente, a la espera de que se inicie otra ronda de contactos. Desde los partidos constitucionalistas se teme que Puigdemont esté jugando a pudrir la situación como la mejor carta para sus planes de poner en marcha el Consell de la República en el exilio de Bruselas tengan tiempo de consolidarse.

Así, la situación en Cataluña se iría degradando cada vez más. A la espera de las inhabilitaciones de Llarena cuando se abra juicio oral. Puede que a Puigdemont esa situación le encaje más que un regreso a una supuesta normalidad que iría directamente en contra de lo que él mismo predica: una ruptura de la democracia y una España que se parecería más a Turquía que a cualquier país miembro de la UE. Mientras, Puigdemont parece abrirse a dejar el acta de diputado si fuese necesario. Pero tal vez solo es apariencia. Puigdemont también prometió que volvería a Cataluña si ganaba las elecciones.

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