Dijo entonces que era por una mediación internacional

Puigdemont admite que mintió cuando dejó la independencia en el aire el 10 de octubre

Tras una larga sesión acabó proclamando la República para dejarla en suspenso segundos después asegurando que había iniciativas internacionales de mediación en el tema catalán

Foto: El expresidente catalán, Carles Puigdemont. (Reuters)
El expresidente catalán, Carles Puigdemont. (Reuters)

El 'expresident' de la Generalitat, Carles Puigdemont ha reconocido este viernes de manera implícita que mintió cuando el pasado 10 de octubre declaró la independencia de Cataluña en el Parlament para suspenderla segundos después, alegando que había una mediación internacional de la que nunca más se supo. El líder de JxCAT así lo ha reconocido en una entrevista en la emisora de radio RAC-1 desde Bruselas en la que ha aceptado que "cometió un error" al dejar en el aire la DUI justo después de haberla verbalizado.

"El error fue no proclamar la república el 10 de octubre y confiar en lo que nos decía el Gobierno español, que abriría una ventana de negociación", aseguró ayer en la cadena de radio del Grupo Godó. Por ello ahora, desde la perspectiva que otorga la distancia, el líder independentista valora que "tendríamos que haber implementado la República".

Sin embargo, eso no es lo que aseguró en sede parlamentaria aquel 10 de octubre cuando después de una larga sesión acabó proclamando la república para dejarla en suspenso segundos después para decepción de la multitud que le estaba jaleando junto a la cámara catalana y que acabaron regresando cabizbajos a sus casas.

Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

"Es sabido que desde el día siguiente del referéndum se han puesto en marcha diferentes iniciativas de mediación, de diálogo y de negociación a nivel nacional, estatal e internacional. Algunas de estas son públicas y otras aún no lo son. Todas son muy serias, y eran difíciles de imaginar apenas hace un tiempo", aseguró entonces el 'expresident' ante los diputados y los cientos de medios de comunicación presentes.

Si la versión en este marzo de 2018 asegura que "podríamos haber defendido bien nuestra posición" pero que se optó por la suspensión inmediata, porque "me prometieron que si no votábamos la declaración de independencia habría diálogo", esta reescritura de la Historia casa poco y mal con lo que señaló entonces el propio Puigdemont aquel 10 de octubre en la cámara catalana.

Carles Puigdemont garantizó aquella tarde a los parlamentarios que "hay una petición de diálogo que recorre Europa, porque Europa ya se siente interpelada sobre los efectos que puede tener una mala resolución de este conflicto. Todas estas voces merecen ser escuchadas. Y todas, sin excepción, y nos han pedido que abramos un tiempo para dar la oportunidad al diálogo con el Estado español".

Énfasis internacional

El énfasis se puso hace cinco meses en la mediación internacional, y lo hizo el propio Puigdemont. Una mediación que, a todas luces, y visto lo que pasó el 27 de octubre, sencillamente no existió ni tenía viso alguno de realidad. Ni un solo país acabó dando apoyo a Cataluña y el 'conseller' de Exteriores de entonces, Raül Romeva siempre ha evitado dar explicaciones al respecto. Romeva, por cierto, aspira a volver a dirigir la política exterior de la Generalitat cuando se configure el nuevo Govern, con el agravante de que no puede viajar al extranjero al haberle retirado el juez Pablo Llarena el pasaporte.

Raül Romeva nunca ha dado explicaciones de por qué Cataluña careció de apoyo internacional alguno cuando declaró la independencia el año pasado

La entrevista de Puigdemont ayer se enmarca en un reguero de revelaciones estos días sobre lo que ocurrió aquellos días. De manera más o menos evidente sale a la luz cómo los líderes independentistas mintieron a sus propios votantes y seguidores. Desde los audios de los líderes independentistas reconociendo que no tenían lista ninguna estructura de Estado hasta el propio Artur Mas, de nuevo en RAC-1, cuando asumía que "muchas veces, en el mundo de la política, un argumento se exagera y puede llegar a ser un engaño", aplicándolo sin pudor al contexto de la DUI.

Coherencia anglosajona

En un mundo de política anglosajona un líder que reconociese algo así dejaría la primera línea política. Al contrario, Puigdemont asegura que quiere volver a ser presidente, insiste en que su retiro es temporal y justifica el fracaso de octubre porque "no hay manual de instrucciones infalible" y "no se nos puede pedir que tengamos la previsión de todo". Y ha replicado a Artur Mas para defender la validez DUI, que él proclamó dos veces, el 10 y el 27 de octubre. La primera vez para suspenderla de forma temporal. La segunda para irse de fin de semana el día después.

Artur Mas. (Reuters)
Artur Mas. (Reuters)


Carles Puigdemont se justifica en el revés sufrido porque resulta "evidente" que con la aplicación del 155 sobre la mesa "el despliegue efectivo de la República era absolutamente imposible".

Tres días después de la suspensión temporal de la DUI, el 13 de octubre, el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, dejaba muy claro que no habría intermediación internacional. Juncker dio un portazo a una posible mediación de la Unión Europea en la crisis política en Cataluña, porque, a su juicio, crearía "más caos", al tiempo que rechazó la independencia como opción al no querer "una Europa formada por 90 países". Ahora, Puigdemont ha empezado a reconocer la realidad de entonces. Eso sí, culpando al Gobierno español y eludiendo cualquier responsabilidad.

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