El 'expresident' sigue encastillado en Bruselas

ERC y PDeCAT preparan una ofensiva en los medios para pedir la retirada de Puigdemont

Algunas fuentes cercanas al PDeCAT apuntan que en el ánimo de Carles Puigdemont será más importante la inminencia de inhabilitaciones que una campaña contra su investidura

Foto: Carles Puigdemont en Bruselas. (Reuters)
Carles Puigdemont en Bruselas. (Reuters)

ERC y PDeCAT preparan una ofensiva mediática con declaraciones de sus líderes en la línea que ya marcó la coordinadora general del PDeCAT, Marta Pascal, en sus declaraciones a 'La Vanguardia': que Carles Puigdemont tiene que retirarse y facilitar una investidura factible de un presidente de la Generalitat que pueda gobernar. Según fuentes de ambas formaciones, dicha estrategia de comunicación arrancará después del martes, cuando ya se sepa que, tal y como se espera, la coordinadora de ERC, Marta Rovira, no es encarcelada tras declarar ante el Tribunal Supremo.

Fuentes del entorno de Puigdemont en Bruselas advierten de que el 'expresident' se encuentra lejos de dar marcha atrás en sus pretensiones de presidir la Generalitat a distancia. Ni los reveses sufridos en las conversaciones de JxCAT con ERC ni las amenazas de tumbar la inmersión lingüística en la escuela han hecho mella en el ánimo del cabeza de lista de los 'juntaires'. Para Puigdemont, mantener su candidatura es una cuestión de principios democráticos y, por tanto, no se plantea ningún tipo de retirada, según apuntan fuentes de su entorno y ratifican diputados de JxCAT alineados con su persona. Por tanto, Puigdemont se queda y el problema de cómo resolver la investidura respetando el marco legal vigente, también.

Nada apunta a que Puigdemont pueda retirarse la semana que viene, en contra de algunos rumores que confunden la realidad con el deseo

Se da la circunstancia de que una perspectiva de elecciones no da miedo a Puigdemont, al contrario. El impulsor de JxCAT considera que una repetición de los comicios reforzaría su liderazgo sobre el bloque independentista y debilitaría al sector constitucionalista por agotamiento. Por tanto, nada apunta a que Puigdemont pueda retirarse la semana que viene, en contra de algunos rumores que incluso en el bando independentista confunden la realidad con el deseo, parafraseando a Luis Cernuda.

Por eso, la esperanza se pone más en un entorno mediático que le vaya ofreciendo a Puigdemont una sensación de aislamiento, que en acudir a Bruselas y planteárselo en Waterloo de la manera más cruda.

La batalla se dará en los medios públicos y los medios privados. En esencia, intentando que los periodistas no tengan que pronunciarse pero sí lo hagan los miembros de ambos partidos a través de entrevistas y declaraciones. TV3 y Catalunya Ràdio se han ido decantando en los últimos días poco a poco hacia las posiciones de ERC. Más peliagudo es lo que haga RAC-1, la emisora del Grupo Godó y líder de audiencia en la radio en Cataluña. Allí tiene una gran influencia la opinadora Pilar Rahola, que hasta ahora ha sido portaestandarte de la restitución que lidera Puigdemont.

Carles Puigdemont conversa con la escritora Pilar Rahola. (EFE)
Carles Puigdemont conversa con la escritora Pilar Rahola. (EFE)

La batalla digital

En el entorno mediático, los medios más fieles a Puigdemont y menos críticos con sus posiciones han sido el portal Vilaweb y el medio nativo digital 'ElNacional.cat', creado y dirigido por el exdirector de 'La Vanguardia' José Antich. En ambos casos, será determinante ver la evolución de los columnistas de cada cabecera durante la próxima semana.

La agonía será larga, porque antes de llegar a un acuerdo todas las fuerzas en conflicto seguirán presionando durante las próximas dos semanas

No se prevé que Puigdemont se retire durante la semana que arranca hoy, pero sí hay esperanzas de que lo haga durante la siguiente, en la que se cierre un acuerdo de mínimos en el último minuto. Por tanto, quedan todavía 15 días de agonía política, rumores interesados y tensión dentro del bloque independentista.

Las inhabilitaciones

Algunas fuentes cercanas al PDeCAT apuntan que en el ánimo de Carles Puigdemont será más importante la inminencia de inhabilitaciones por el avance en la instrucción de la causa contra el independentismo en el Tribunal Supremo que cuestiones como la casilla del castellano o la propia ofensiva mediática de sus correligionarios.

Si Puigdemont y todos los suyos ven que no pueden presentarse a unas próximas elecciones, eso les podría llevar a ceder para no dejar por más tiempo la Generalitat en manos del Gobierno de Mariano Rajoy, puesto que de otro modo perderían los escaños que ahora ocupan sin posibilidad de revalidar sus puestos y también los cientos de altos cargos públicos que siguen al frente de la Administración catalana. Por tanto, será la perspectiva de inhabilitación y no otras cuestiones lo que despeje el camino hacia la Generalitat. El mazo de Madrid dando, mientras Oriol Junqueras está rogando.

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